Mostrando entradas con la etiqueta Angel Rosenblat. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Angel Rosenblat. Mostrar todas las entradas

martes, 23 de febrero de 2010

La palabra


La existencia misma del lenguaje, ¿no es un hecho mágico? ¿Cómo puede la palabra, un soplo sonoro —«aire herido», según Fernando de Herrera, el Divino; «humo de la boca», que se desvanece en el aire según el jeroglífico chino—, transmitir el amor, el odio, la alegría o el dolor, las ideas más intemporales y abstractas, el deseo y la voluntad, de una persona a otra? ¿Y además, fijarse ese soplo en papel, pergamino o celuloide, y viajar por todas las lejanías y perpetuarse por los siglos de los siglos?Angel Rosenblat