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lunes, 27 de marzo de 2017

Ejercicio literario

Si tuviese todo el tiempo del mundo
Igual estaría perdida entre papeles.
Si mi corazón saltase de alegría
Temería que regrese a mi el invierno.
Si escucho la campana
Me levanto, corro, te encuentro.
Si observo los pájaros en lo alto
Escucho los mensajes de los muertos.
Si guardo mis palabras
Ellas, inquietas intentan escapar.
Si regreso cansada de tanto andar
Solo deseo perderme en la noche vacía.
Si susurras palabras en mi oído
Río y mi corazón se agranda en demasía.

Si tuviese una hermosa voz y hubiese aprendido a cantar
cantaría a dúo con Ian Bostrich.

Si las distancias para visitar otros países fuesen más cortas, 
digamos,  solo  diez minutos para ir a Paris,
 conocería casi todos los países del mundo.

Si tuviese otra vez siete años, 
igual sería traviesa y tocaría los timbres de los vecinos y saldría corriendo, 
arriesgando caer y romperme los dedos de las manos, 
como me pasó esa vez.

Si hubiese tenido una hermana, 
no sé si mayor o menor, 
me querría más porque me vería en ella
 y no sería una sino dos.

Si viviesen mis padres 
nos iríamos a pasear a La Punta,  
a ellos les encantaba 
y a mi me gustaba mucho escuchar sus preciosas historias 
de otro tiempo.

Si tocasen el timbre, y resultase ser un ladrón,
 le abriría la puerta, le invitaría  una tacita de café,
 conversaríamos largo rato, 
filosofando sobre el bien y sobre el mal.
 Lo haría mi amigo y entonces ya no me robaría,
 podría apostar.


Si me regalasen una muñeca
 le cuidaría el sueño por las noches.


Si me cayese del caballo, 
cosa difícil porque no tengo caballo ni se montar,
 jamás me volvería a subir a uno.


Si pudiese escoger a mis amigos,
 te escogería sin dudar a ti.


Si durmiese de día y trabajase de noche,
 roncaría de día y gritaría de noche. 

viernes, 9 de marzo de 2012

El famoso había una vez


El famoso "Había una vez", sirve de pie para inventar pequeños cuentos, ahora llamados Mini cuentos, parece magia, basta con tomar papel y lápiz y escribir como quien dibuja: Había una vez... y algo sale de nuestro interior que inicia el cuento. Hay quien dice que nuestra mano derecha está conectada con nuestro corazón, (claro que los zurdos deben dar un pequeño salto y también están conectados.) Esta fórmula: Había una vez, existe desde el origen de los tiempos y yo los invito a escribir comenzando con estas tres palabras, un cuento como los que yo he escrito a manera de ejemplo.

Había una vez una mariposa solitaria. Le había tocado vivir en el desierto sin flores ni lagos.
Entonces ella tuvo que inventar, sacando trocitos de sus alas, una flor y la flor inventó un lago con su sombra.


Había una vez una mujer que tenía dos caras una hacia delante la otra hacia atrás.
La gente la miraba extrañada pero ella estaba feliz. Porque podía ver los dos lados que siempre tienen las cosas.