
Un ser nuevo se incorpora a tu familia. Aparece y llena el espacio y abraza a todos que solo atinamos a contemplarla y a soñar en el ser que será.
Niños privilegiados que nacen con tantas personas a su alrededor para acogerlos. ¿O nos acogerá ella?
Entre las personas importantes con las que contamos en nuestra vida, no podemos imaginar esos niños que vendrán y serán nuestros amigos queridos, con los que intercambiaremos historias y anécdotas, conocimientos y descubrimientos. Lo más curioso del ser abuelo es descubrir en tí nuevos tesoros, esa inocencia que teníamos guardada, esos cantos que no hemos olvidado, y tal vez lo más imprtante de todo, que podemos, mientras estamos con ellos, regresar al estado perfecto en donde solo importa el estar y disfrutar, la risa y la mirada.
El nacimiento de un niño en nuestra familia es volver a nacer, una oportunidad más para mirar el mundo con ojos más abiertos y más avidos de belleza.
¿Quién será Julia?