Mostrando entradas con la etiqueta El infierno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El infierno. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de julio de 2008

Se busca un amigo


FELIZ  28, que tengan unas lindas fiestas.  






Esta semana tres textos, y una frase, cariños, Ce



Se busca un amigo.- Vinicius de Moraes




No es necesario que sea hombre, basta que sea humano, basta que tenga sentimientos, basta que tenga corazón, que sepa hablar y callar, sobre todo que sepa escuchar... Tiene que gustar de la poesía, de la madrugada, de los pájaros, del sol, de la luna, del canto, de los vientos y de las canciones de la brisa. Debe tener amor, un gran amor por alguien, o sentir entonces, la falta de no tener ese amor... debe amar al prójimo y respetar el dolor que los peregrinos llevan consigo... debe guardar el secreto sin sacrificio. No es necesario que sea de primera mano, ni es imprescindible que sea de segunda mano. Puede haber sido engañado, pues todos los amigos son engañados. No es necesario que sea puro, ni que sea totalmente impuro, pero no debe ser vulgar, debe tener un ideal y miedo a perderlo y en caso de no ser así, debe sentir el gran vacío que esto deja. Tiene que tener resonancias humanas, su principal objetivo debe ser el amigo. Debe sentir pena por las personas tristes y comprender el inmenso vacío de los solitarios. Debe gustar de los niños y sentir lástima por los que no pudieron nacer. Se busca un amigo para gustar de los mismos gustos, que se conmueva cuando es tratado como amigo, que sepa conversar de cosas simples, de lloviznas y de grandes lluvias y de los recuerdos de la infancia. Se precisa un amigo para no enloquecer, para contar lo que se vio de bello y de triste durante el día, de los anhelos y de las realizaciones, de los sueños y de la realidad. Debe gustar de las calles desiertas, de los charcos de agua de los caminos mojados, del borde de la calle, del bosque después de la lluvia, de acostarse en el pasto. Se precisa un amigo que diga que vale la pena vivir, no porque la vida es bella, sino porque se tiene un amigo. Se necesita un amigo para dejar de llorar... para no vivir de cara al pasado, en busca de memorias perdidas... Que nos palmee los hombros, sonriendo o llorando, pero que nos llame "amigo" para tener la conciencia de que aún se vive.

El asceta y la prostituta:


Hace muchos años en Benares vivían, frente a frente, un asceta y una prostituta. El asceta llevaba una vida de penitencia y sacrificio, apenas comiendo y durmiendo, mientras que la mujer era visitada frecuentemente por hombres. Un día el asceta increpó a la prostituta.
- ¿Qué forma de vida es la tuya, mujer perversa? Estás corrompida y corrompes a los demás. Cada día de tu vida insultas a Dios con tu comportamiento.
La mujer se sintió muy triste. En verdad deseaba llevar otra forma de vida, pero le era muy difícil dadas sus condiciones. Aunque no podía cambiar su forma de ganarse la vida, se apenaba y lamentaba de tener que recurrir a la prostitución, y cada vez que era tomada por un hombre, dirigía su mente a Dios. Por su parte, el asceta comprobó con enorme desagrado que, a pesar de sus palabras, la mujer seguía siendo visitada por toda clase de individuos. Finalmente un día adopto la medida de coleccionar un guijarro por cada individuo que entrara en la habitación de la prostituta. Al cabo de un tiempo, tenía un buen montón de guijarros. Llamo a la puerta de la prostituta y la recriminó.
- Mujer, eres terrible. ¿Ves estos guijarros? Cada uno de ellos suma uno de tus pecados.
La mujer sintió, gran tribulación. Deseó profundamente que Dios la apartase de ese modo de vida, y unas semanas después, murió. Ese mismo día, por designios del destino, también murió el asceta, y he aquí que la mujer fue conducida a las regiones de la luz sublime y el asceta a las densas tinieblas. Al observar dónde lo llevaban, el asceta protestó energéticamente por la injusticia que Dios cometía con él. Un mensajero de Dios le explicó:
- Te quejas de ser conducido a las regiones inferiores a pesar de tu vida de austeridades y penitencias, y de que, en cambio, la mujer haya sido conducida a las regiones de la luz. Pero ¿es que no comprendes que somos aquello que cosechamos? Echa un vistazo a la Tierra. Allí yace tu cuerpo, rociado de perfume y cubierto de pétalos de rosa, honrado por todos, cortejado por músicos y discípulos, a punto de ser incinerado con todos los honores. En cambio, mira el cuerpo de la prostituta, abandonado a los buitres y chacales, ignorado por todos y por todos despreciado. Ningún hombre a los que dio ella tanto placer ha derramado una lagrima ni ha recitado una oración por ella. Pero, sin embargo, ella cultivó pureza y elevados ideales para su corazón pensando en Dios constantemente, y tú por el contrario, de tanto mirar el pecado, teñiste tu alma de impurezas. ¿Comprendes, pues, por qué cada uno vais a una región tan diferente?


Siempre digo que no creo en el infierno. Sartre dijo que el infierno son los otros, y sabemos que si nos lo proponemos nosotros construímos en esta tierra nuestro propio infierno. No por gusto la idea del infierno forma parte de la cultura humana, creo que nos es muy útil para entender algunas cosas y variar nuestro comportamiento, ayuda.

El cielo está relacionado con la paz, la serenidad, la unión, mientras que el infierno está ligado con lo inferior, las tormenta, lo negativo de la existencia.


Encuentro este lindo cuento sobre el infierno:

Averno
Cuando supo que estaba en el infierno, que el averno era aquello y él lo habitaría para siempre, experimentó simultáneamente sorpresa y alivio.
No había allí torturas ni almas en pena inscritas en eternos círculos de dolor ni vejaciones inimaginables amplificadas por el dudoso don de la eternidad. Antes bien, el infierno era un pueblecito costero apacible y tranquilo, donde se encontró con queridos amigos a quienes había perdido hacía mucho. La gente paseaba divertida y cordial. Algunas mujeres lo miraban con deseo y los camareros le atendían con eficiencia y se negaban siempre a cobrar sus consumiciones. Había auditorio, cine y teatro, buena mesa, excelente conversación, plazas con cafés abarrotados de clientes donde, sin embargo, siempre conseguía mesa y entablaba relaciones enseguida. Además, no era difícil hacerse con libros y dejar morir el día tumbado en la playa, leyéndolos.
Entonces, se preguntaba, ¿en qué consistía el castigo al que se suponía destinada el alma enviada al orco?
Lo descubrió en el amanecer del tercer día, cuando despertó en la lujosa suite donde se hospedaba y constató que ella no estaba allí, que jamás volvería a verla. Sacado de : http://alexisravelo.canariblogs.com/






La vida es una bengala roja de sueños. W.P.Yeats