Desde Lima, un relámpago de azul-cielo o azul-mar en nuestra mente o en nuestro corazón que ansían la belleza. Cuentos, poesía, música, cine, reflexiones, teatro, viajes, fotografía, entrevistas, danza y más.
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domingo, 9 de octubre de 2016
Tasmania, Australia in HD
Australia quizás está a gran distancia de nuestras posibilidades, pero quien sabe, la vida nos da sorpresas, por lo pronto ya tengo una pareja de amigos encantadores que conocimos acá en nuestra selva a los que nos encantaría darles un abrazo en su tierra. Nunca había escuchado el nombre de esta ciudad Tasmania y es muy hermoso como podran ver. Acá hay un museo modernísimo el Mona de un hombre de gran fortuna llamado Hobart que podrán ver.
domingo, 17 de mayo de 2015
Fotos del pasado
Hace unos años fuimos a Tambopata a un lodge y ahí nos hicimos amigos de unos mexicanos y unos australianos encantadores. Con Sonia y su esposo, los mexicanos, estuvimos hace poco en el DF y ella fue amorosísima, nos paseó por hermosos lugares a los que solos no hubiésemos llegado jamás, y en la noche comimos con su esposo, en un restaurante muy agradable. De Lynette de Australia y sus hijos muy jóvenes, guardo recuerdos muy simpáticos. Su esposo Len, al que no conocimos casi porque esta...ba enfermo, me ha escrito algunas veces, interesado por el Perú. La semana pasada cuando colgué unas fotos del recuerdo con las que me encontré, me ofreció trabajarlas con su programa de Photo shop. Quería agradecerle públicamente. No deja de sorprenderme que mis fotos hayan viajado hasta Australia, que allá las hayan limpiado con paciencia y cariño, y que hayan regresado a Lima ya muchísimo mejor, a pesar de que solo eran contactos muy chicos. Hace unos años ¿alguien lo hubiera podido creer? Maravillas de la generosidad, de la comunicación y de la tecnología. Acá algunas de las fotos arregladas por Len Halprin al que le mando un abrazo muy cariñoso desde el Perú.
viernes, 21 de febrero de 2014
Ulises y las sirenas, obra elaborada en el año 1891 bajo la influencia del Romanticismo y del Prerrafaelismo, es uno de los lienzos más conocidos de John William Waterhouse. Hoy día permanece muy lejos del lugar de origen de su creador, pues se halla en el National Gallery of Victoria de Melbourne, Australia.
Homero La Odisea (fragmento)
" Entretanto la sólida nave en su curso ligero
se enfrentó a las Sirenas: un soplo feliz la impelía
mas de pronto cesó aquella brisa, una calma profunda
se sintió alrededor: algún dios alisaba las olas.
Levantáronse entonces mis hombres, plegaron la vela,
la dejaron caer al fondo del barco y, sentándose al remo,
blanqueaban de espumas el mar con las palas pulidas.
Yo entretanto cogí el bronce agudo, corté un pan de cera
y, partiéndolo en trozos pequeños, los fui pellizcando
con mi mano robusta: ablandáronse pronto, que eran
poderosos mis dedos y el fuego del sol de lo alto.
Uno a uno a mis hombres con ellos tapé los oídos
y, a su vez, me ataron de piernas y manos
en el mástil, derecho, con fuertes maromas y, luego,
a azotar con los remos volvieron al mar espumante.
Ya distaba la costa no más que el alcance de un grito
y la nave crucera volaba, mas bien percibieron
las Sirenas su paso y alzaron su canto sonoro:
"Llega acá, de los dánaos honor, gloriosísimo Ulises,
de tu marcha refrena el ardor para oír nuestro canto,
porque nadie en su negro bajel pasa aquí sin que atienda
a esta voz que en dulzores de miel de los labios nos fluye.
Quien la escucha contento se va conociendo mil cosas:
los trabajos sabemos que allá por la Tróade y sus campos
de los dioses impuso el poder a troyanos y argivos
y aún aquello que ocurre doquier en la tierra fecunda".
Tal decían exhalando dulcísima voz y en mi pecho
yo anhelaba escucharlas. Frunciendo mis cejas mandaba
a mis hombres soltar mi atadura; bogaban doblados
contra el remo y en pie Perimedes y Euríloco, echando
sobre mí nuevas cuerdas, forzaban cruelmente sus nudos.
Cuando al fin las dejamos atrás y no más se escuchaba
voz alguna o canción de Sirenas, mis fieles amigos
se sacaron la cera que yo en sus oídos había
colocado al venir y libráronme a mí de mis lazos. "
martes, 24 de diciembre de 2013
Dame Kiri Te Kanawa "Vocalise" Rachmaninoff y más
Hace poco pregunté en FB si les gustaba más el violín o el piano. Y las respuestas fueron más o menos parejas. Ahora le toca a la voz humana- Creo que es el intrumento de la música que más me gusta. Me comunica el dolor, sentimientos que no pueden ser traducidos a palabras, nuestro mundo interno desconocido.
Dame Kiri Kanawa Nació en Australia.
Sus óperas preferidas son las de Wolfgang Amadeus Mozart, Richard Strauss y Giuseppe Verdi. En 1981, Kiri Te Kanawa fue invitada a cantar durante el matrimonio del Príncipe de Gales y Lady Diana Spencer. Fue investida como Dame Commander del Imperio Británico en 1982 por la reina Isabel, y galardonada con La Orden de Nueva Zelandia en 1995. Recibió grados honoríficos de las universidades de Oxford, Durham, Dundee y Auckland, y es Honorary Fellow de Somerville College, Oxford.
Se retiró de los escenarios en 2004 (Vanessa de Samuel Barber en Los Angeles y Washington), aunque actúa esporádicamente en conciertos.
Y también una canción de Navidad. "O, Holly night.
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miércoles, 16 de enero de 2013
Solos contra el mundo
¿Alguna vez has pensado en irte a vivir a una isla desierta? ¿Construir una pequeña cabaña y tener ahí solo lo indispensable. ¿Nunca más el tráfico, ni las presiones, los celulares, las exigencias sociales, ni cruzar la ciudad porque así lo manda el “deber hacer”? Pues aquí tenemos a diferentes personajes que consiguieron escaparse de la vorágine de las ciudades y se retiraron cambiando radicalmente su vida. ¿Qué te llevarías a esa isla desierta? ¿De qué cosa no podrías deshacerte?
Solos contra el mundo
David Glasheen, de 60 años, quien habita solo en una pequeña isla australiana, Restoration. Este hombre se asemeja a la obra Robinson Crusoe, en la que se cuenta la vida de un náufrago inglés que pasa 28 años en una remota isla tropical. Antes de convertirse en lo que es hoy, Glasheen era un empresario que durante una crisis de negocios perdió dinero. Cansado, tomó la decisión de escaparse de su vida normal y alojarse en estas envidiables costas, en 1993. Se alimenta de cocos, pescados y cangrejos, cultiva hortalizas y hasta elabora su propia cerveza.
AVENTUREROS La historia de un hombre que prefirió renunciar a todo para irse a vivir a una isla remota ha hecho recordar otros casos de personas que abandonaron las comodidades de la civilización y se atrevieron a vivir sin un peso.
A diferencia de la mayoría de mortales, al australiano David Glasheen no le preocupan las deudas. Hace 20 años canceló sus cuentas bancarias luego de perder su fortuna en la bolsa y, sin pensarlo mucho, mandó construir con sus últimos ahorros una casa diminuta en una isla desierta del Pacífico sur. Para eso, tuvo que renunciar a todas las comodidades del mundo moderno: desde un baño con agua caliente hasta una muda de ropa limpia.
A pesar de la soledad el Robinson Crusoe australiano, como le dicen algunos, asegura que nunca había sido tan feliz, ya no lo agobia el dinero y tampoco sufre de estrés. La escasez de comida dejó de ser un problema hace tiempo, pues el multimillonario se volvió un experto pescador y se acostumbró a sobrevivir a punta de agua de coco, bananos y otras frutas silvestres. El contacto con la gente también es muy limitado, pues solo lo visitan los pescadores que recorren la zona.
El diario británico The Telegraph reveló su historia hace pocos días y desde entonces ha despertado el interés por otras personas, que después de pasar muchos años sentadas en un escritorio, deciden abandonarlo todo. Aunque cada una tiene motivos diferentes, la mayoría cree que es posible vivir en un mundo sin dinero. No se consideran ascetas, hippies ni antisociales, sencillamente quieren demostrar que la plata es una ilusión innecesaria.
Uno de los casos más extremos documentados recientemente es el de Daniel Shellabarger, un estadounidense que en 2000 se fue a vivir a una caverna al sureste de Utah. La razón: se dio cuenta de que era alérgico al sistema capitalista. Después de graduarse de Antropología en la Universidad de Colorado, Daniel se desempeñó como profesor y técnico de laboratorio. Abrió una cuenta bancaria y arrendó un apartamento, pero no se sentía feliz. Entonces compró tiquetes para Ecuador, Tailandia e India. A su regreso, regaló sus pertenencias y en su camino hacia la montaña rescató un sleeping bag de la basura.
Una vez allí, convirtió una gruta a dos horas a pie de la carretera más cercana en su nuevo hogar. Pronto el hombre de 40 años aprendió a diferenciar las frutas comestibles de las venenosas y se acostumbró a recorrer la autopista en busca de animales muertos. Hoy su dieta consiste en moras, cebolla, mapaches y ardillas, que cocina en una estufa improvisada que construyó con leña y latas viejas. El aseo personal tampoco es un problema: se baña en riachuelos, usa arena en vez de desodorante y hojas silvestres en lugar de papel higiénico.
Daniel tiene como política no recibir subsidios del gobierno, solo donaciones de sus amigos. De vez en cuando va a la ciudad y visita la biblioteca pública donde tiene acceso gratuito a internet. Hace unos meses creó un blog en el que cuenta detalles de su rutina y explica por qué después de 12 años sigue convencido de que es mejor desprenderse de lo material. "Tengo a la mano todo lo que necesito. Cuando tenía plata, jamás era suficiente. El dinero representa cosas del pasado (deudas) y cosas del futuro (créditos), nunca el presente", asegura en su página.
Mark Boyle, un británico de 33 años, es otro seguidor de esa filosofía. En 2008 dejó su empleo en una empresa de alimentos orgánicos en Bristol para dedicarse al campo. El detonante fue una tarde de cervezas en la que se dio cuenta de que no estaba haciendo nada para reducir su huella de carbono. "No sabía cuál era la raíz del problema así que decidí investigar a fondo", dice. El experimento consistía en vivir en Inglaterra sin un centavo en el bolsillo durante un año, pero le gustó tanto que convirtió ese estilo de vida en algo permanente.
El joven estudiante de economía consiguió un tráiler viejo y se instaló en una granja donde se ofreció como voluntario a cambio de ocupar el pequeño terreno. Él mismo cultiva sus vegetales, pero en las noches también sale a buscar comida que los restaurantes y supermercados desechan. Poco a poco Mark ha venido adaptando su humilde hogar a sus necesidades: construyó un baño ecológico e ideó un sistema para ducharse con agua lluvia. También descubrió que las espinas de pescado y las semillas de hinojo pueden hacer las veces de cepillo y crema dental, y ya casi no le cuesta trabajo encender la rústica estufa de leña que usa hasta en los peores inviernos.
Hoy Mark es el líder de Freeconomy, un movimiento que promueve una vida basada en el trueque, la amistad y, sobre todo, la austeridad. La idea ha tenido tan buena acogida en medio de la crisis económica que ya se han sumado miles de jóvenes europeos convencidos de que el dinero solo trae problemas. De hecho, Mark está a punto de lanzar The Moneyless Manifesto, un compendio de reglas y consejos sobre cómo vivir sin plata. A quienes lo critican, él simplemente les responde: "Suena curioso, si hoy no tienes un enorme televisor plasma la gente piensa que eres un extremista y que estás loco". Pero Mark, David y Daniel no se consideran ni lo uno ni lo otro. Para ellos este estilo de vida no solo es normal, sino que en unos años contagiará al resto del mundo.
Acá hay tres islas a las que podrías ir.
Vabbinfaru, en las Maldivas, Lizard Island, en Australia, Isla de Tonga, en el Pacífico Sur.
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