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domingo, 1 de mayo de 2016

Dos poemas míos


                                                                                  


                                                                                       "Cuando el agua y el fuego entran en lucha,
                                                                                                   siempre es el fuego el que muere.”

A veces soy agua, otras fuego
 Lo que es difícil de soportar
 Es cuando soy mitad fuego
 Mitad agua
 Partida en dos, enfrentándome

 ¿Quién podrá aquietarme?

                                                                 Cecilia Bustamante de Roggero







Por arte de Biribirloque


Encuentro entre un mar de palabras
 Tu nombre Babalú
 Fuimos amigos entrañables durante breve tiempo
 Yo esperaba que abriesen las puertas del circo
 Y tú dabas vueltas olfateando curioso a la gente
 que se agolpaba ansiosa
 Fue un amor a primera vista
 Desaparecieron los demás
 Mientras tú y yo
 Intercambiamos gestos
 De reconocimiento
 -¿Cómo se llama pregunté?
 Y entonces escuché:
 -Babalú
 Por arte de magia
 Como quien tira la suerte sobre una página en blanco
 Apareciste esa noche
 Y yo te vi.

Cecilia Bustamante de Roggero

*Por arte de birlibirloque es una locución adverbial equivalente a por arte de magia: expresa que algo se realiza de forma inexplicable.

Babalú : Babalú ayé es una de las deidades de la religión yoruba. Es el santo más venerado de tierra Arará. Tiene el aspecto de un invalido, minado por un mal deformante, de piernas retorcidas y espinazo doblado.

domingo, 13 de diciembre de 2015

Unamuno y Emily Dickinson


Hay ojos que miran, -hay ojos que sueñan,
 hay ojos que llaman, -hay ojos que esperan,
 hay ojos que ríen -risa placentera,
 hay ojos que lloran -con llanto de pena,
 unos hacia adentro -otros hacia fuera.

Son como las flores -que cría la tierra.
 Mas tus ojos verdes, -mi eterna Teresa,
 los que están haciendo -tu mano de hierba,
 me miran, me sueñan, -me llaman, me esperan,
 me ríen rientes -risa placentera,
 me lloran llorosos -con llanto de pena,
 desde tierra adentro, -desde tierra afuera.

En tus ojos nazco, -tus ojos me crean,
 vivo yo en tus ojos -el sol de mi esfera,
 en tus ojos muero, -mi casa y vereda,
 tus ojos mi tumba, -tus ojos mi tierra.

Miguel de Unamuno.







La sortija ya no estaba

En mi dedo tenía una sortija.
 La brisa entre los árboles erraba.
 El día estaba azul, cálido, bello.
 Y me quedé dormida sobre la suave hierba.

Al despertar miré sobresaltada
 Mi mano pura en aquella tarde clara.
 La sortija entre mis dedos ya no estaba.
 Cuanto poseo ahora en este mundo

 Es sólo un recuerdo de color dorado. 


Emily Dickinson