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sábado, 27 de junio de 2015

La palabra infinito

La palabra infinito

La palabra infinito es infinita,
la palabra misterio es misteriosa.
Ambas son infinitas, misteriosas.
Sílaba a sílaba intentas convocarlas
sin que una luz anuncie su dominio,
una sombra señale a qué distancia de ellas
está la opacidad en que te mueves.
Van a algún punto del resplandor y anidan,
cuando las dejas libres en el aire,
esperando que un ala inexplicable
te lleve hasta su vuelo.

¿Es más que su sabor el gusto de la vida ?
 
Ita Vitale, escritora uruguaya
De "De procura de lo imposible" 1998
 
 
 
 

sábado, 14 de junio de 2014

La palabra Melancolía


Palabra del día

melancolía
 
 
                                                  Melancolía (1801), Constance Marie Charpentier

Interesante saber el origen de la palabra Melancolía, yo siempre le había atribuido características románticas, un hombre melancólico, tenía la añoranza de algo, estaba inclinado a buscar, era soñador y con tendencia a meditar.
Acá en La palabra del día, [distribucion@elcastellano.org] descubro que más bien está relacionado con la bilis, que esta sustancia lleva a la depresión y a la tristeza. Me hizo acordar a un amigo de mis padres que murió de cáncer al hígado y que adquirió un color aceituna que al verlo sentíamos tristeza por él.

Los antiguos creían que el temperamento de las personas dependía de las secreciones, o sea, de los humores segregados por el organismo, de los cuales cada persona tenía uno predominante. Así, aquellos en los que predominaba la bilis negra, que los griegos llamaban melán kholé, eran propensos a la depresión, un estado de ánimo que se llamó melancolía o humor melancólico.

El vocablo griego kholé ‘bilis’ está presente en nuestro idioma en algunas palabras del lenguaje médico, tales como colecistitis y colédoco.

martes, 23 de febrero de 2010

La palabra


La existencia misma del lenguaje, ¿no es un hecho mágico? ¿Cómo puede la palabra, un soplo sonoro —«aire herido», según Fernando de Herrera, el Divino; «humo de la boca», que se desvanece en el aire según el jeroglífico chino—, transmitir el amor, el odio, la alegría o el dolor, las ideas más intemporales y abstractas, el deseo y la voluntad, de una persona a otra? ¿Y además, fijarse ese soplo en papel, pergamino o celuloide, y viajar por todas las lejanías y perpetuarse por los siglos de los siglos?Angel Rosenblat