Desde Lima, un relámpago de azul-cielo o azul-mar en nuestra mente o en nuestro corazón que ansían la belleza.
Cuentos, poesía, música, cine,
reflexiones, teatro, viajes,
fotografía, entrevistas, danza y más.
Echó el café
En la taza
Echó leche
En la taza de café
Echó azúcar
En el café con leche
Con la cucharilla
Lo removió
Bebió el café con leche
Dejó la taza
Sin hablarme
Encendió
Un cigarrillo
Hizo aros
Con el humo
Echó la ceniza
En el cenicero
Sin hablarme
Sin mirarme
Se levantó
Se puso
El sombrero
Se puso
La capa de lluvia
Porque llovía
Y se fue
Bajo la lluvia
Sin una palabra
Sin mirarme
Y yo tomé
Mi rostro entre las manos
Y lloré .
Jacques Prevert
Parte de mi infancia la pasé escuchando a los trovadores franceses. Mis padres habían vivido un año en Paris y llegaron cargados de discos de Ive Montand, Jacques Brel, Edith Piaf, Leo Ferré, Jacques Prevert.Cantantes que me gustan mucho hasta ahora. Acá les presento a un nuevo trovador francés Benjamín Biolay que causa sensación de Francia de nuestros días.
La melodiosa voz de Montand interpretando un poema de Jacques Prevert.
Para Bárbara
Acuérdate Bárbara Llovía sin cesar en Brest aquél día Y marchabas sonriente Dichosa embelesada empapada Bajo la lluvia
Acuérdate Bárbara Llovía sin cesar en Brest Y me crucé contigo en la calle de Siam Sonreías Y yo también sonreía
Acuérdate Bárbara Tú a quién yo no conocía Tú que no me conocías Acuérdate Acuérdate pese a todo aquél día No lo olvides
Un hombre se cobijaba en un portal Y gritó tu nombre Bárbara Y corriste hacia él bajo la lluvia Empapada embelesada dichosa Y te echaste en sus brazos
Acuérdate de eso Bárbara Y no te ofendas si te tuteo Yo tuteo a todos los que amo Aunque los haya visto sólo una vez Tuteo a todos los que se aman Aunque no los conozca
Acuérdate Bárbara No olvides Esa lluvia buena y feliz Sobre tu rostro feliz Sobre esa ciudad feliz Esa lluvia sobre el mar Sobre el arsenal Sobre el banco d'Ouessant
Oh Bárbara Menuda estupidez la guerra Qué has llegado a ser ahora Bajo esta lluvia de hierro De fuego de acero de sangre Y el hombre aquel que te estrechaba entre sus brazos Amorosamente Quizás ha muerto o desaparecido o vive todavía
Oh Bárbara Llueve sin cesar en Brest Como solía llover en otro tiempo Pero no es lo mismo y todo está estropeado Es lluvia desconsolada de duelo espantoso Ni siquiera es ya tormenta De hierro de acero de sangre Simplemente nubes Que revientan como perros Perros que desaparecen En el remanso de Brest Y van a pudrirse lejos Lejos muy lejos de Brest Donde ya no queda nada.
De "Paroles" Versión de C. Deplois
Un poema de Jacques Prevert
Desayuno
Echó café en la taza. Echó leche en la taza de café. Echó azúcar en el café con leche. Con la cucharilla lo revolvió. Bebió el café con leche. Dejó la taza sin hablarme. Encendió un cigarrillo. Hizo anillos de humo. Volcó la ceniza en el cenicero sin hablarme. Sin mirarme se puso de pie. Se puso el sombrero. Se puso el impermeable porque llovía. se marchó bajo la lluvia. Sin decir palabra. Sin mirarme. Y me cubrí la cara con las manos. Y lloré.