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viernes, 2 de marzo de 2012

Computadora y lectura


La computadora también nos amplía de muchas maneras nuestra lectura de libros. Estoy leyendo Memorias de una viuda, de la estupenda escritora Joyce Carol Oates que narra la muerte de su esposo Ray . En el libro cita la música que le gustaba a su esposo. La busco en You tube y me hago una idea del personaje más amplia, más cercana, me permite conocerlo más íntimamente. En este caso, hace referencia a las Vísperas de Rachmaninoff que acá están.


En otro párrafo se refiere a Richard Dyer- Bennet, músico folk de irlanda.


También puedo buscar entrevistas realizadas a la autora en You tube o en diferentes periódicos para acercarme a sus pensamientos, a sus sentimientos. Eso, hace unos años, requería una investigación de muchos días y no teníamos acceso a libros o revistas de otros países.


Escritora, profesora, intérprete de piano, aficionada a la jardinería, recién casada… ¿Cuándo duerme? Tengo bastantes problemas para conciliar el sueño. Me meto en la cama con la sensación de no haber hecho los deberes y me cuesta dormir.
Ella dice: Si te alejas completamente de tu hogar, pierdes tu alma
No olvida sus raíces, ni a su adorado padre, ni a la niña que fue. Ni a mitos triunfadores/perdedores como Marilyn Monroe. La escritora, candidata año tras año al Nobel, nos recibe en su casa.
Para Joyce Carol Oates, la literatura es un oficio tozudo que tiene mucho que ver con el de pianista o jardinero. Con el primero porque, como un intérprete musical solitario, la ficción se basa en la realidad, igual que quien toca el piano debe hacerlo sobre una partitura original ya dada. Y con la jardinería porque la mayor parte del tiempo te lo pasas arrancando o sembrando raíces para que luego el resultado luzca
"Que envejezcamos no significa que cambiemos mucho por dentro”
"Me interesa la gente que ha trabajado duro y no ha podido triunfar”
Es desde hace años firme candidata al Premio Nobel, "aunque no pienso mucho en ello”, y se acaba de mudar a una casa tranquila junto a un estanque a 10 minutos en coche de la universidad. Junto al porche, el viento mece unas campanillas que entorpecen los silencios requeridos por su retiro creador. En ellos, mientras toca una sonata de piano –"mi música favorita”–, cuida su jardín o cocina un plato, la escritora va adobando sus ficciones. "Necesitas la calma para pensar con tranquilidad lo que vas a escribir. No podríamos hacerlo sin ese sosiego”.

domingo, 11 de octubre de 2009

"La hija del sepulturero"





Estoy leyendo con mucho gusto la novela "La hija del sepulturero" de Joyce Carol Oates una de las voceadas candidatas al nobel que ganara Herta Müller.

Acá una frase suya y otra en la que se inspira.


Cuando tenés 50 empezás a pensar cosas en las que no habías pensado antes. Yo solía pensar que envejecer tenía que ver con la vanidad, pero en realidad tiene que ver con perder gente que querés.Tener arrugas es trivial.

“Trabajamos en la oscuridad, hacemos lo posible: damos lo que podemos dar. Nuestras dudas son nuestra pasión y nuestra pasión es nuestro empeño. Lo demás es la locura del arte”.
Esta larga cita del autor de “Washington Square”, Henry James, está bien visible, sobre la mesa en la que la escritora norteamericana trabaja en Princeton, en cuya universidad dirige los cursos dedicados a literatura .