Hay personas a las que no les gustan los perros, huelen mal, dicen, te ensucian la ropa con sus patas, ladran y hacen bulla. Será porque desde niña he tenido perros a mi lado que forman parte de mi vida y no me imagino una vida sin ellos. Este hermoso video muestra como un perro en Africa se hace cargo de un par de niños abandonados, los anima a levantarse para ir al colegio, los lleva, los espera, los saluda al final de la clase para llevarlo de regreso. Qué emocionante. Y las autoridades han escogido que vivan con esta madre sustituta en lugar de ir a un asilo.
Desde Lima, un relámpago de azul-cielo o azul-mar en nuestra mente o en nuestro corazón que ansían la belleza. Cuentos, poesía, música, cine, reflexiones, teatro, viajes, fotografía, entrevistas, danza y más.
domingo, 14 de julio de 2013
Los Yanomami
Escuché en el radio hablar sobre los Yanomamis, tomé notas que aquí transcribo. Yluego busqué un video para asombrarme con estas personas que viven de manera tan distinta a la nuestra pero en mayor armonía con la naturaleza y sus semejantes.
"De las gotas de sangre de la luna vienen los Yanomamis."
Tribu que vive en el Amazonas, en territorios que corresponden a Brasil y Venezuela. Trabajan una hora al día, recolección, cacería y pesca, el resto del día se dedican a trabajos artísticos, hacen visitas, exploran, se bañan y juegan. Nos han arrebatado la capacidad de vivir de una manera natural. La auto exigencia es más mental que otra cosa, no hay que creer que eso sea tan importante. Hay que reducir la auto exigencia que es peor que lo que nos exigen los demás. Hay que dejar de idolatrar a nuestros ídolos. Idolatramos la exageración, ser campeones de tenis nos rompe el cuerpo. Hay que ser más ecológicos y poner como héroes a los que ayudan a los demás. Luchamos por la eficacia, por producir más y no por el amor, la comprensión, la compasión.la armonía. Los Yanomami nos enseñan a hacer las cosas por el placer y el disfrute más que por la eficacia, hacer cosas por cariño amor y cooperación.
"De las gotas de sangre de la luna vienen los Yanomamis."
Tribu que vive en el Amazonas, en territorios que corresponden a Brasil y Venezuela. Trabajan una hora al día, recolección, cacería y pesca, el resto del día se dedican a trabajos artísticos, hacen visitas, exploran, se bañan y juegan. Nos han arrebatado la capacidad de vivir de una manera natural. La auto exigencia es más mental que otra cosa, no hay que creer que eso sea tan importante. Hay que reducir la auto exigencia que es peor que lo que nos exigen los demás. Hay que dejar de idolatrar a nuestros ídolos. Idolatramos la exageración, ser campeones de tenis nos rompe el cuerpo. Hay que ser más ecológicos y poner como héroes a los que ayudan a los demás. Luchamos por la eficacia, por producir más y no por el amor, la comprensión, la compasión.la armonía. Los Yanomami nos enseñan a hacer las cosas por el placer y el disfrute más que por la eficacia, hacer cosas por cariño amor y cooperación.
Ana Rossetti
«Somos todos de plástico. Nos encontramos metidos en un gran self-service que ha perdido el sentido del rito, del contacto con las personas, del contacto a través de la piel con lo que nos envuelve. Pero yo tuve la suerte de vivir cuando era pequeña en el jardín de mis abuelos en Cádiz. Cuando Franco era el revulsivo de mi generación yo ya estaba cubierta con mi túnica en este jardín y hacía ágapes griegos con mis hermanos, que eran mis discípulos. En casa de mi abuela recibí todas las enseñanzas de la naturaleza».
«No teníamos juguetes, jugábamos con flores. Sabía su código, las comíamos y nos revolcábamos en ellas. Las reconocíamos por los perfumes con los ojos cerrados. Este mundo tan de los sentidos lo he vivido junto al Mediterráneo, de manera directa, sin intelectualismos. Y, sin embargo, en mis poemas no aparece el mar, sólo imágenes sobre cualidades de las flores. En realidad es que no me gusta bañarme en el mar».
«La cultura clásica fue mi forma de vida. Me llenaba por ese sentimiento de apego vital a la naturaleza y al mismo tiempo saber morir. A veces veo las cosas y pienso que va a ser la última vez que las voy a ver. Mi sentimiento vital está muy ligado a la muerte, a la pérdida, al sentido de lo irrepetible. Por eso me agarro al instante fugaz».
Ana Rossetti llegó a Madrid en 1968, se vinculó a grupos teatrales independientes para, tras esta experiencia, iniciar un largo viaje por Austria y luego Marruecos. De nuevo en Madrid, quiso estudiar Filosofía y trabajó como decoradora. Ahora se preocupa por su irrupción en el panorama de la poética española con un libro que refleja la sorpresa de descubrir un retrato en el diario del escritor Javier Marías, como los escarceos de Lou Andreas Salomé a espaldas de Nietzsche o los consejos prematrimoniales de cierta secta feminista.
«No teníamos juguetes, jugábamos con flores. Sabía su código, las comíamos y nos revolcábamos en ellas. Las reconocíamos por los perfumes con los ojos cerrados. Este mundo tan de los sentidos lo he vivido junto al Mediterráneo, de manera directa, sin intelectualismos. Y, sin embargo, en mis poemas no aparece el mar, sólo imágenes sobre cualidades de las flores. En realidad es que no me gusta bañarme en el mar».
«La cultura clásica fue mi forma de vida. Me llenaba por ese sentimiento de apego vital a la naturaleza y al mismo tiempo saber morir. A veces veo las cosas y pienso que va a ser la última vez que las voy a ver. Mi sentimiento vital está muy ligado a la muerte, a la pérdida, al sentido de lo irrepetible. Por eso me agarro al instante fugaz».
Ana Rossetti llegó a Madrid en 1968, se vinculó a grupos teatrales independientes para, tras esta experiencia, iniciar un largo viaje por Austria y luego Marruecos. De nuevo en Madrid, quiso estudiar Filosofía y trabajó como decoradora. Ahora se preocupa por su irrupción en el panorama de la poética española con un libro que refleja la sorpresa de descubrir un retrato en el diario del escritor Javier Marías, como los escarceos de Lou Andreas Salomé a espaldas de Nietzsche o los consejos prematrimoniales de cierta secta feminista.
domingo, 7 de julio de 2013
Hubo un tiempo
Hubo un tiempo...
Hubo un tiempo en el que el amor era un
intruso temido y anhelado.
Un roce furtivo, premeditado, reelaborado durante
insoportables desvelos.
Una confesión perturbada y audaz, corregida mil
veces, que jamás llegaría a su destino.
Una incesante y tiránica inquietud.
Un galopar repentino del corazón ingobernable.
Un continuo batallar contra la despiadada infalibilidad
de los espejos.
Una íntima dificultad para distinguir la congoja del
júbilo.
Era un tiempo adolescente e impreciso, el tiempo del
amor sin nombre, hasta casi sin rostro, que merodeaba,
como un beso prometido, por el punto más umbrío de la
escalera.
La puerta de la felicidad
La puerta de la felicidad se abre hacia dentro, hay que retirarse un poco para abrirla: si uno la empuja, la cierra cada vez más.
Sören Aabye Kierkegaard
¿Cuanto pesa el vaso?
Un psicólogo en una sesión grupal levantó un vaso de agua, todo el mundo esperaba la típica pregunta: ¿Está medio lleno o medio vacío? Sin embargo, preguntó:
- ¿Cuánto pesa este vaso?
Las respuestas variaron entre 200 y 250 gramos.
El psicólogo respondió: "El peso absoluto no es importante, depende de cuánto tiempo lo sostengo.
Si lo sostengo 1 minuto, no es problema, si lo sostengo una hora, me dolerá el brazo, si lo sostengo 1 día, mi brazo se entumecerá y paralizará.
El peso del vaso no cambia, pero cuanto más tiempo lo sujeto, más pesado, más difícil de soportar se vuelve."
Y continuó: "Las preocupaciones son como el vaso de agua.
Si piensas en ellas un rato, no pasa nada.
Si piensas un poco más empiezan a doler y si piensas en ellas todo el día, acabas sintiéndote paralizado, incapaz de hacer nada."
Acuérdate de soltar el vaso ¡¡¡
Ian Bostridge y Brigitte Fassbaender
Mi cantante de música lírica favorito se llama Ian Bostridge y acá tambien les entrego a Brigitte Fassbaender.
Curso de felicidad en Harvard
Cuantos cursos quisiéramos que dicten en la universidad. Cómo manejar el estrés, cómo hacer amigos, cómo mantener el ánimo a pesar de la adversidad, preparación para la enfermedad, preparación para la muerte, cómo dominar el tiempo, cómo acercarnos a nuestro cuerpo, cómo hacer muchas cosas a la vez y no morir en el intento y otros mil cursos que imaginamos a cada instante, cómo adaptarnos a la vida, cómo llenar el vacío que sentimos dentro y así seguimos imaginando. Entonces cuando recibí este correo que me hablaba de un curso de felicidad en Harvard me encanté. Ir a unas clases en las que examinemos nuestras vidas y nos dirijamos hacia la felicidad, qué alegría. Encontrarnos con otras personas que están en nuestra misma búsqueda. Felizmente que han surgido muchas escuelas libres paralelas a la universidad que nos enseñan en poco tiempo a danzar, a soñar, a interpretar nuestros sueños, a observar y mirar el mundo. Entonces tal vez dentro de poco las universidades tomen ejemplo de los cursos libres y los incorpore a su currículum, porque el estudiante necesita mucho más que teorías y conocimiento preciso, necesita entender el mundo y manejarse en él.
No dejen de visitarlo. http://www.slideshare.net/mmbrenes/mayor-felicidad-en-harvard-13143495
No dejen de visitarlo. http://www.slideshare.net/mmbrenes/mayor-felicidad-en-harvard-13143495
Cecilia Paredes en el Museo Pedro de Osma
Uno de los regalos de la vida es la posibilidad de ir a visitar museos y exposiciones. El Museo Pedro de Osma tiene una hermosa colección de arte virreinal peruano y en esta oportunidad Cecilia Paredes artista peruana hizo una conversación de su obra con cada sala del museo. Ver la exposición con una amiga es muy agradable, ella ve lo que una no ve, ella lee lo que una no lee, y estar con Sarita fue sumamente agradable. Aparte de lo que ella sabía de la historia del museo y de las características de alguna de las piezas. Además conocía a la artista, así que fue para mi como una visita guiada.
Cada nota un suspiro
Hoy escuché en el radio este vals, yo no soy muy criolla pero tenía la letra grabada en la mente y me la puse a cantar. Se llama Ansias y seguro que muchos de ustedes lo conocerán. Lo interpretan los Kipus y ha sido escrita por Luis Abelardo Núñez.
La exageración del sentimiento me gusta mucho. Gotas de sangre y de rocío, recónditos gemidos y cristalinas lágrimas. Un pentagrama hecho nada menos que con rayos de luna. La sinfonía del beso, los pensamientos surcando los mares y los astros ausentes de color. La canción que habla de las ansias y espera las ansias locas de la entrega de amor. Mi memoria estuvo encantada cantando y acompañando a los Kipus y su canción y claro que me identifiqué con las ansias. Acá va la canción para ustedes, especialmente para los que viven fuera.
Dice la real academia que Ansia es: Congoja o fatiga que causa en el cuerpo inquietud o agitación violenta.
y también Angustia o aflicción del ánimo.
ANSIAS
Vals
Autoría: Luis Abelardo Núñez
Con rayos de luna
haré un pentagrama
donde escribiré,
con gotas de sangre
las penas sentidas
de mi corazón.
Y entrelazando las notas
con versos floridos
yo te diré mis ansias
en ésta mi canción.
Cada nota un suspiro,
marcando en silencio
toda mi ansiedad,
gotas de rocío,
cristalinas lágrimas han de caer.
Recónditos gemidos vibrarán
en esta melodía,
cual trino de un ave
que canta muy triste
su melancolía.
Las velas muy blancas
de mis pensamientos
surcarán los mares,
los astros lejanos
perderán sus luces
de todo color.
Y en tu fresca boca
el eco de un beso será sinfonía,
cuando llegue el día
que con ansias locas
me entregues tu amor.
[bis]
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La exageración del sentimiento me gusta mucho. Gotas de sangre y de rocío, recónditos gemidos y cristalinas lágrimas. Un pentagrama hecho nada menos que con rayos de luna. La sinfonía del beso, los pensamientos surcando los mares y los astros ausentes de color. La canción que habla de las ansias y espera las ansias locas de la entrega de amor. Mi memoria estuvo encantada cantando y acompañando a los Kipus y su canción y claro que me identifiqué con las ansias. Acá va la canción para ustedes, especialmente para los que viven fuera.
Dice la real academia que Ansia es: Congoja o fatiga que causa en el cuerpo inquietud o agitación violenta.
y también Angustia o aflicción del ánimo.
ANSIAS
Vals
Autoría: Luis Abelardo Núñez
Con rayos de luna
haré un pentagrama
donde escribiré,
con gotas de sangre
las penas sentidas
de mi corazón.
Y entrelazando las notas
con versos floridos
yo te diré mis ansias
en ésta mi canción.
Cada nota un suspiro,
marcando en silencio
toda mi ansiedad,
gotas de rocío,
cristalinas lágrimas han de caer.
Recónditos gemidos vibrarán
en esta melodía,
cual trino de un ave
que canta muy triste
su melancolía.
Las velas muy blancas
de mis pensamientos
surcarán los mares,
los astros lejanos
perderán sus luces
de todo color.
Y en tu fresca boca
el eco de un beso será sinfonía,
cuando llegue el día
que con ansias locas
me entregues tu amor.
[bis]
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