Mostrando entradas con la etiqueta Dios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dios. Mostrar todas las entradas

viernes, 28 de febrero de 2014

Otra historia



Me tocaba dentista, fui a la hora, no me podía atender. Ya me había hecho el ánimo de estar ahí una hora sufriendo un poco, tratando de relajarme y lo postergué para la otra semana. Entonces me iré de compras, me dije, porque ya no hay nada en la refri. Fue ahí en donde me encontré con una amiga querida. Conversamos entre cebollas y verduras, que alegría vernos, me contó, le conté, quedamos en vernos, le había gustado el libro que le había prestado, intercambiamos recetas prácticas y sencillas. Entonces, si la dentista me hubiera atendido, si en vez de decidir ir de compras, si la refri no estaba vacía, no nos hubiéramos encontrado. Así es todo, un paso más, un paso menos, y todo es distinto, otra historia.


Nos cruzamos con gente con la que podíamos haber tenido una relación, un minuto más, uno menos y  hubiéramos tropezado y otra hubiera sido nuestra vida. Fuimos a la fiesta a la que no queríamos ir pero allí estaba él y así empezó esa historia de amor. La vida juega. Alguien me dijo que cuando hacemos planes Dios se ríe y eso me hace imaginarme un Dios juguetón que nos mueve como muñequitos y a este lo pone junto a esta y a este otro lo saca para ponerlo  un poco más allá. El destino, la casualidad, el azar, en todo eso pienso y les paso la idea a ustedes para que también aprecien las coincidencias y agradezcan los buenos encuentros.

domingo, 6 de octubre de 2013

No estamos solos



La vida nos sorprende con una desgracia totalmente inesperada, un accidente, la conjunción de instantes que llevan a que suceda lo que jamás hubiésemos ni imaginado.
Debemos enfrentar aquello que nos desgarra el corazón, ese misterio que no entendemos, aquello a lo que sentimos no estábamos preparados, que no tenemos la fortaleza para asimilar.
Todo pierde su sentido y va surgiendo un sentido nuevo, el futuro que imaginábamos de una manera se va transformando volviéndose difuso y vacío. Nos asaltan los temores, la angustia, el dolor.
Pronto descubrimos que no estamos solos, hay muchas personas que están en sintonía con nosotros, que comparten nuestro dolor como si fuese propio, nos envían sus palabras, sus oraciones, su ternura y su esperanza.
Entonces tomamos conciencia de que formamos parte de una gran familia. Que todos somos uno. Y la fe en alguien superior, en Dios, en la Energía, en la Unidad, en el Todo, susurra dentro de nuestro interior palabras de consuelo, caricias que nos son transmitidas por los demás, por quienes nos acogen, acompañan y abrazan.
No hay explicaciones para entender la desgracia, solo nos queda seguir adelante, continuar el camino, guardar como un tesoro a los seres adorados que no están ya con nosotros, hacerlos más nuestros, carne de nuestra carne, y ponernos a disposición para seguir esta vida nuestra que hemos recibido, según nos dice John Keats, para encontrar el modo más justo de emplearla, una especie de confrontación mágica que debe surgir de la intuición, del valor y de la acumulación de experiencia.

sábado, 9 de junio de 2012

Dios se fascina tanto

Los cuentos que nos llegan por tradición oral, tienen una sabiduría que debemos atender,el mundo del relato nos comunica con lugares esenciales, habla del misterio. Thomas Mann dice que el mito es el vestido de fiesta del misterio. La repetición de palabras aparte de atraer al oyente sirve para memorizar el cuento que debe pasar de generación a generación. La historia de este rabino me gusta muchísimo, me hace pensar en un Dios enamorado del hombre, generoso, dispuesto a oírlo y otorgarle lo que desea, habla también de lo esencial en la oración, basta que el hombre mire a Dios y le pida, los demás rituales, pueden obviarse.


Baal Shem Tov

Esta historia nos cuenta de un famoso rabino jasídico: Baal Shem Tov.
Baal Shem Tov era conocido dentro de su comunidad porque todos decían que él era un hombre tan piadoso, tan bondadoso, tan casto y tan puro que Dios escuchaba sus palabras cuando él hablaba. Se había hecho una tradición en este pueblo: Todos los que tenían un deseo insatisfecho o necesitaba algo que no habían podido conseguir iban a ver al rabino. Baal Shem Tov se reunía con ellos una vez por año, en un día especial que él elegía. Y los llevaba a todos juntos a un lugar único, que él conocía, en medio del bosque. Y una vez allí, cuenta la leyenda, que Baal Shem Tov armaba con ramas y hojas un fuego de una manera muy particular y muy hermosa, y entonaba después una oración en voz muy baja... como si fuera para él mismo. Y dicen... que Dios le gustaban tanto esas palabras que Baal Shem Tov decía, se fascinaba tanto con el fuego armado de esa manera, quería tanto a esa reunión de gente en ese lugar del bosque... que no podía resistir el pedido de Baal Shem Tov y concedía los deseos de todas las personas que ahí estaban.

Cuando el rabino murió, la gente se dio cuenta de que nadie sabía las palabras que Baal Shem Tov decía cuando iban todos juntos a pedir algo... Pero conocían el lugar en el bosque. Sabían cómo armar el fuego. Una vez al año, siguiendo la tradición de Baal Shem Tov había instituido, todos los que tenían necesidades y deseos insatisfechos se reunían en ese mismo lugar en el bosque, prendían el fuego de la manera en que habían aprendido del viejo rabino, y como no conocían las palabras cantaban cualquier canción o recitaban un salmo, o sólo se miraban y hablaban de cualquier cosa en ese mismo lugar alrededor del fuego.

Y dicen... que Dios gustaba tanto del fuego encendido, gustaba tanto de ese lugar en el bosque y de esa gente reunida... que aunque nadie decía las palabras adecuadas, igual concedía los deseos a todos los que ahí estaban. El tiempo ha pasado y de generación en generación la sabiduría se ha ido perdiendo... Y aquí estamos nosotros.Nosotros no sabemos cuál es el lugar en el bosque.No sabemos cuáles son las palabras.Ni siquiera sabemos cómo encender el fuego a la manera que Baal Shem Tov lo hacía... Sin embargo hay algo que sí sabemos: Sabemos esta historia,Sabemos este cuento...Y dicen... que Dios adora tanto este cuento...que le gusta tanto esta historia...que basta que alguien la cuente...y que alguien la escuche...para que Él, complacido,satisfaga cualquier necesidady conceda cualquier deseoa todos los que están compartiendo este momento... Amén... (Así sea...)