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domingo, 30 de abril de 2017

Cora Coralina


Vive dentro de mí la lavandera del Río Rojo.
Su olor sabroso
de agua y jabón.
Vive dentro de mí
la mujer cocinera.
Pimienta y cebolla.
Vive dentro de mí
la mujer del pueblo.
Bien proletaria
Bien lenguaraz,
insolente, sin prejuicios.
Vive dentro de mí
la mujer del campo
– Injerto de la tierra,
Vive dentro de mí
la mujer de la vida.
Mi hermanita…
Tan despreciada
Tan murmurada…
Fingiendo alegre su triste fado.
Saber Vivir, un poema de Cora Coralina, poeta brasilera.
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No sé... si la vida es corta
o demasiado larga para nosotros.
Mas sé que nada de lo que vivimos
tiene sentido, si no tocamos el corazón
de las personas.
Muchas veces basta ser:
regazo que acoge,
brazo que envuelve,
palabra que conforta,
silencio que respeta,
alegría que contagia,
lágrima que corre,
mirada que acaricia,
deseo que sacia,
amor que motiva.
Y eso no es cosa de otro mundo,
es lo que da sentido a la vida,
es lo que hace que ella
no sea ni corta, ni demasiado larga,
sino que sea intensa,
verdadera, pura.... mientras dure.

Un periodista le preguntó  a Cora Coralina lo que significa vivir bien.
Ella dijo:
No tengo miedo de los años y no pienso en la vejez. Y yo te digo, no lo pienses. Nunca digas que estoy envejeciendo, me estoy haciendo viejo. Yo no lo digo. No digo que soy vieja y no digo que estoy oyendo poco.
Por supuesto, cuando necesito ayuda,  digo  que la  necesito.

Yo siempre trato de leer y estar actualizado con lo que pasa, esto  me ayuda a superar las dificultades de la vida. El mejor consejo es leer y practicar lo que lees. Lo bueno es  producir  siempre  y no dormir durante el día. Asimismo, no  digo  que se  me estoy volviendo  olvidadiza  por  que así una olvida  más. Nunca digo que estoy enferma, yo siempre digo: estoy fenomenal. Yo no digo  nunca que estoy cansada.
Ninguna  palabra negativa. Cuanto más se afirma estar cansada ​​y olvidada se esta  más olvidada. Usted se va convenciendo de eso y convence a los otros . Luego mejor es el  silencio!

Sé que tengo muchos años. Sé que vengo  del siglo pasado, y traigo conmigo todas las edades, pero no sé si soy vieja, no. ¿Crees que soy yo?

Puedo decir que soy de la tierra y nada más quiero ser. Hija de esta tierra bendita de Goiás , Convoco a los viejos como  o mayores que yo, para ejercer sus derechos.
Se que alguien tendrá que enterrarme, pero yo no lo haré.

Tengo  consciencia  de ser auténtica y trato de superar todos los días mi propia personalidad, rompiendo en mí todo lo que es viejo y muerto, porque la lucha es la palabra vibrante que levanta a los débiles y determina a los fuertes.
Lo importante es sembrar, producir millones de sonrisas de solidaridad y  amistad. Buscando  sembrar las semillas de optimismo y  planta de la paz y la justicia. Yo digo lo que pienso, con esperanza.

Pienso en  lo que hago con  fe. Yo hago lo que hago con  amor. Me esfuerzo por ser mejor cada día, porque la bondad también se aprende.

Incluso cuando todo parece desmoronarse,  cabe para mí  decidir entre reír o llorar, irse o quedarse, ceder o luchar, porque he descubierto, en el camino de la vida incierta, que lo más importante es mi decisión. (Cora Coralina)



sábado, 27 de junio de 2015

Reconocimiento del amor


Reconocimiento del amor

Amiga, cómo carecen de norte
los caminos de la amistad.
Apareciste para ser el hombro suave
donde se reclina la inquietud del fuerte
(o que ingenuamente se pensaba fuerte).
Traías en los ojos pensativos
la bruma de la renuncia:
no querías la vida plena,
tenías el previo desencanto de las uniones para toda la vida,
no pedías nada,
no reclamabas tu cota de luz.
Y te deslizabas en ritmo gratuito de ronda.
Descansé en ti mi fajo de desencuentros
y de encuentros funestos.
Quería tal vez -sin percibirlo, lo juro-
sádicamente masacrarte
bajo el hierro de culpas y vacilaciones y angustias que dolían
desde la hora del nacimiento,
estigma desde el momento de la concepción
en cierto mes perdido en la Historia,
o más lejos, desde aquel momento intemporal
en que los seres son apenas hipótesis no formuladas
en el caos universal.
¡Cómo nos engañamos huyéndole al amor!
Cómo lo desconocimos, tal vez con recelo de enfrentar
su espada reluciente, su formidable
poder de penetrar la sangre y en ella
imprimir una orquídea de fuego y lágrimas.
Pero, él llegó mansamente y me envolvió
en dulzura y celestes hechizos.
No quemaba, no brillaba, sonreía.
No entendí, tonto que fui, esa sonrisa.
Me herí con mis propias manos, no por el amor
que traías para mí y que tus dedos confirmaban
al juntarse a los míos, en la infantil búsqueda del Otro,
el Otro que yo me suponía, el Otro que te imaginaba,
cuando -por agudeza del amor- sentí que éramos uno sólo.
Amiga, amada, amada amiga, así el amor
disuelve el mezquino deseo de existir de cara al mundo
con la mirada perdida y la ancha ciencia de las cosas.
Ya no enfrentamos al mundo: en él nos diluimos,
y la pura esencia en que nos transmutamos perdona
alegorías, circunstancias, referencias temporales,
imaginaciones oníricas,
el vuelo del Pájaro Azul, la aurora boreal,
las llaves de oro de los sonetos y de los castillos medievales,
todos los engaños de la razón y de la experiencia,
para existir en sí y para sí,
con la rebeldía de cuerpos amantes,
pues ya ni somos nosotros,
somos el número perfecto: Uno.
Tomó su tiempo, yo se, para que el «Yo» renunciase
a la vacuidad de persistir, fijo y solar,
y se confesara jubilosamente vencido,
hasta respirar el más grande júbilo de la integración.
Ahora, amada mía para siempre,
ni mirada tenemos para ver, ni oídos para captar la melodía,
el paisaje, la transparencia de la vida,
perdidos como estamos en la concha ultramarina de mar.  Carlos Drumont de Andrade Brasil

domingo, 10 de mayo de 2015

Joao Cabral de Mello Neto


“Tejiendo la mañana”

1
Un gallo solo no teje una mañana:
precisará siempre de otros gallos.
De uno que recoja el grito que él
y lo lance a otro; de otro gallo
que recoja el grito del gallo anterior
y lo lance a otro; y de otros gallos
que con otros muchos gallos se crucen
los hilos de sol de sus gritos de gallo,
para que la mañana, con una tela tenue,
vaya siendo tejida, entre todos los gallos.

2
Y tomando cuerpo en tela, entre todos,
erigiéndose en tienda, donde entren todos,
entreteniéndose para todos, en el toldo
(la mañana) que planea libre de armazón.
La mañana, toldo de un tejido tan aéreo
que, tejido, se eleva de por sí: luz globo.

João Cabral de Melo Neto

El perro sin plumas (Paisaje del Capibaribe-I)






La ciudad es atravesada por el río
como una calle
es atravesada por un perro;
una fruta
por una espada.

El río a veces parecía
la mansa lengua de un perro,
a veces el vientre triste de un perro,
a veces el otro río
de acuoso paño sucio
de los ojos de un perro.

Aquel río
era como un perro sin plumas.
Nada sabía de la lluvia azul,
de la fuente de color de rosa,
del agua de la copa de agua,
del agua del cántaro,
de los peces de agua
de la brisa en el agua.

Sabía de los cangrejos
de lodo y herrumbre.
Sabía del barro
como de una mucosa.
Debía saber de los pulpos.
Sabía seguramente
de la mujer febril que habita en las ostras.

Aquel río
nunca se abre a los peces,
al brillo,
a la inquietud de navaja
que hay en los peces.

Nunca se abre en peces.
Ábrese en flores
pobres y negras
como negros.
Ábrese en una flora
sucia y más mendiga
que los mendigos negros.
Ábrese en mangles
de hojas duras y rizos
como un negro.

Liso como el vientre
de una cachorra preñada,
el río crece
sin reventar nunca.

Tiene el río
un parto invertebrado y fluente
como el de una cachorra.

Y nunca lo vi hervir
(como hierve el pan que fermenta).
En silencio,
el río carga con su fecundidad pobre,
grávido de tierra negra.

En silencio se da:
en capas de tierra negra,
en botas o guantes de tierra negra
para el pie o la mano
que moja.


Lee todo en: El perro sin plumas (Paisaje del Capibaribe-I) - Poemas de Joao Cabral de Melo Neto http://www.poemas-del-alma.com/joao-cabral-de-melo-neto-el-perro-sin-plumas-paisaje-del.htm#ixzz3ZDJoeqNr
 

viernes, 10 de enero de 2014

La lagartija

" La lagartija", de Lêdo Ivo (Brasil, 1924-2012)

De la niñez, sólo recuerdo
una nerviosa lagartija.
De tanto sol sobre su espalda,
parecía de vidrio hecha.

Entre piedras y papagayos,
aparecía en el jardín.
Tal vez quisiera ver el mundo
o desearme un día bueno.

Este saurio diestro y paciente
que convierte el sol en diamante
me hace alabar la maravilla
oculta en la infancia distante.

Pues cosa grande, para un hombre,
es sentir, que al nacer su vida,
toda la belleza del mundo
estaba en una lagartija.

Lêdo Ivo, incluido en Antología de la poesía brasileña. Desde el Romanticismo a la generación del cuarenta y cinco (Editorial Seix Barral, Barcelona, 1973, trad. de Ángel Crespo).

El sueño de los peces

El sueño de los peces Ledo Ivo



No puedo admitir que los sueños
sean privilegio de las criaturas humanas.
Los peces también sueñan
En el lago pantanoso, entre pestilencias
que aspiran a la densa dignidad de la vida,
sueñan con los ojos abiertos siempre.

Los peces sueñan inmóviles, la bienaventuranza
del agua fétida. No son como los hombres, que se agitan
en sus lechos estropeados. En verdad,
los peces difieren de nosotros, que todavía no aprendemos a soñar.
Y nos debatimos como ahogados en el agua turbia
entre imágenes hediondas y espinas de peces muertos.

Junto al lago que yo mandé cavar,
volviendo la realidad a un incómodo sueño de infancia
pregunto al agua oscura. Las tilapias se ocultan
de mi sospechoso mirar de propietario
y se resisten a enseñarme cómo debo soñar.




Lee todo en: El sueño de los peces - Poemas de Ledo Ivo http://www.poemas-del-alma.com/ledo-ivo-el-suenio-de-los-peces.htm#ixzz2pddQUAhW

domingo, 9 de octubre de 2011

La respuesta de Dios y El sol de los amantes

un poema de Ivo Ledo que recorté en el viaje, claro que en portugués es más bello. Ledo es brasilero, este poema forma parte de Aurora, su último poemario aún inédito:


La respuesta de Dios
No sé
Si Dios es oscuridad o claridad
Si es la luz de una estrella que me guía
En la noche fría
O el cielo radiante después de la tempestad.

Tampoco sé
Si Dios es el silencio o la palabra
La noche o el día,
La paz ansiada o la guerra siempre sin final
Que entre los hombres se labra.

Nada saber
Es saberlo todo y oír en la inmensidad
La voz de un dios que calla.
Vivo a la sombra del árbol del mundo
A la espera de la gran claridad.

Y solo en su silencio que Dios habla
Y dice todo.
Y en la aurora que rasga todo día
Y por todo el universo se irradia
Está su respuesta de Dios mudo.



El sol de los amantes


El oficio de quien ama es ver
un sol oscuro sobre el lecho,
y en el frío, nacer al fuego
de un verano que no dice su nombre.

Es ver, constelación de pétalos,
la nieve caer sobre la tierra,
algodón del cielo, aire del silencio
que nace entre dos espaldas.

Es morir claro y secreto
cerca de tierras absolutas,
del amor que mueve las estrellas
y encierra a los amantes en un cuarto.

viernes, 11 de septiembre de 2009

El valioso tiempo de los maduros





EL VALIOSO TIEMPO DE LOS MADUROS.
Mensaje de Mario de Andrade (Poeta, novelista, ensayista y musicólogo brasileño)
"..Conté mis años y descubrí, que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante, que el que viví hasta ahora... Me siento como aquel chico que ganó un paquete de golosinas: las primeras las comió con agrado, pero, cuando percibió que quedaban pocas, comenzó a saborearlas profundamente.
Ya no tengo tiempo para reuniones interminables, donde se discuten estatutos, normas, procedimientos y reglamentos internos, sabiendo que no se va a lograr nada. Ya no tengo tiempo para soportar absurdas personas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido. Ya no tengo tiempo para lidiar con mediocridades.
No quiero estar en reuniones donde desfilan egos inflados. No tolero a maniobreros y ventajeros. Me molestan los envidiosos, que tratan de desacreditar a los más capaces, para apropiarse de sus lugares, talentos y logros.
Detesto, si soy testigo, de los defectos que genera la lucha por un majestuoso cargo.
Las personas no discuten contenidos, apenas los títulos. Mi tiempo es escaso como para discutir títulos. Quiero la esencia, mi alma tiene prisa........
Sin muchas golosinas en el paquete...
Quiero vivir al lado de gente humana, muy humana. Que sepa reír, de sus errores. Que no se envanezca, con sus triunfos. Que no se considere electa, antes de hora. Que no huya, de sus responsabilidades. Que defienda, la dignidad humana. Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad y la honradez.
Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena. Quiero rodearme de gente, que sepa tocar el corazón de las personas..
Gente a quien los golpes duros de la vida, le enseñó a crecer con toques suaves en el alma.
Sí.. tengo prisa. por vivir con la intensidad, que solo la madurez puede dar.
Pretendo no desperdiciar parte alguna, de las golosinas que me quedan. Estoy seguro que serán más exquisitas, que las que hasta ahora he comido.
Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia. Espero que la tuya sea la misma, porque de cualquier manera llegarás....."