domingo, 18 de julio de 2010

La luz en una hora oscura


de Máximo Gorki

En un intento de sobrevivir a semejante pesadilla, una amiga de Milena concibió un método: recurriría a los libros que había leído y que llevaba guardados en su memoria: Entre los cuentos que se obligó a recordar había un cuento de Máximo Gorki: "Ha nacido un hombre".

La historia nos cuenta , que un joven, paseando un día por la costa del Mar negro, se encontró con una campesina que gritaba de dolor. Estaba embarazada; había huido de las hambrunas de su pueblo natal y en el momento del encuentro, aterrorizada y sola, estaba a punto de dar a luz. A pesar de sus protestas, el muchacho la ayudó. Baña en el mar al bebe que acaba de nacer, hace un fuego y prepara té. En el final del cuento, el joven y la campesina siguen a un grupo de otros campesinos, con un brazo, el joven sostiene a la madre; en el otro, lleva al niño.


El cuento de Gorki se convirtió para la amiga de Milena, la mujer a la que tanto había amado Kafka, en un paraíso, un rincón pequeño y seguro en el que podía alejarse del horror cotidiano. No le daba sentido a su sufrimiento, ni siquiera le ofrecía esperanzas para el futuro. Existía, simplemente como un punto de equilibrio, que le recordaba la luz en una hora de oscura catástrofe. ( estaban en un campo de concentración).

La pequeña Lulú





El otro día le conté a mi nieta Rafaela sobre la pequeña Lulú y sobre el club de Tobi. Le contaba que de niña era mi revista favorita, que Lulú era muy inteligente y divertida y que se desesperaba con la prohibición de entrar en "El club de Tobi" que quedaba en la parte alta de un árbol.( Así lo recuerdo yo, pero leo que estaba hecho con cajas). Ella era desde ese entonces, sin saberlo, una pionera de las feministas, luchaba por la integración de hombres y mujeres y no le parecía nada bien eso de estar en una reunión los hombres por un lado y las mujeres por el otro.

Los personajes amigos de la pequeña Lulú eran:
Toby: Lí­der del grupo de niños que tienen como lema en su club: ¡No entran niñas!
Fito: Pandillero de Toby
Anita: Amiga de Lulú y hermana de Fito
Pepe: Niño rico de la pandilla
Gloria: Niña guapa de la pandilla
Memo: Amigo de Lulú al que le tiene que contar cuentos para que no se aburra.

Veo que Marge fue una de las primeras mujeres dibujantes de cómics estadounidenses. Ella fue la autora de "La pequeña Lulú" que nació en 1935 en el Saturday Evening Post como una simple tira.


"La pequeña Lulú" se convirtió en un personaje muy popular en los EEUU llegando a exportarse a numerosos países. Marge, mujer muy independiente, supo aprovechar el éxito de su creación y se convirtió en una de las primeras mujeres empresarias, comercializando su personaje al estilo Disney.
Con el éxito se hicieron numerosos productos como muñecas, puzzles, juegos, postales, y libros en color.





Existe un grupo de música uruguayo llamado "El club de Tobi", no solamente haciendo referencia al famoso club al que no tenía entrada la Pequeña Lulú si no que el Tobi de la historieta tocaba el violín. “Tobi tocaba el violín muy mal”, dice entre risas Mario, uno de los miembros fundadores del grupo. “Me acuerdo de que había veces que estaban todos los niños jugando en la calle y Tobi, mientras tanto, estaba encerrado estudiando violín en su casa. Por eso bautizamos el grupo en honor a él.” Y eso no es todo: en su página oficial de Internet (www.elclubdetobi.com.uy) aclaran que a todos los jóvenes violinistas que comienzan a estudiar con ese “ingrato instrumento” se les suele llamar, familiarmente, Tobi. Me alegra mucho que estos jóvenes se reunan y se escapen de las mujeres para algo tan bueno como hacer buena música.


sábado, 17 de julio de 2010

ELIZABETH I

Los videos de TED son una fuente de conocimiento. Acá tenemos a este director de cine que nos explica como pensó contar la historia de Elizabeth I. No dejen de verlo.


Meditacion Za Zen

He encontrado algunos post que no se por qué motivo no los envié. Les iré reenviando los que me gustan y tienen vigencia, como por ejemplo este:



Tenía mucho deseo de ir. Me habían hablado de una monja budista argentina y de las clases de meditación. Deseaba con impaciencia poder conocer el lugar y empezar esa práctica de la que todo el mundo habla: meditar, recogerse, calmarse, aquietarse. Entonces, este miércoles fui. Es una meditación de origen japonés. Se realiza acompañada de diferentes rituales, reglas muy precisas de como entrar al recinto, como sentarse, como respirar, como caminar, la manera de colocar las manos. Durante una hora y media hice lo que se me decía y estuve entusiasmada,claro que imaginando que los resultados tomarían su tiempo. Mirar la pared blanca y permanecer en estado de quietud promete muchas recompensas. Lo que más me llamó la atención fue la palabra "aquietarse", eso es lo que yo andaba buscando.
Una vez en casa busqué videos relacionados con el Za Zen y encontré este que me mantuvo muy interesada, lo comparto para quienes quieran saber un poco más sobre la gente dedicada al budismo.
"Estar en todo y fuera de todo"; "Amarse a sí mismo"; "Tener gusto por uno mismo"; "Tener tiempo de vivir"; Practicar el Samu.(samu: el trabajo concentrado sin la busqueda de provecho propio);Todo un mundo, toda una cultura.






http://video.google.com/videoplay?docid=7277441060060239156#

No hay novedad

Mi papá cantaba una canción que se llamaba: "No hay novedad señora la marquesa" y poco a poco iba contando todas las desgracias que habían sucedido durante su ausencia, acá la encuentro en Youtube y luego les muestro un gracioso dibujoque fue el que me hizo acordar la canción.





jueves, 15 de julio de 2010

Un pianista fabuloso: Keith Jarret

Robert Doisneau: historia de un beso famoso


Curiosidades que tiene cada cosa. Esta foto que tanto hemos visto tiene una historia que ahora la comparto con ustedes.
La pareja estaba formada por los estudiantes de arte dramático, Françoise Bornet y Jacques Carteaud de los Cursos Simon. El artista que les haría anónimamente famosos les descubrió en un café parisiense y ambos aceptaron posar delante de su objetivo dándose un apasionado beso en mitad del tumulto de la ciudad. La foto se convirtió en un icono reconocido en todo el planeta.Es un beso que simbolizó una multitud de cosas: el amor, París como ciudad romántica y representó una época de exaltación del sentimiento. En 1993 "El Beso" fue llevado a juicio. Una pareja afirmaba haberse reconocido en la imagen y reclamaban su porción del pastel. Por aquel entonces, empezaron a aparecer mujeres y hombres asegurando ser los amantes de la obra y planteando demandas de derecho de imagen, aquella mentira que hacía creer que era una instantánea improvisada no pudo mantenerse. El fotógrafo ganó el juicio al presentar como prueba la serie completa de fotos tomadas en distintos puntos de París con la misma pareja. La había encontrado en un café cerca de la escuela de teatro y les había propuesto posar para la foto. Françoise Bornet, la protagonista real de la foto junto a su novio de entonces, Jacques Carteraud, decidió descubrir su secreto: quería un porcentaje de las ganancias. Otra vez Doisneau ganó en los estrados: pudo comprobar que había pagado el trabajo de Bornet y su compañero. La pareja vendió la copia de su foto que le regaló Doisneau a un coleccionista suizo que pagó por ella 155.000€ en 1992. Más tarde, reconocería el propio autor: "No es una foto fea, pero se nota que es fruto de una puesta en escena, que se besan para mi cámara."
Acá otras fotos del artista:


sábado, 10 de julio de 2010

"Las mujeres de mi generación"


Mi amiga Ali me envía este texto de Santiago Gamboa, escritor colombiano. Los colombianos son muy galantes con las mujeres y apoyan la causa de la mujer. un saludo para ellos y el gusto de compartir un texto que nos hace sentir orgullosas de pertenecer a esa generación. Me hace acordar el Elogio a la mujer Brava de Hector Abad http://www.artemisanoticias.com.ar/site/notas.asp?id=51&idnota=930 también colombiano que nos piropea con gusto.




Mujeres

Autor: Santiago Gamboa *

Es el único tema en el que soy radical e intolerante. En el que no escucho razones: las mujeres de mi generación son las mejores. Y punto.

Hoy tienen treinta y pico, cuarenta, y son bellas, muy bellas, pero también serenas, comprensivas, sensatas, y sobre todo endiabladamente seductoras, a pesar de sus incipientes patas de gallo o de esa afectuosa celulitis que capitonea sus muslos y las hace tan humanas, tan reales. Hermosamente reales.

Casi todas, hoy, están casadas o divorciadas, o divorciadas y vueltas a casar, con la idea de no equivocarse en el segundo intento, que a veces es un modo de acercarse al tercero, y al cuarto intento. Qué importa. Otras, aunque pocas, mantienen una pertinaz soltería y la protegen como una ciudad sitiada que, de cualquier modo, cada tanto abre sus puertas a algún visitante. ¡Qué bellas son, por Dios, las mujeres de mi generación!

Nacidas bajo la era de Acuario, con el influjo de la música de los Beatles, de Bob Dylan, de Lou Reed, el mejor cine de Kubrick y el inicio del boom latinoamericano, son seres excepcionales. Herederas de la “revolución sexual” de la década del 60 y de las corrientes feministas que, sin embargo, recibieron pasadas por varios filtros, ellas supieron combinar libertad con coquetería, emancipación con pasión, reivindicación con seducción. Jamás vieron en el hombre a un enemigo, a pesar de que le cantaron unas cuantas verdades, pues emanciparse era algo más que poner al hombre a trapear el baño o a cambiar el rollo de papel higiénico. Decidieron pactar para vivir en pareja, esa forma de convivencia que tanto se critica pero que, con el tiempo, resulta ser la única posible, o la mejor al menos en este mundo y en esta vida.

Son maravillosas y tienen estilo, aun cuando nos hacen sufrir, cuando nos engañan o nos dejan. Usaron faldas hindúes a los 18 años, se adornaron con collares precolombinos, se cubrieron con suéteres de lana y perdieron su parecido con María, la virgen, en una noche loca de viernes o de sábado después de bailar “El ratón”, de Cheo Feliciano, en La Teja Corrida o en Quiebracanto, con algún amigo que les habló de Kafka, de Gurdjieff y del cine de Bergman.

Al fondo de sus mochilas arahuacas había paquetes de Pielroja, libros de Simone de Beauvoir y casetes de Víctor Jara. Y al dejarnos, cuando no les quedaba más remedio que dejarnos, nos dedicaban esa canción de Héctor Lavoe que es a la vez un clásico del periodismo y del despecho, y que se llama “Tu amor es un periódico de ayer”. Se vistieron de luto por la muerte de Julio Cortázar, hablaron con pasión de política y quisieron cambiar el mundo; bebieron ron cubano y aprendieron de memoria las canciones de Silvio y de Pablo; conocieron los sitios arqueológicos de San Agustín y Tierradentro (en esa época se podía ir sin temor a la guerrilla, qué nostalgia), fueron con sus novios a las playas del parque Tayrona, durmiendo en carpa y dejándose picar por los mosquitos, porque adoraban la libertad, algo que hoy le inculcan a sus hijos, lo que nos hace prever tiempos mejores y, sobre todo, juraron amarnos para toda la vida, algo que sin duda hicieron y que hoy siguen haciendo en su hermosa y seductora madurez.

Supieron ser, a pesar de su belleza, reinas bien educadas, poco caprichosas o egoístas. Diosas con sangre humana. El tipo de mujer que, cuando uno le abre la puerta del carro para que suba, entra y se inclina sobre la silla del conductor y le abre a uno desde adentro. La que recibe a las cuatro de la mañana a un amigo que sufre, aunque sea su ex novio, porque son maravillosas y tienen estilo, aun cuando nos hacen sufrir, cuando nos engañan o nos dejan, pues su sangre no es tan helada como para no escucharnos en esa necesaria y salvadora última noche en la que están dispuestas a servirnos el octavo whisky y a poner por sexta vez esa melodía de Santana.

Por eso, para los que nacimos en la década del 60, el día de la mujer es en realidad todos los días del año, cada uno de los días con sus noches y sus amaneceres, que son más bellos, como dice el bolero, cuando estás tú. ¡Qué bellas son, por Dios, las mujeres de mi generación!

* Escritor colombiano, autor de Páginas de vuelta (1995), Perder es cuestión de método (1997), Vida feliz de un joven llamado Esteban (2000), Los impostores (2002). Columnista de la Revista Cambio, de Colombia. Actualmente, reside en Italia.

Acá otro texto en el que le habla a una niña:

Poema dedicado a una niña

Escucha niña, cuando te alaben llamándote bella, o te humillen llamándote fea, no escuches a nadie. Sólo quieren encerrarte en el espejo de una soledad diferente. Tú debes vivir, no debes agradar, la belleza está en la vida. Cuando te leen Caperucita Roja, te quieren mostrar el miedo de escoger por tí misma el camino. Estáte atenta, niña, los verdaderos lobos son todos aquellos que matarán tu libertad.

Cuando te leen Blanca Nieves es para convertirte en sirvienta, aunque sea de un hombre tonto y enano. Rebélate, niña !! es humillante servir si no es un gesto recíproco. Cuando te lean la Bella durmiente te están inyectando un potente veneno para frenar tus ideas, así, cuando seas mayor, un hombre sin muchos problemas será dueño de tu cerebro. No te duermas, niña !!

Tu inteligencia les da miedo, por eso te llaman tonta. Pero , cuando te dicen que eres inteligente, no te fíes demasiado, niña, quieren quizás intentar que aceptes sus posturas interesadas.

Cuando te dicen que eres dulce y buena, ponte en guardia, quieren decir que te tienen en el bolsillo y controlan los latidos de tu corazón. ¿ Eres dulce o te han domesticado ? Cuando te dicen que eres pulida y ordenada, pobre niña, estas ya enmohecida, han hecho de tí una estatuita que no se ensucia porque no se mueve.

Cuando te enseñan a vivir triste, prueba la locura, niña. El dolor es una realidad que se debe afrontar cuando se presenta, no un valor sobre el cual edificar la vida. Sobre nuestras rentas infelices demasiados hombres han vivido de renta. La felicidad es el mayor desafío. ¿Quién cree ya que es una utopía?

"El diablo y el posadero"

Ojalá resolviéramos las cosas de manera tan rápida y tajante como el posadero.
Más bien a veces nos pasamos la vida escuchando: "Soy así", "no puedo controlarme", y también nosotros nos excusamos en una naturaleza que nos inclina a las malas acciones. Stevenson resuelve con un solo gesto el problema y así como con un chasquido de dedos el diablo desapareció de su vida por mucho tiempo, si no para siempre.





“El diablo y el posadero”

En cierta ocasión, el diablo se detuvo en una posada donde nadie lo conocía, pues se trataba de gente de escasa educación. Abrigaba malas intenciones y todos le prestaron atención durante mucho tiempo. El posadero, sin embargo, lo hizo vigilar y lo sorprendió con las manos en la masa.

Entonces, cogió la soga y le dijo:

--- Voy a azotarte.

--- No tienes derecho a enfadarte --- le dijo el diablo ---. Yo soy el diablo y en mi naturaleza está el obrar mal.

--- ¿Es cierto eso? --- preguntó el posadero.

--- Me es completamente imposible --- dijo el diablo ---. Además de no servir para nada, sería cruel azotar a una cosa tan pobre como yo.

--- Es verdad --- dijo el posadero.

Hizo un nudo y lo ahorcó.

--- Ya está --- dijo el posadero.

R.L. Stevenson, Fábulas y pensamientos, Madrid, Ediciones Valdemar, 1995.

miércoles, 7 de julio de 2010

El chico de la última fila


El propio autor Juan Mayorga expresa en el programa: “He escrito una obra sobre maestros y discípulos; sobre padres e hijos; sobre personas que ya han visto demasiado y personas que están aprendiendo a mirar. Una obra sobre el placer de asomarse a las vidas ajenas y sobre los riesgos de confundir la vida con la literatura. Una obra sobre los que eligen la última fila: aquella desde la que se ven todas las demás”.

martes, 6 de julio de 2010

Consejos de Sam Keen


Sam Keen nos recomienda:



Empiece cada jornada con la idea de que los acontecimientos del día pueden contener un mensaje clandestino dirigido personalmente a usted. Espere augurios, epifanías, bendiciones casuales y maestros que, sin saberlo, le hablan de su condición.

Reencuadre la experiencia de tratar con desconocidos, como si toda persona fuera un ser sagrado. En las culturas hindú y budista es costumbre, al encontrarse con otra persona, unir las manos en ademán de oración, pronunciar el saludo: Namasté, e inclinarse ante la divinidad de nuestras propias limitaciones".

Aprendemos a amar no cuando encontramos a la persona perfecta, sino cuando llegamos a ver de manera perfecta a una persona imperfecta.

Verano en mi


"En lo más crudo del invierno

aprendí al fin que había en mí

un invencible verano".

Albert Camus

domingo, 4 de julio de 2010

La casa es el lugar...




De un artículo de Claudio Magris: La aventura más arriesgada, difícil y seductora se lidia en casa; es allí donde nos jugamos la vida, la capacidad o la incapacidad de amar y construir, de tener y dar felicidad, de crecer con valentía o agazaparse en el miedo; es allí donde corremos los mayores riesgos. La casa no es un idilio; es el espacio de de la existencia concreta y por tanto expuesta al conflicto, al malentendido, al error, al avasallamiento y a la hosquedad, al naufragio. Por eso es el lugar central de la vida, con su bien y con su mal; el lugar de la pasión más fuerte, a veces devastadora –por la compañera o el compañero de nuestros días, por los hijos– y que nos cala sin miramientos.

sábado, 3 de julio de 2010

Magníficas nubes


Una amiga me escribió contándome que tras un viaje realizado con un amigo a un paisaje realmente encantador, se había sentido como si estuviese en medio de una cumulus nimbus, me dejó en la luna. Pero como cuento con esta maravillosa herramienta que es el internet inmediatamente me enteré a qué se refería. Había usado una metáfora precisa que quería decir como sentirse en medio de las nubes pero eran unas nubes realmente especiales, magníficas. ¿Me habré sentido así yo alguna vez? me pregunté, notándo una pizca de envidia en mi pensamiento. Lo que sí recordé fueron las hermosas nubes que sobrevolamos en nuestros viajes, lo delicioso que se siente de estar ahí contemplando desde arriba ese colchón de nubes en las que quisiéramos ponernos a saltar, flotar, dejarnos llevar, quedarnos dormidas amparadas por la suavidad y la belleza, convertidas en blancura, en cristal de nieve o gota de agua que danza llena de belleza en plena atmófera.

Domador de pompas de jabón

Hacer una burbuja ante los ojos del niño es una de nuestras mejores proezas, nos sentimos un poco dioses sacando algo de la nada, o casi , un poquito de agua y jabón y nuestro soplido produce una preciosa burbuja siempre de distintas formas y con reflejos de colores de la luz, la pena es que dura poco, si no es el niño el que la revienta, se revienta sola Este domador de burbujas viene practicando toda una vida y ofrece espectácuos que congregan niños y grandes que se fascinan con pompas de jabón.



Pep Bou el hombre-burbuja , el mago de las pompas, vive en en Barcelona y sigue al pie de la letra el consejo que le dio el poeta Joan Brossa. "Tienes en tus manos la imagen poética por excelencia, no la dejes". Hay quien cree que el suyo es un espectáculo infantil. "Los niños lo que quieren es explotar las burbujas". Nos dice el artista, Los adultos, en cambio, se quedan prendados del carácter efímero de las pompas, como la vida misma.
Pep Bou es domador de pompas de jabón desde 1982, y con ellas ha recorrido el mundo entero . Este mago de mirada bondadosa y gesto simpático era estudiante de Arquitectura en Granollers, hasta que decidió subir a los escenarios y dedicarse a la arquitectura efímera: construir imágenes que duran segundos. Transparentes, inquietas como pulgas y a veces enormes como elefantes, las burbujas obedecen a Pep Bou. Él se toma sus espectáculos como un experimento en vivo. Utiliza detergente y agua del pozo de su casa, y necesita un ambiente húmedo.
Tenemos la suerte de verlo en You tube para poder imaginar tan lindo espectáculo.



El bar de nuestra Rosa Naútica




La otra noche, una amiga muy querida tuvo la buena idea de convocar algunos de sus amigos al bar de La Rosa Naútica para celebrarse. Cumplía años. Según ella: 18. Fue una noche muy agradable. Tras las ventanas se veía el mar, había álguien que tocaba algún instrumento, uno de los invitados cantó. La conversación entre personas que recien nos conocíamos nos llenó de entusiasmo. Lo que hace un ambiente, pensé. Y sentí orgullo de tener en Lima un lugar tan pero tan bonito.
Aconsejo ir bien abrigados porque estamos en pleno invierno y es un invierno frío pero con el pisco souer ( la dueña del santo invitó la primera ronda) y luego el vino y algunos piqueos, el frío desapareció.
Conversando el otro día con un amigo músico, pensábamos que así como Gastón Acurio ha hecho una campaña tan importante para nuestra comida peruana, se debería hacer una campaña para que la gente salga de noche en busca de un lugar en el que se escuche buena música, propicie la conversación y que contribuya a que pasemos un momento de felicidad. Recuerden que en francés felicidad se dice " buena hora". la felicidad entonces puede verse como la suma de buenas horas. ¿Por qué quedarnos en la casa bien arropaditos viendo televisión y acostándonos temprano si la vida está tan cerca, llamándonos con su música,animándonos a salir en busca suya?