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domingo, 3 de diciembre de 2017

Alexander Calder performs his "Circus" - Whitney Museum

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Alexander Calder. (Filadelfia, EE UU, 1898-Nueva York, 1976) Escultor estadounidense. Nació en el seno de una familia de artistas, pero no se sintió inclinado inicialmente hacia el arte y cursó estudios de ingeniería mecánica, que más adelante le fueron de gran utilidad.

jueves, 21 de septiembre de 2017

Payasos

Payasos Uno de los poemas de José Emilio Pacheco, México. 

Por los Payasos habla la verdad.
Como escribió Freud, la broma no existe:
todo se dice en serio.
Sólo hay una manera de reír:
la humillación del otro. La bofetada,
el pastelazo o el golpe
nos dejan observar muertos de risa
la verdad más profunda de nuestro vínculo.
Todo Payaso es caricaturista
que emplea como hoja su falso cuerpo deforme.
Distorsiona, exagera –y es su misión–
pero el retrato se parece al modelo.
Vuelve cosa de risa lo intolerable.
Nos libera
de la carga de ser,
la imposible costumbre de estar vivos.
Cuando se extingue la carcajada y cesa el aplauso,
nos quitamos las narizotas,
la peluca de zanahoria, el carmín,
el albayalde que blanquea nuestra cara.
Entonces aparece lo que somos sin máscara:
los payasos dolientes.

domingo, 18 de septiembre de 2016

domingo, 10 de enero de 2016

Dos textos de circo y un añadido

Circo pobre



En un circo pobre cada artista tiene que cumplir varias funciones. Si nos fijamos bien, sin dejarnos engañar por el cambio de traje y maquillaje, veremos que muchos tratan de aprovechar sus habilidades en varias suertes. Por ejemplo, la equilibrista es la écuyère, los acróbatas son contorsionistas, el director del circo es el boletero y también el mago (ante el público, ante los acreedores). Algunos son más difíciles de descubrir, porque eligen papeles muy distintos entre sí, como la trapecista que hace de mono amaestrado (o al revés), los elefantes que trabajan de acomodadores, los payasos convertidos en aro de fuego. Pero la prueba más difícil es la del domador, que es también el tigre, cuando tiene que meter la cabeza adentro de su propia boca. 

Ana María Shua, escritora argentina


A Pucusana llegaba cada verano un circo y se plantaba. en el terreno baldio al frente de la casa de mi tio Carlos. Aunque siempre guardan sus distancias, las coincidencias existen como en el caso de este poema que escribi hara algun tiempo sin haber leido a la escritora argentina Circo


Hoy llegó el circo a la aldea,
La carpa ajada, mugrienta,
Las bestias miran hambrientas,
El bufón, ríe y palmea.

Lo niños corren y gritan,
Los viejos se desperezan,
Un par de amantes se besan,
Y los pesares dormitan.

Esta noche habrá función,
Ya la gente al circo llega,
En la hora veraniega,
El toldo vende ilusión.

Corta cola a la taquilla,
No sé si serán cuarenta,
El patrón lleva la cuenta,
Escasa es la calderilla.

Los más bandidos se cuelan,
Siempre les falta el dinero,
Todos tienen su agujero,
Y si los pillan se vuelan.

En el centro el empresario,
De tenue luz alumbrado,
Lleva el traje viejo, ajado,
Es mago y es operario.

Su mujer vende boletos,
Baila y es la trapecista,
Ya murió el malabarista,
Se ha reducido el libreto.

El gigante hace de león,
De boa la contorsionista,
El mono es equilibrista,
Las jaulas son de cartón.

Llega el número final,
El columpio está en el centro,
El trapecio es el lamento,
De un tiempo ido, ancestral.

Sentada entre sogas vuela,
La mece su anciano esposo,
El columpio es primoroso,
Sin dientes ríe la abuela.

Surge un aplauso sombrío,
Todos se miran con pena,
Pues vacía la alacena,
Todo es oscuro y es frio.

Son sentimientos desiertos,
De un pueblo que ya no existe,
Pero lucha y se resiste,
En el circo de los muertos.

Lucho Camino Miranda 



Recuerdo los circos a los que me llevaban de niña. Pensaba en la tristeza de los payasos, el tener que comerse sus penas y reír y gritar, detestaba a las contorsionistas, había mucho de torcido en ese acto, las medias corridas de las equilibristas, no era justa su pobreza, aunque esta nunca es justa, al animador lo detestaba, tenía un fuete transparente con el que hacía andar a todos. Igual nuestros ojos no alcanzaban para ver esa gente con aquellas habilidades y a los animales amaestrados. Cuando llegaba la hora del león y el círculo de fuego, cerraba los ojos y temblaba. Cecilia Bustamante de Roggero 

domingo, 30 de agosto de 2015

Victor Pedra

Víctor Pedra (Barcelona, 1955). Estudió en la Facultad de Bellas Artes de Barcelona, donde también hizo algunos cursos de cerámica y artes gráficas. El pintor afirma que lo que quiere es transmitir la realidad, sin olvidar el sueño de un mundo ideal. Su temática principal son las mujeres pero también nos presenta escenas de circo, de la ciudad, casas y bodegones, todo rodeado de un mundo creativo.

domingo, 27 de mayo de 2012

Por el día del payaso

Hay personas a las que no les gustan los payasos, a mi me encantan, a pesar de que cuando los veo pienso en los días en que estarán tristes y tienen que seguir la fiesta y hacernos reír cuando lo que quisieran sería llorar. El circo de nuestra infancia lo recordamos con tanta alegría, bajo la carpa y sobre la pista todo es distinto, todo nos sorprende, temblamos de que caiga el trapecista, el contorsionista nos impacta, los malabaristas nos parecen seres mágicos capaces de hacer lo imposible, sufrimos con los animales que a cambio de un terrón de azúcar, hacen venias y bailan, el oso amaestrado que en cualquier momento puede mostrar garras y dientes, y los leones que abren la boca para que el domador asome su cabeza y no se la come porque es parte del espectáculo, pero igual nosotros quedamos paralizados. Lo que si nos encanta desde que escuchamos su voz aflautada es con la llegada de los payasos, que hacen bromas y sonríen, bailan y se equivocan, quieren ser y no pueden, nuestro corazón se conmueve con ellos y sonreímos, reímos y aplaudimos. Ayer ha sido el día de los payasos y ahora cuelgo estos payasos rusos que son de lo mejorcito.




jueves, 14 de enero de 2010

Teatro Nacional de Cataluña, ensayo



Lectus (Albert Pla) es un célebre acróbata de cama elástica que ha decidido intentar el cuádruple salto mortal: “El Gran Salto”. Pero en uno de estos intentos, tiene un accidente y acaba en el hospital que dirige la doctora Kliné (Alba Sarraute).

Allí se adentrará en Tierra de Camas: un territorio de tránsito entre la vida y la muerte. En este espacio inventado, Lectus estará acompañado de Léctica (Lídia Pujol) y los Matalástics, unos seres muy especiales que le ayudará a hacer un repaso por las camas de su vida.

Con todos ellos, de cama en cama, haremos un viaje por algunos de los momentos más importantes de nuestra existencia.