Desde Lima, un relámpago de azul-cielo o azul-mar en nuestra mente o en nuestro corazón que ansían la belleza. Cuentos, poesía, música, cine, reflexiones, teatro, viajes, fotografía, entrevistas, danza y más.
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sábado, 23 de abril de 2016
La fiesta de Joan Manuel Serrat
Un Joan Manuel jovencito, con pelo largo, lleno de energía, cantando La fiesta para nosotros.
domingo, 21 de junio de 2015
De música y baile
Veo que anuncian la llegada de Andre Rieu a Lima. Tengo este texto que escribí inspirada en él para compartir con ustedes.
De música y baile
De música:
Justo estaba preparando una clase en la que Paul Auster
nos serviría de inspiración. Este
escritor norteamericano contemporáneo
habla de la fortuna, del azar, e las sorpresas de la vida, de las casualidades.
Entonces yo estaba muy atenta observando las casualidades que la vida preparaba
para mí.
Ese medio día salió mi papá de la clínica con sus 83
años tras veinte días en las que se sintió cercano a la muerte. Antes de
despedirnos de los médicos, mientras mi mamá pagaba la cuenta y recogía
radiografías, prendimos la televisión, di la vuelta a todos los canales y me
detuve ante una orquesta que tocaba canciones populares de distintos países del
mundo. Era una fiesta, el público bailaba, saltaba, aplaudía, caían globos y
pica pica, el director de orquesta, un violinista encantador llamado Andre Rieu
alentaba al público para que corease las canciones, todos se animaban a bailar
y las imágenes de las pequeñas flautas tocadas por preciosas chiquillas
disfrazadas de soldados, se intercalaban con trompetas y tambores. Mi papá se quedó extasiado, reconociendo las
tarantelas y los clavelitos, Lily Marlen y Zorba el griego. El espectáculo
parecía no tener fin y no faltaron fuegos artificiales y banderolas. El público
de pie aplaudía y se paraba en los pasillos del teatro para bailar impulsados
por tan maravillosa música. Dos
enfermeras entraron al cuarto y nos acompañaron a ver el final del espectáculo
que coincidía con nuestra alegría de haber sido dados de alta. Cuando terminó el concierto, yo, inspirada en
las coincidencias de Paul Auster, me
convencí de que el programa había sido emitido por la vida, en hora precisa,
especialmente para animar a mi padre, para celebrar su recuperada salud, para
felicitarlo porque se reincorporaba a la vida. Una fiesta que no debíamos
desperdiciar.
domingo, 17 de junio de 2012
De música y baile( recordando a mi papá)
De música y baile ( Extracto) (Recordando a mi papá)
Justo estaba preparando una clase en la que Paul Auster nos serviría de inspiración. Este escritor norteamericano contemporáneo habla de la fortuna, del azar, e las sorpresas de la vida, de las casualidades. Entonces yo estaba muy atenta observando las casualidades que la vida preparaba para mí.
Ese medio día salió mi papá de la clínica con sus 83 años tras veinte días en las que se sintió cercano a la muerte. Antes de despedirnos de los médicos, mientras mi mamá pagaba la cuenta y recogía radiografías, prendimos la televisión, di la vuelta a todos los canales y me detuve ante una orquesta que tocaba canciones populares de distintos países del mundo. Era una fiesta, el público bailaba, saltaba, aplaudía, caían globos y pica pica, el director de orquesta, un violinista encantador llamado Andre Rieu alentaba al público para que corease las canciones, todos se animaban a bailar y las imágenes de las pequeñas flautas tocadas por preciosas chiquillas disfrazadas de soldados, se intercalaba con trompetas y tambores. Mi papá se quedó extasiado, reconociendo las tarantelas y los clavelitos, Lily Marlen y Zorba el griego. El espectáculo parecía no tener fin y no faltaron fuegos artificiales y banderolas. El público de pie aplaudía y se paraba en los pasillos del teatro para bailar impulsados por tan maravillosa música. Dos enfermeras entraron al cuarto y nos acompañaron a ver el final del espectáculo que coincidía con nuestra alegría de haber sido dados de alta. Cuando terminó el concierto, yo, inspirada en las coincidencias de Paul Auster, me convencí que el programa había sido emitido por la vida, en hora precisa, especialmente para animar a mi padre, para celebrar su recuperada salud, para felicitarlo porque se reincorporaba a la vida. Una fiesta que no debíamos desperdiciar.
domingo, 15 de abril de 2012
Noche de abrazos
Tuve anoche una fiesta, una celebración, se casaba el hijo de una amiga. Para mí fue una noche de reencuentros, gozar de verme con antiguos amigos que habían ido tomando rutas distintas a la mía. Fue una noche de abrazos, más que conversación intercambiamos frases de cariño -estás igualita, qué linda estás- claro que gozamos viendo el baile de los novios, con agachada y beso incluidos- con la belleza de los jardines, las familias reunidas, participar en ese ritual en donde se funda una nueva familia, toda una historia, toda una vida, con las flores, las delicadezas puestas ahí para que todo sea perfecto, los jóvenes bailando entregados a la música, pero en espacial, para mí fue una noche de abrazos y sonrisas.
jueves, 3 de febrero de 2011
Fiesta del cebiche
Cada día más, sentimos orgullo por nuestra comida peruana . Origina concursos, degustaciones, celebraciones. La semana pasada en la playa a la que voy hubo concurso de cebiches. Toda una organización con jurados de gran calidad, sentaron sus toldos en la playa y los voluntarios premunidos de un buen cuchillo, excelente pescado, cebolla, choclo, camote, ají y limón, más un ingrediente secreto, presentaron hermosas fuentes con nuestro plato favorito de verano. Concursaron mis hijos y acá cuelgo sus fotos. La comida forma parte de nuestra cultura y qué mejor que un buen cebiche para organizar una fiesta en plena playa. Si tienen alguna receta especial de cebiche, la colgaré con mucho gusto para compartirla.
Mi hija Sybila concentrada.
El grupo de Sybila.
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