Desde Lima, un relámpago de azul-cielo o azul-mar en nuestra mente o en nuestro corazón que ansían la belleza. Cuentos, poesía, música, cine, reflexiones, teatro, viajes, fotografía, entrevistas, danza y más.
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domingo, 10 de diciembre de 2017
domingo, 5 de junio de 2016
Oración sentida
Tan hermosa y sentida esta oración. No entiendo el catalán pero lo siento en el corazón. Le pido a Lidia que me lo traduzca y me lo manda al fin para compartirlo con ustedes. La fe, la falta de fe, la sed de tener fe. Para ustedes esta bella canción.
Canto espiritual:
No creo en ti, Señor, pero tengo tanta necesidad de creer en ti, que a menudo te hablo y te imploro como si existieras.
Tengo tanta necesidad de ti, Señor, y que seas, que llego
a creer en ti –y creo que creo en ti cuando no creo en nadie.
Pero luego me despierto, o pienso que me despierto,
y me avergüenzo de mi debilidad y te detesto. Y hablo contra ti que no eres nadie. Y hablo mal de ti como si fueras alguien.
¿Cuándo Señor, estoy despierto, y cuándo estoy dormido? ¿Cuándo estoy más despierto y cuándo más dormido? ¿No será todo un sueño y, despierto y dormido, sueñe la vida? ¿Despertaré algún día de este doble sueño y viviré, lejos de aquí, la
verdadera vida, dónde la vigilia y el sueño sean una mentira?
No creo en ti, Señor, pero si eres, no puedo darte lo mejor de mí si no es así: sino diciéndote que no creo en ti.
¡Que forma de amor más extraña y más dura! Cuánto daño me hace no poder decirte: creo.
No creo en ti, Señor, pero si eres, sácame de este engaño de una vez; ¡muéstrame claramente tu rostro! No
me maldigas por mi amor mezquino. Haz que sin fin, y
sin palabras, todo mi ser pueda decirte: Eres.
Tengo tanta necesidad de ti, Señor, y que seas, que llego
a creer en ti –y creo que creo en ti cuando no creo en nadie.
Pero luego me despierto, o pienso que me despierto,
y me avergüenzo de mi debilidad y te detesto. Y hablo contra ti que no eres nadie. Y hablo mal de ti como si fueras alguien.
¿Cuándo Señor, estoy despierto, y cuándo estoy dormido? ¿Cuándo estoy más despierto y cuándo más dormido? ¿No será todo un sueño y, despierto y dormido, sueñe la vida? ¿Despertaré algún día de este doble sueño y viviré, lejos de aquí, la
verdadera vida, dónde la vigilia y el sueño sean una mentira?
No creo en ti, Señor, pero si eres, no puedo darte lo mejor de mí si no es así: sino diciéndote que no creo en ti.
¡Que forma de amor más extraña y más dura! Cuánto daño me hace no poder decirte: creo.
No creo en ti, Señor, pero si eres, sácame de este engaño de una vez; ¡muéstrame claramente tu rostro! No
me maldigas por mi amor mezquino. Haz que sin fin, y
sin palabras, todo mi ser pueda decirte: Eres.
miércoles, 24 de diciembre de 2014
sábado, 9 de junio de 2012
Dios se fascina tanto
Los cuentos que nos llegan por tradición oral, tienen una sabiduría que debemos atender,el mundo del relato nos comunica con lugares esenciales, habla del misterio. Thomas Mann dice que el mito es el vestido de fiesta del misterio. La repetición de palabras aparte de atraer al oyente sirve para memorizar el cuento que debe pasar de generación a generación. La historia de este rabino me gusta muchísimo, me hace pensar en un Dios enamorado del hombre, generoso, dispuesto a oírlo y otorgarle lo que desea, habla también de lo esencial en la oración, basta que el hombre mire a Dios y le pida, los demás rituales, pueden obviarse.
Baal Shem Tov
Esta historia nos cuenta de un famoso rabino jasídico: Baal Shem Tov.
Baal Shem Tov era conocido dentro de su comunidad porque todos decían que él era un hombre tan piadoso, tan bondadoso, tan casto y tan puro que Dios escuchaba sus palabras cuando él hablaba. Se había hecho una tradición en este pueblo: Todos los que tenían un deseo insatisfecho o necesitaba algo que no habían podido conseguir iban a ver al rabino. Baal Shem Tov se reunía con ellos una vez por año, en un día especial que él elegía. Y los llevaba a todos juntos a un lugar único, que él conocía, en medio del bosque. Y una vez allí, cuenta la leyenda, que Baal Shem Tov armaba con ramas y hojas un fuego de una manera muy particular y muy hermosa, y entonaba después una oración en voz muy baja... como si fuera para él mismo. Y dicen... que Dios le gustaban tanto esas palabras que Baal Shem Tov decía, se fascinaba tanto con el fuego armado de esa manera, quería tanto a esa reunión de gente en ese lugar del bosque... que no podía resistir el pedido de Baal Shem Tov y concedía los deseos de todas las personas que ahí estaban.
Cuando el rabino murió, la gente se dio cuenta de que nadie sabía las palabras que Baal Shem Tov decía cuando iban todos juntos a pedir algo... Pero conocían el lugar en el bosque. Sabían cómo armar el fuego. Una vez al año, siguiendo la tradición de Baal Shem Tov había instituido, todos los que tenían necesidades y deseos insatisfechos se reunían en ese mismo lugar en el bosque, prendían el fuego de la manera en que habían aprendido del viejo rabino, y como no conocían las palabras cantaban cualquier canción o recitaban un salmo, o sólo se miraban y hablaban de cualquier cosa en ese mismo lugar alrededor del fuego.
Y dicen... que Dios gustaba tanto del fuego encendido, gustaba tanto de ese lugar en el bosque y de esa gente reunida... que aunque nadie decía las palabras adecuadas, igual concedía los deseos a todos los que ahí estaban. El tiempo ha pasado y de generación en generación la sabiduría se ha ido perdiendo... Y aquí estamos nosotros.Nosotros no sabemos cuál es el lugar en el bosque.No sabemos cuáles son las palabras.Ni siquiera sabemos cómo encender el fuego a la manera que Baal Shem Tov lo hacía... Sin embargo hay algo que sí sabemos: Sabemos esta historia,Sabemos este cuento...Y dicen... que Dios adora tanto este cuento...que le gusta tanto esta historia...que basta que alguien la cuente...y que alguien la escuche...para que Él, complacido,satisfaga cualquier necesidady conceda cualquier deseoa todos los que están compartiendo este momento... Amén... (Así sea...)

Baal Shem Tov
Esta historia nos cuenta de un famoso rabino jasídico: Baal Shem Tov.
Baal Shem Tov era conocido dentro de su comunidad porque todos decían que él era un hombre tan piadoso, tan bondadoso, tan casto y tan puro que Dios escuchaba sus palabras cuando él hablaba. Se había hecho una tradición en este pueblo: Todos los que tenían un deseo insatisfecho o necesitaba algo que no habían podido conseguir iban a ver al rabino. Baal Shem Tov se reunía con ellos una vez por año, en un día especial que él elegía. Y los llevaba a todos juntos a un lugar único, que él conocía, en medio del bosque. Y una vez allí, cuenta la leyenda, que Baal Shem Tov armaba con ramas y hojas un fuego de una manera muy particular y muy hermosa, y entonaba después una oración en voz muy baja... como si fuera para él mismo. Y dicen... que Dios le gustaban tanto esas palabras que Baal Shem Tov decía, se fascinaba tanto con el fuego armado de esa manera, quería tanto a esa reunión de gente en ese lugar del bosque... que no podía resistir el pedido de Baal Shem Tov y concedía los deseos de todas las personas que ahí estaban.
Cuando el rabino murió, la gente se dio cuenta de que nadie sabía las palabras que Baal Shem Tov decía cuando iban todos juntos a pedir algo... Pero conocían el lugar en el bosque. Sabían cómo armar el fuego. Una vez al año, siguiendo la tradición de Baal Shem Tov había instituido, todos los que tenían necesidades y deseos insatisfechos se reunían en ese mismo lugar en el bosque, prendían el fuego de la manera en que habían aprendido del viejo rabino, y como no conocían las palabras cantaban cualquier canción o recitaban un salmo, o sólo se miraban y hablaban de cualquier cosa en ese mismo lugar alrededor del fuego.
Y dicen... que Dios gustaba tanto del fuego encendido, gustaba tanto de ese lugar en el bosque y de esa gente reunida... que aunque nadie decía las palabras adecuadas, igual concedía los deseos a todos los que ahí estaban. El tiempo ha pasado y de generación en generación la sabiduría se ha ido perdiendo... Y aquí estamos nosotros.Nosotros no sabemos cuál es el lugar en el bosque.No sabemos cuáles son las palabras.Ni siquiera sabemos cómo encender el fuego a la manera que Baal Shem Tov lo hacía... Sin embargo hay algo que sí sabemos: Sabemos esta historia,Sabemos este cuento...Y dicen... que Dios adora tanto este cuento...que le gusta tanto esta historia...que basta que alguien la cuente...y que alguien la escuche...para que Él, complacido,satisfaga cualquier necesidady conceda cualquier deseoa todos los que están compartiendo este momento... Amén... (Así sea...)
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viernes, 10 de diciembre de 2010
Yemaya
Me enteré de Yemaya por una amiga cubana. Me encanta la idea de la diosa del mar a la que hay que rezarle para pedirle ayuda. Poner siete piedras y flores y prender una vela para hacer la petición. Una tradición que viene del Africa y que se sincretiza con la Virgen de Regla y Stella Maris.
Yemaya es la madre de todos los hijos en la tierra y representa al útero en cualquier especie como fuente de la vida, la fertilidad y la maternidad. En la naturaleza está simbolizada por las olas del mar, por lo que su baile se asemeja el movimiento de las mismas.
Yemaya es la madre de todos los hijos en la tierra y representa al útero en cualquier especie como fuente de la vida, la fertilidad y la maternidad. En la naturaleza está simbolizada por las olas del mar, por lo que su baile se asemeja el movimiento de las mismas.
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