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domingo, 22 de mayo de 2016

Liberación femenina por Rosa Beltrán

Liberación femenina

Al grito de “yo no soy criada de nadie” Juanita abandonó el lecho conyugal. Volvió pronto, porque se le había olvidado tender la cama.

domingo, 8 de marzo de 2015

Había una vez

A ver quien se anima a crear con imaginación.

Ejercicio del Había una vez. Textos muy cortos que comienzan con el famoso Había una vez. Lo que sigue debe ser inverosímil. Son pequeños cuentos fantásticos.
Acá algunos ejemplos para que se animen.

Había una vez una pared que estaba cansada de oír todo lo que oía: las malas palabras, las quejas, los chismes, sobre todo los chismes. Entonces cuando escuchó algo terrible, se derrumbó. A ella a quien le gustaba escuchar música clásica y palabras de amor le pareció un descanso terminar de existir.

Había una vez una mujer emprendedora.Todas las mañanas emprendía algo. Cierta mañana emprendió un viaje y se fue para no regresar. Caminó y caminó y caminó hasta que encontró el paraíso y ahí entonces descansó.

Había una vez un pastor al que lo perseguían retoños púrpuras de jacintos silvestres.

 

domingo, 11 de enero de 2015

Fenómenos de circo, pequeños cuentos de Ana María Shua

Tres micro cuentos de Ana María Shua, escritora argentina

 


Artistas del trapecio
 


No tengas miedo, volará, heredó nuestros genes, dice el artista del trapecio. Y desde el punto más alto lanza a su hija, un bebé todavía, por el aire, hacia los brazos de la madre aterrada e infiel. No debería temer: por las artes de su verdadero padre, el mago, la niña realmente vuela. O les hace creer que vuela.

Circo pobre
 
En un circo pobre cada artista tiene que cumplir varias funciones. Si nos fijamos bien, sin dejarnos engañar por el cambio de traje y maquillaje, veremos que muchos tratan de aprovechar sus habilidades en varias suertes. Por ejemplo, la equilibrista es la écuyère, los acróbatas son contorsionistas, el director del circo es el boletero y también el mago (ante el público, ante los acreedores). Algunos son más difíciles de descubrir, porque eligen papeles muy distintos entre sí, como la trapecista que hace de mono amaestrado (o al revés), los elefantes que trabajan de acomodadores, los payasos convertidos en aro de fuego. Pero la prueba más difícil es la del domador, que es también el tigre, cuando tiene que meter la cabeza adentro de su propia boca.

Ausencias
Está bien, a su artista le faltan los pies, pero con eso no es suficiente. ¿Qué sabe hacer? ¿Al menos camina con las manos? Es una suerte muy común, pero en un hombre sin pies podría sacarle provecho. Ya veo. Tampoco tiene manos. Sería interesante si pudiera hacer algún tipo de acrobacia con los muñones. ¿Ni brazos ni piernas? Bueno, eso ya vale la pena. Un hombre gusano. ¿Vio alguna vez la actuación del Príncipe Randian en la película Freaks?… Pero por lo que me dice, el torso… ¿Y la cabeza? Una cabeza que habla siempre impresiona, sobre todo si podemos demostrar que no es un truco. ¿Tampoco eso? Me parece cada vez más atractivo. ¿Por qué no me lo trae para que lo vea? Ah, ya está aquí, comprendo.