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sábado, 23 de marzo de 2013

Reflexiones de Goethe



El error pasa cuando somos jóvenes;
Lo malo es arrastrarlo hasta la vejez.

Aún el más fino de los cabellos da su sombra.

Hay quienes van golpeando con el martillo las paredes en la ilusión de estar dando en el clavo.

Lo que no se comprende no se posee.

Para comprender que el cielo es azul en todas partes
No se necesita correr mundo.


El hombre más dichoso es aquel que puede enlazar el final con el principio de su vida.


Debemos repetir de cuando en cuando nuestro credo, declarar lo que aceptamos y lo que no admitimos; la parte contraria no deja de hacerlo.

Nunca nos engañan; nosotros mismos nos engañamos.


La ingratitud es siempre una suerte de flaqueza. Jamás vi un hombre fuerte que fuese ingrato.


Hay hombres que ni siquiera se equivocan porque no se proponen nada razonable.


Todo lo discreto ha sido ya pensado; ahora solo queda tratar de pensarlo otra vez.

¿Cómo es posible conocerse a sí mismo? Nunca mediante la contemplación, siempre mediante la acción. Trata de cumplir con tu deber y al punto sabrás lo que hay en ti.

¿Cuál es tu deber? La exigencia del día.


Un gran error: figurarse uno mismo ser más de lo que uno es y estimarse en menos de lo que vale.


Realmente solo sabemos que sabemos poco: Con el saber crece la duda.


Nada hay más espantoso que una ignorancia activa.

Quien es veraz para consigo mismo y para con los demás, posee la más bella cualidad de los mayores talentos.

De la mejor sociedad se dice que si conversación es instructiva y su silencio educativo.


¿Qué forma de gobierno es la mejor?
Aquella que nos enseña a gobernarnos a nosotros mismos.


Juan Wolfang Goethe: Genio clave de la literatura universal. Ilustre escritor alemán


domingo, 22 de abril de 2012

Proyecto Barenboim Edward Said

¿Qué es el West-Eastern Divan?

El uso de las palabras "West-Eastern Divan" en el título del taller hace referencia a una colección de poemas de Johann Wolfgang von Goethe. En palabras de sus fundadores: "la razón por la que hemos llamado así a esta orquesta proviene del hecho de que Goethe fue uno de los primeros alemanes verdaderamente interesado en otros países, ya que empezó a aprender árabe con más de 60 años."

El West-Eastern Divan fue concebido en 1999 en las mentes de dos artistas e intelectuales: el músico argentino-israelí Daniel Barenboim y el intelectual palestino Edward Said. Decidieron crear un taller para jóvenes músicos de Israel y otros países de Oriente Medio con el propósito de combinar el estudio y el desarrollo musical con compartir el conocimiento y la comprensión entre culturas que han sido tradicionalmente rivales. En este taller, los participantes mejoran su nivel musical mientras conviven con jóvenes de países que pueden estar en situaciones de conflicto con el suyo propio. Sus primeras ediciones transcurrieron entre Weimar y Chicago hasta que, en 2002, se estableció definitivamente en Sevilla gracias al apoyo institucional y financiero de la Junta de Andalucía.


El West-Eastern Divan no es únicamente un proyecto musical, es también un foro para el diálogo y la reflexión sobre el problema palestino-israelí. A través de los contactos interculturales hechos por los artistas, el proyecto aspira a representar un importante papel en la superación de diferencias políticas y culturales entre los países representados en el taller. Dentro de este modelo, una orquesta se presta como buen ejemplo de democracia y convivencia civilizada.

El proyecto está dirigido por Barenboim y tras el fallecimiento de Said por su viuda, Mariam Said, y su financiación proviene de la Junta de Andalucía y patrocinadores privados como la Federación de Cajas de Ahorros de Andalucía y Adif (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias), entre otros. Es objeto de admiración en todo el mundo por el hecho de combinar el amor por la música con la necesidad de mejorar el entendimiento entre las culturas mediterráneas. Desde sus inicios, este proyecto ha demostrado consistentemente que la música es un instrumento útil para romper barreras que hasta ahora eran consideradas infranqueables. Sugiere que se pueden tender puentes que animen a la gente a unirse entre ellos, demostrando que es posible que gentes de orígenes distintos coexistan pacíficamente, de la misma manera en que estos jóvenes músicos compartirán partituras, habitaciones, comedores y, sobre todo, una pasión por la música.

Aunque obviamente la música no resolverá el conflicto árabe-israelí, sí tiene importancia en el acercamiento entre las personas, brindándoles una oportunidad de conocerse. El único aspecto político que se extiende por el taller es el acuerdo acerca de que no existe una solución militar al conflicto.

Aunque obviamente la música no resolverá el conflicto árabe-israelí, sí tiene importancia en el acercamiento entre las personas, brindándoles una oportunidad de conocerse. El único aspecto político que se extiende por el taller es el acuerdo acerca de que no existe una solución militar al conflicto.

Cada año, la Junta de Andalucía concede becas a músicos particularmente destacados para estudiar en Europa o en Estados Unidos. Estas becas posibilitan que determinados estudiantes especialmente dotados y con recursos económicos limitados hayan podido acceder a una formación musical de excelencia. Algunos de los beneficiarios de estas becas ocupan ahora puestos en la Orquesta Filarmónica de Israel, la Orquesta Sinfónica de Damasco y la Ópera de El Cairo, entre otras instituciones.

El Taller del West-Eastern Divan tiene lugar cada verano a lo largo de varias semanas en Andalucía. Con un plan de trabajo intensivo (cada sesión ocupa un día entero y combina diferentes actividades), los jóvenes artistas desarrollan sus habilidades musicales en un ambiente tranquilo y adecuado. También discuten temas diversos y distintos puntos de vista sobre el conflicto árabe-israelí. Una vez finalizado este periodo de trabajo se inicia la gira de la Orquesta West-Eastern Divan.

Desde su creación, en 1999, la Orquesta West-Eastern Divan ha tocado en numerosos países de Europa (España, Alemania, Reino Unido, Francia, Suiza, Turquía, Bélgica e Italia) y de América (Estados Unidos, Argentina, Uruguay y Brasil). En agosto de 2003 la orquesta tocó por primera vez en un país árabe con un concierto en Rabat, Marruecos, y en 2005 dio un gran paso al dar su primer concierto en un país de Oriente Próximo, ofreciendo una actuación en Ramala, Palestina, que fue retransmitida en directo por la cadena de televisión franco-alemana ARTE.



viernes, 16 de marzo de 2012

Joven Goethe enamorado


Anoche me tocó como bienvenida tras mi viaje a Paracas esta preciosa película romántica de la vida del joven Goethe. El origen de su "Werther". Una belleza total, no dejen de buscarla, es una de las más bellas historias de amor de todos los tiempos.




Acá un extracto de "Las desventuras del joven Werther" y el amor que Goethe sentía por Carlota sacado de: http://www.ciudadseva.com/textos/novela/werther.htm

Mis días son tan felices como los que Dios reserva y hace gozar a los elegidos; pase lo que pase, en adelante no podré decir que no he conocido el gozo y la alegría; el gozo y la alegría más puros de esta vida. Tú conoces mi Wahlheim; en él me he instalado en definitiva. Desde aquí sólo tengo que caminar media legua para ir a casa de Carlota, en la cual gozo de mí mismo; disfruto de toda la felicidad que puede gozar el hombre. ¿Cómo hubiera podido imaginar, cuando escogí Wahlheim para mis paseos, que se hallaba tan cerca del paraíso? ¡Cuántas veces al vagar sin objeto por esos lugares, bien fuera por la cumbre de la montaña o por la llanura, o más bien, más allá del río, he dirigido la mirada a ese pabellón que encierra hoy el objeto de todos mis deseos.

Mil veces he reflexionado, querido Guillermo, sobre ese deseo natural que tiene el hombre de ampliarse, de hacer descubrimientos, de abarcar y dominar todo lo que le rodea; y después, por otro lado, sobre ese segundo pensamiento interior que le asalta, de enterrarse a voluntad en ciertos límites, de no salir del surco trazado por la costumbre, sin ocuparse de lo que sucede y pasa a diestra y siniestra.

¡Qué extraña sensación! Cuando yo vine aquí y recorriendo por vez primera estas colinas descubrí un valle muy risueño, sentí de inmediato atracción por estos sitios, como por un efecto mágico. ¡Allá, a lo lejos, el bosque! “Ah, pensaba yo de mí, si pudieras pasearte por sus sombras”. Más alto, la cima de los montes. ¡Ah, si pudieras pasear la mirada desde ahí por este extenso y exquisito paisaje… sobre esta cadena de colinas… sobre esos pacíficos valles… “¡Oh, qué placer de perderme… de extraviarme en esos lugares…!” Yo iba, venía, lo recorría todo sin encontrar lo buscado. Hay cosas distantes que vemos como un confuso futuro y nuestra alma llega a entrever, como por un velo, un extenso universo; todos nuestros sentidos aspiran a encontrarse en él y a él se dirigen; y en esos momentos nos gustaría despojarnos de todo nuestro ser, para penetrar en él y gozar por completo de la sensación deliciosa y única, y entonces corremos… volamos… Pero, ¡ah!, cuando hemos llegado al término del recorrido, estamos en el mismo punto; nos encontramos con nuestra pobreza en estrecho límites y agobiada el alma por el peso de ese fantasma que la oprime, suspira sin consuelo y ansía probar el bálsamo refrigerante que ha desaparecido frente a ella.

Así suspira el hombre errante, en medio de su existencia accidentada e inquieta, por su patria. En su cabaña, en los brazos de su mujer, rodeado de sus hijos, y en los deberes que le imponen y en las preocupaciones que le traen los deberes que exige su conservación, encuentra el verdadero gozo, la satisfacción real que buscaba de manera vana e inútil en todos los rincones de este enorme mundo.

Con mucha frecuencia, al despuntar el alba, salgo corriendo y voy a mi querido Wahlheim; voy a buscar yo mismo mis guisantes al huerto de mi huéspeda y me distraigo en mondarlos mientras leo a Homero; después me voy a la cocina a elegir una vasija, a cortar mi mantequilla y poner los guisantes en la lumbre; me siento al pie del hogar y los meneo de vez en vez. En esos momentos me represento a los fieros amantes de Penélope, degollando, despedazando y haciendo asar los bueyes y los cerdos. No hay nada en el mundo que me dé más placer que el considerar estos rasgos característicos de la vida, patriarcal, con los que gracias al cielo puedo sin daño entrelazar el tejido de mi vida.

¡Qué dichoso me siento de poder sentir la inocente y sencilla felicidad del moral que me ve sobre su mesa figurar la berza que él ha plantado! No disfruta sólo el placer de saborearla, sino del recuerdo de la hermosa mañana en que la plantó, de las apacibles tardes en que la regó y del gusto que le traía verla crecer y redondearse cada día. Todos estos placeres y fruiciones las saborea él en aquel solo momento.