Una corriente conocida en todo el mundo por sus espectaculares instalaciones urbanas, que representan animales hechos de plástico; un material que se funde fácilmente y que reutilizan para crear nuevas obras de arte contemporáneo, que puedes tocar y hasta ¡escalar!
Paolo Bettinardi y Kikko, dos de los máximos exponentes del Cracking Art.







