Desde Lima, un relámpago de azul-cielo o azul-mar en nuestra mente o en nuestro corazón que ansían la belleza. Cuentos, poesía, música, cine, reflexiones, teatro, viajes, fotografía, entrevistas, danza y más.
sábado, 31 de julio de 2010
Fotografía cercana a la poesía
viernes, 30 de julio de 2010
Tess: Algo bueno en la TV

En Film and arts vi de casualidad la primera parte de Tess of the D´urbervilles hecha por la BBC de Londres. Preciosa. Espero poder seguir viendo el resto de la serie.
miércoles, 28 de julio de 2010
Sinead O´Connor
Una Sinead más actual:
Este video es de la misma época que Nothing compares 2 Us:
Diana Krall canta y encanta
martes, 27 de julio de 2010
¿Qué piensan los niños sobre sus madres?

sábado, 24 de julio de 2010
Hermosas fotógrafías
Sin nombre- sin nombre. Algunas, no todas son de Michael Kenna.
Del amor a los perros

Muchas veces hacemos una clasificación de los seres humanas no del todo justa, por ejemplo yo a quienes odian a los perros, los miro raro, me parecen un tanto peligrosos, con un alma un poco estrecha. Si los veo agredirlos, ya está, listo, no les vuelvo a dirigir la palabra, y a los que los acarician los miro con ojos de amor y estoy lista a darles mi confianza.
Acá José Sebreli, ensayista argentino, escribió:
El amor por los perros - El taller adonde llevaba los cuadros a enmarcar daba sobre el patio de una vieja casa. Allí merodeaba un enorme perro que entró en el taller y me curioseaba. El marquero lo quiso echar a los gritos y yo, compadecido por el animal, lo acaricié. Cuando ya me iba, en la puerta de calle sentí una caricia húmeda en mi mano: era un beso del perro agradecido por mi gesto. Mi amor por los perros -nunca tuve uno- estaba destinado a ser tan fugaz como muchos de mis amores callejeros.
jueves, 22 de julio de 2010
Para ponerse a pensar

De La teoría del caos
martes, 20 de julio de 2010
El ladrón de bicicletas
lunes, 19 de julio de 2010
Una cuestión de principios
Una cuestión de principios
Por Sergio Sinay
Señor Sinay: he vivido 53 años de acuerdo con mis principios, llevando una vida sin logros trascendentes o exitosos. Sigo amando a mi esposo, a pesar de fuertes crisis de pareja; tengo un hijo que ya es mayor de edad, aunque no fue la naturaleza quien me lo envió; he dejado de practicar mi carrera de contadora por no primar lo económico, aunque ahora estoy replanteándomelo por necesidad, y estoy estudiando algo que difícilmente signifique una salida laboral, como es la carrera de acompañante terapéutica, tema que me interesa muchísimo. ¿Estaré honrando a la vida si con las capacidades que recibí no llego a hacer algo para los demás? María Inés de Vita
El filoso Groucho Marx (1890-1977), actor, escritor, feroz observador de las conductas humanas e integrante, con sus hermanos Harpo, Chico y Zeppo, de los inolvidables Hermanos Marx, ironizó así alguna vez: "Estos son mis principios; si no les gustan, tengo otros". Quien acomoda sus principios a las circunstancias puede sacar ventajas, pero acaso no encuentre respuestas satisfactorias a la pregunta que se hace nuestra amiga María Inés. Ella dice que vivió de acuerdo con sus principios; sin embargo, no se adjudica logros exitosos o trascendentes. ¿Qué es un logro exitoso? ¿El que puede medirse en cantidad de dinero o bienes acumulados? ¿Qué es un logro trascendente? ¿El que se cuenta según la cantidad de páginas o pantallas televisivas ocupadas con la propia imagen? ¿O por la fama o el poder adquiridos sea como fuere? ¿Los logros son tales solo si se pueden mostrar? Hay muchas personas que cambian sus principios con frecuencia, como sugería Groucho, y gracias a ello obtienen ganancias, puestos, figuración. Son, según las medidas convencionales, personas "exitosas". En términos puramente formales y exteriores, trascienden.
La verdadera trascendencia, sin embargo, transita otro camino. Consiste en ir más allá de uno mismo para dejar el mundo un poco mejor de como lo encontramos. El psicoterapeuta y filósofo estadounidense Sheldon Kopp (1929-1999) la definía así en Al encuentro de una vida propia: "Es el camino de las personas corrientes que llevan una vida cotidiana activa y hacen honor al poder superior que hay dentro de ellas relacionándose amorosamente con los demás". Ese poder superior no es algo mágico ni esotérico, nada que se exhiba como los efectos especiales de una película. Se trata de una cualidad propia e intransferible, una perla depositada en el interior de cada persona que sólo ella puede descubrir y ofrecer al mundo. "Con demasiada frecuencia llevamos una vida diseñada por otros", escribe Kopp. "Pero todos tenemos la libertad, el derecho y la responsabilidad de vivir nuestra vida." Esa elección definirá nuestra ética, es decir los valores y principios que respetaremos y el modo en que lo haremos.
En el relato de María Inés se adivina una serie de elecciones que fueron trazando un itinerario existencial. Y se la ve ante una nueva instancia de elección en donde para la decisión cuenta la presencia del otro, del prójimo cercano o mediato. Será un nuevo logro, sin duda, aunque no se atenga a los requisitos que una sociedad exitista y resultadista exige como prenda.
En mi opinión, la vida total se honra en cada vida individual, en la forma que cada persona elige para estar en el mundo. Cuando se habla de "la" vida se menciona una abstracción. Esta deja de serlo cuando la vemos manifestarse en su forma más concreta, encarnada en cada ser. Esto hace que cada quien sea necesario. Si se desgaja la propia vida del conjunto al que pertenece y al que de algún modo se debe, en ese malgasto (más allá de éxitos aparentes) se empobrece la existencia en su totalidad. "Poco importa si lo que tienes que hacer es insignificante. Hazlo tan bien como puedas. Pon en ello tanta atención y tanto cuidado como si se tratara de lo más importante que llevas entre manos", aconsejaba Gandhi. Y respondía con anticipación a la pregunta que hoy nos ocupa acerca de los modos de honrar la vida. En un evangelio apócrifo que imaginó Borges se lee: "Nada se edifica sobre la piedra, todo sobre la arena, pero nuestro deber es edificar como si fuera piedra la arena". Es otra respuesta para la misma pregunta. Podría decirse, a la luz de estos pensamientos, que honrar la vida es una cuestión de principios. Se la enaltece eligiendo un camino y transitándolo con coherencia. Siempre que ese camino no nos aleje de nuestra pertenencia al mundo y de nuestros deberes hacia los otros.
sergiosinay@gmail.com
Escuela de libreros
Encontrar un buen librero es más difícil que encontrar una aguja en un pajar. Cuando uno lo encuentra se convierte en alguien muy importante en nuestra vida, alguien que sepa y que pueda ayudarnos a encontrar el libro que estamos necesitando, que nos alegrará, que nos hará pensar o soñar o viajar por lugares inimaginables. Conocí uno en Medellín encantador, en Buenos Aires me hice amiga que trabajaba en una librería de Corrientes, pero donde descubría a los mejores libreros fue en Montevideo, qué gente, qué simpatía, qué amabilidad y conocimiento. Pensar en la posibilidad de una escuela de libreros me parece una idea brillante.
"El librero es un mediador y un promotor de la lectura. Un buen librero opina, aconseja, encuentra para cada lector el libro que necesita. Me parece bárbaro que exista la escuela de libreros. Y yo encuentro todo el tiempo libreros que saben muchísimo y que entienden de qué hablan." Ana María Shua
"Las lecturas me llegan a través de una cofradía de lectores que te recomiendan qué leer. Y en esa cofradía un papel preponderante lo tienen los libreros. Compro libros donde hay libreros que sé que me pueden recomendar lecturas. Siempre busqué esa palabra autorizada." Claudia Piñeiro
"La Escuela de Libreros me parece, en principio, una estupenda idea, porque a despecho de cualquier concepción economicista, un buen librero no es el que vende más libros, sino aquella persona que sabe de libros. Y sólo sabe de libros quien lee mucho y bien." Mempo Giardinelli
"El librero, una persona tan distinta desde siempre al mero despachante de libros, es quien tiene la capacidad de alimentar la ilusión de que podemos no perdernos [o al menos no perdernos del todo] en el vértigo cuantitativo de los libros que aparecen." Martín Kohan
La edad de dar

Escuchar. "La primera necesidad de una persona mayor en la casa es ser recibida", afirma el doctor Claudio García Pintos. "Que te sientes un rato a su lado y la escuches. ¿Siempre cuenta lo mismo? Seguro debe de tener muchas otras cosas por decir: decile que te cuente otra cosa", aconseja.
Alentar. "Con un buen trabajo de estimulación, la persona mayor puede no sólo no perder la memoria, sino mejorarla y continuar aprendiendo", dice García Pintos. Cursos, carreras universitarias, voluntariados, tareas del hogar... Son innumerables las actividades que puede realizar.
No sobreproteger. "Los padres, cuando son grandes, no pasan a ser hijos: siguen siendo padres. No hay que caer en la sobreprotección porque eso es invalidante para ambos: uno se convierte en esclavo y el otro, en inválido."

Respetar la cultura. "Hay que permitir que el viejo conserve su propia cultura: si iba a misa todos los domingos, ayudarlo a que siga yendo", da como ejemplo.
Mujer que pinta con arena
"La Gran Guerra Patriótica", como se le conoce en Ucraina, que tuvo como resultado la muerte de una de cada cuatro personas, con un total de 11 millones de muertos de una población de 42 millones.
domingo, 18 de julio de 2010
La luz en una hora oscura

de Máximo Gorki
La pequeña Lulú

El otro día le conté a mi nieta Rafaela sobre la pequeña Lulú y sobre el club de Tobi. Le contaba que de niña era mi revista favorita, que Lulú era muy inteligente y divertida y que se desesperaba con la prohibición de entrar en "El club de Tobi" que quedaba en la parte alta de un árbol.( Así lo recuerdo yo, pero leo que estaba hecho con cajas). Ella era desde ese entonces, sin saberlo, una pionera de las feministas, luchaba por la integración de hombres y mujeres y no le parecía nada bien eso de estar en una reunión los hombres por un lado y las mujeres por el otro.
Los personajes amigos de la pequeña Lulú eran:
Toby: Líder del grupo de niños que tienen como lema en su club: ¡No entran niñas!
Fito: Pandillero de Toby
Anita: Amiga de Lulú y hermana de Fito
Pepe: Niño rico de la pandilla
Gloria: Niña guapa de la pandilla
Memo: Amigo de Lulú al que le tiene que contar cuentos para que no se aburra.
Veo que Marge fue una de las primeras mujeres dibujantes de cómics estadounidenses. Ella fue la autora de "La pequeña Lulú" que nació en 1935 en el Saturday Evening Post como una simple tira.
"La pequeña Lulú" se convirtió en un personaje muy popular en los EEUU llegando a exportarse a numerosos países. Marge, mujer muy independiente, supo aprovechar el éxito de su creación y se convirtió en una de las primeras mujeres empresarias, comercializando su personaje al estilo Disney.
Con el éxito se hicieron numerosos productos como muñecas, puzzles, juegos, postales, y libros en color.
Existe un grupo de música uruguayo llamado "El club de Tobi", no solamente haciendo referencia al famoso club al que no tenía entrada la Pequeña Lulú si no que el Tobi de la historieta tocaba el violín. “Tobi tocaba el violín muy mal”, dice entre risas Mario, uno de los miembros fundadores del grupo. “Me acuerdo de que había veces que estaban todos los niños jugando en la calle y Tobi, mientras tanto, estaba encerrado estudiando violín en su casa. Por eso bautizamos el grupo en honor a él.” Y eso no es todo: en su página oficial de Internet (www.elclubdetobi.com.uy) aclaran que a todos los jóvenes violinistas que comienzan a estudiar con ese “ingrato instrumento” se les suele llamar, familiarmente, Tobi. Me alegra mucho que estos jóvenes se reunan y se escapen de las mujeres para algo tan bueno como hacer buena música.
sábado, 17 de julio de 2010
ELIZABETH I
Meditacion Za Zen
He encontrado algunos post que no se por qué motivo no los envié. Les iré reenviando los que me gustan y tienen vigencia, como por ejemplo este:Tenía mucho deseo de ir. Me habían hablado de una monja budista argentina y de las clases de meditación. Deseaba con impaciencia poder conocer el lugar y empezar esa práctica de la que todo el mundo habla: meditar, recogerse, calmarse, aquietarse. Entonces, este miércoles fui. Es una meditación de origen japonés. Se realiza acompañada de diferentes rituales, reglas muy precisas de como entrar al recinto, como sentarse, como respirar, como caminar, la manera de colocar las manos. Durante una hora y media hice lo que se me decía y estuve entusiasmada,claro que imaginando que los resultados tomarían su tiempo. Mirar la pared blanca y permanecer en estado de quietud promete muchas recompensas. Lo que más me llamó la atención fue la palabra "aquietarse", eso es lo que yo andaba buscando.
Una vez en casa busqué videos relacionados con el Za Zen y encontré este que me mantuvo muy interesada, lo comparto para quienes quieran saber un poco más sobre la gente dedicada al budismo.
"Estar en todo y fuera de todo"; "Amarse a sí mismo"; "Tener gusto por uno mismo"; "Tener tiempo de vivir"; Practicar el Samu.(samu: el trabajo concentrado sin la busqueda de provecho propio);Todo un mundo, toda una cultura.
http://video.google.com/videoplay?docid=7277441060060239156#


