Músicos de Botero.
Flores en el camino a Santa fe de Antioquia
Tuvimos la suerte de viajar a Medellín con dos parejas de amigos. Hace un tiempo visitamos Bogotá, una hermosa ciudad en la que la pasamos encantados. Pues Medellín, la segunda ciudad de Colombia, no se queda atrás. Nos impresionaron muchas cosas especialmente el boom de construcción, en toda la ciudad se construyen infinitos edificios de vivienda, hoteles y nuevos centros comerciales ( Hay 50 actualmente), quedamos impactados de la cantidad de servicios que la ciudad ofrece a sus habitantes (han tenido dos alcaldes de quitarse el sombrero), en primer lugar el metro que atravieza la ciudad solucionando el problema del transporte, los funiculares que van hasta las cimas de los cerros poblados de casas, los parques, el jardín botánico, el museo de ciencias y en especial las bibliotecas. Visitamos la biblioteca España(construída en colaboración con España, inaugurada por la reina Sofía) colocada estratégicamente en una zona de alto riesgo en donde las bandas se enfrentaban a diario. La incersión de la cultura ( hay ludoteca, salones de computadoras, auditorio) ha traído la paz a este barrio y el deseo de superación, ver a los niños haciendo cola para tener acceso a los libros es envidiable. Esos niños estan conectados con el mundo y tendrán una vida diferente.
Botero es de Medellín, visitamos el museo Botero y el parque Botero con sus esculturas y admiramos cada una de sus obras.
Juanes es de Medellín y Hector Abad, es escritor es de Medellín.
Apenas uno deja Medellín, ya quiere volver, dice un video que habla sobre el encanto de Medellín.
Los "Paisas" (así se llaman los habitantes de Antioquia) responden: "Con mucho gusto" cada vez que uno les agradece. Es una frase como para copiarla, nosotros respondemos: "No hay de qué", como si no tuviese mayor mérito haber hecho algo por el otro, mientras que para el habitante de Medellín, ha sido un placer hacerlo, aunque le haya costado esfuerzo, lo ha hecho con agrado.
Qué amables los paisas, cada vez que preguntamos por una dirección, se tomaron su tiempo, usaron modales exquisitos y nos hicieron sentir bien.
Hay una cultura que se llama "la cultura metro", las autoridades y los líderes han convencido a su gente que Antioquía es la región más educada. Cuando uno va en el metro o el funicular, debe ser amable, gentil, no malograr nada, no tirar papeles, es decir, comportarse como un ciudadano que cuida su ciudad y tiene orgullo de ella. Qué buenas ideas, dignas de imitarse, claro que toma tiempo y dinero, pero a nuestras autoridades podría ocurrírseles algo semejante.
Volver, queremos regresar para asistir a la Feria de las flores, cómo será de lindo con esas hermosas flores que vimos en toda la campiña. Tambien hay un festival de Jazz y uno de poesía.
Salir al campo fue precioso, vimos paisajes que nos llenaron el alma de verde que tanto bien hace y no dejamos de señalarnos esa casita con sus balcones de macetas llenas de flores, ese rincón, la caída de agua, el lago rodeado de vegetación.
Visitamos la finca "La luz" de la familia Uribe.Tardamos en llegar hasta que un niño vino corriendo a darnos la voz, habíamos llegado.
Gozamos en "El poblado", "El retiro" con sus callecitas llenas de vida, "Río Negro", "La ceja" , "Guatapé con el meterorito gigantescos y sus hermosos lagos. Comimos delicias de hojaldre en las dulcerías y el famoso pan con queso "almojabara".
Visitamos los jardines de "La casa cural" de los distintos pueblitos y estuvimos con gente que vive de la madera y de las flores. Hay una madera que se llama: "Para siempre" y una tienda que se llama: "La rosa blanca".
Tras cruzar por un larguísimo túnel que corta las montañas pudimos visitar Santa fe de Antioquia, un pueblo virreynal muy interesante.
Celebramos mi santo en un restaurante en el Parque Lleras en una terraza que da a la plaza mientras veíamos pasar a colombianas muy guapas y escuchábamos alegrísima música. En esos días tambien disfrutamos de una exposición de Agatha Ruiz de la Prada, la diseñadora española que destacó por original en el matrimonio de Letizia y el Príncipe Felipe.
Volver a Medellín, lo que uno quiere es volver.
Agradecimientos:
A mis compañeros de viaje: Mario, Aldo y Carmen, Marilú y Roberto.
A Margarita María, a Carmen Masías, a Norma, y a Ana Uribe, que ayudaron a que sea más lindo y placentero el viaje.
Algunas fotos para que se imaginen Medellín:
Realmente disfrutando...







