Una de las alumnas mayores tocaba esta sinfonía de Beethoven durante la repartición de notas de nuestro colegio. Contrastaba la armonía de la melodía con los nervios que yo sentía al imaginar que iba a obtener alguna nota que castigase alguna travesura mía descubierta.
Historia: Se encontraba Beethoven en una reunión de música y conoce a una joven pianista llamada Elisa (o Theresse). Él le pide que por favor toque algunas piezas conocidas y la joven acepta. Al finalizar, Beethoven le pregunta por qué no ha ejecutado ninguna pieza suya y ella contesta que le resultan muy complicadas. Por eso, se enternece y compone ese tema de fácil interpretación y se lo dedica.
Himno a la alegría
Esta obra tiene su origen en la Oda a la Alegría escrita por el poeta alemán Friedrich von Schiller en 1785.
En 1793, a la edad de 23 años, Ludwig van Beethoven conoció la obra del escritor alemán, y desde ese momento manifestó su inspiración y deseo de ponerle música. El 7 de mayo de 1824, Beethoven presenta en el Teatro de la Corte Imperial de Viena su Novena Sinfonía en RE Menor, Op. 125 -posteriormente conocida como “Coral”- cuyo cuarto y último movimiento concibió para ser interpretado por un coro y solistas basándose en la "Oda a la Alegría". A los 54 años de edad, Beethoven ha creado su obra más grandiosa y eterna.
Desde Lima, un relámpago de azul-cielo o azul-mar en nuestra mente o en nuestro corazón que ansían la belleza. Cuentos, poesía, música, cine, reflexiones, teatro, viajes, fotografía, entrevistas, danza y más.
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viernes, 26 de junio de 2009
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