domingo, 10 de mayo de 2015

Les Feuilles Mortes_Yves Montand à l´Olympia

Estuve recordando hermosas canciones francesas que le encantaban a mi padre.

Maya Plisetskaya - Bolero (choreography by Maurice Béjart)


Joao Cabral de Mello Neto


“Tejiendo la mañana”

1
Un gallo solo no teje una mañana:
precisará siempre de otros gallos.
De uno que recoja el grito que él
y lo lance a otro; de otro gallo
que recoja el grito del gallo anterior
y lo lance a otro; y de otros gallos
que con otros muchos gallos se crucen
los hilos de sol de sus gritos de gallo,
para que la mañana, con una tela tenue,
vaya siendo tejida, entre todos los gallos.

2
Y tomando cuerpo en tela, entre todos,
erigiéndose en tienda, donde entren todos,
entreteniéndose para todos, en el toldo
(la mañana) que planea libre de armazón.
La mañana, toldo de un tejido tan aéreo
que, tejido, se eleva de por sí: luz globo.

João Cabral de Melo Neto

El perro sin plumas (Paisaje del Capibaribe-I)






La ciudad es atravesada por el río
como una calle
es atravesada por un perro;
una fruta
por una espada.

El río a veces parecía
la mansa lengua de un perro,
a veces el vientre triste de un perro,
a veces el otro río
de acuoso paño sucio
de los ojos de un perro.

Aquel río
era como un perro sin plumas.
Nada sabía de la lluvia azul,
de la fuente de color de rosa,
del agua de la copa de agua,
del agua del cántaro,
de los peces de agua
de la brisa en el agua.

Sabía de los cangrejos
de lodo y herrumbre.
Sabía del barro
como de una mucosa.
Debía saber de los pulpos.
Sabía seguramente
de la mujer febril que habita en las ostras.

Aquel río
nunca se abre a los peces,
al brillo,
a la inquietud de navaja
que hay en los peces.

Nunca se abre en peces.
Ábrese en flores
pobres y negras
como negros.
Ábrese en una flora
sucia y más mendiga
que los mendigos negros.
Ábrese en mangles
de hojas duras y rizos
como un negro.

Liso como el vientre
de una cachorra preñada,
el río crece
sin reventar nunca.

Tiene el río
un parto invertebrado y fluente
como el de una cachorra.

Y nunca lo vi hervir
(como hierve el pan que fermenta).
En silencio,
el río carga con su fecundidad pobre,
grávido de tierra negra.

En silencio se da:
en capas de tierra negra,
en botas o guantes de tierra negra
para el pie o la mano
que moja.


Lee todo en: El perro sin plumas (Paisaje del Capibaribe-I) - Poemas de Joao Cabral de Melo Neto http://www.poemas-del-alma.com/joao-cabral-de-melo-neto-el-perro-sin-plumas-paisaje-del.htm#ixzz3ZDJoeqNr
 

domingo, 3 de mayo de 2015

Huracán que causa alegría

Comparto con ustedes mis amigos, la alegría de haber visto a Chiara estrenando "Huracán", su primera obra de teatro.
Ella ha  disfrutado  poniendo su obra  en escena  en un lugar diferente: en el restaurante "Barrio", en San Isidro en donde durante varios martes se encontró con un público muy entusiasta.  
Deseamos que Huracán sea solo el comienzo de muchas más obras escritas y dirigidas por ella. Felicitaciones a ella, a los estupendos actores y a Barrio! 
Acá la revista Somos hace sus comentarios.
 
 
 

Alex Colville, pintor canadiense



Alex Colville, pintor canadiense. (agosto 24, 1920 a julio 16, 2013) . Es uno de los grandes pintores de Canadá.  Muchas de sus obras expresan placidez a la vez que tensión y posible peligro. De gran poder visual, su trabajo ha influido en directores de cine como los hermanos Coen, Kubrick o Wes Anderson. El Museo de Bellas Artes de Ontario alberga una gran retrospectiva con 100 obras y revela cómo la estética de Colville influye en el cine y la literatura.
 http://www.20minutos.es/
Dueño de un estilo realista que coexiste con la ensoñación, Alex Colville (1920-2013) pintaba convencido de que los momentos más cotidianos de la vida tenían un poder mítico. Admirador confeso de la soledad poética de Edward Hopper, Las obras del artista canadiense, parecen estáticas en la forma y sin embargo contienen una microhistoria, ilustran un segundo emotivo y a veces tenso en el que algo podría cambiar de manera irreversible: "No pretendo ser amenazante, pero sí pienso que la vida es esencialmente peligrosa. Nunca sabemos qué es lo que va a pasar de un día a otro". Los más de 70 años de matrimonio con su mujer Rhoda, la vida apacible en New Brunswick, St. Catharines, Nueva Escocia... Colville no ambicionaba la fama mundial, sólo deseaba una vida ordenada y apacible, sabía que cada pequeño mundo contenía el mundo al completo e ironizaba con quien le recomendaba "visitar lugares interesantes". "Todos los lugares son igual de interesantes para mí. Allá donde estoy, está la realidad". Titulada Alex Colville, la retrospectiva que hasta el 4 de enero se celebra en el Museo de Bellas Artes de Ontario (AGO), en Canadá, es la más extensa dedicada al autor, fallecido hace poco más de un año y considerado una de las grandes figuras de la pintura canadiense. Al valioso legado artístico se suma la importancia de revelar cómo su estética ha influido en el trabajo de cineastas y literatos. De la Premio Nobel Alice Munro a Wes Anderson Acompañando al centenar de obras que se exhiben —algunas tan poderosas y emblemáticas como Horse and Train (Caballo y tren), de 1954, o Target Pistol and Man (Pistola de tiro y hombre), de 1980— el museo explora el poder de Colville en directores de cine como Wes Anderson, los hermanos Coen y Stanley Kubrick y personalidades canadienses como la premio Nobel de literatura Alice Munro, el pintor inuit Itee Pootoogook, la pintora Mary Pratt y la actriz y directora Sarah Polley. Todos se acercan de maneras muy diversas al espíritu conciso y sin embargo cargado de poesía que contienen los cuadros del artista. La gran excepción a su vida tranquila fue la II Guerra Mundial"Sólo viviendo en un lugar pequeño durante mucho tiempo, uno puede construirse un extenso cuerpo de conocimientos complejos y entender lo que realmente pasa", declaraba a propósito de su vida tranquila. La gran excepción fue la II Guerra Mundial, en la que fue primero soldado de infantería y después teniente segundo y artista de guerra. El horror de Bergen-Belsen En 1944 le encargaron documentar con dibujos los horrores del campo de concetración alemán de Bergen-Belsen cuando fue liberado por las tropas británicas en abril de 1945. La visión de las pilas de cadáveres enterradas con tractores en gigantescas fosas comunes marcó de por vida a Colville, entonces un veinteañero. "Uno se sentía mal por no sentirse peor. Es decir, ver a una persona muerta es suficientemente malo, pero ver 500 no es 500 veces peor. Llega un punto en que empiezas a no sentir nada". Ver a una persona muerta es malo, ver a 500 no es 500 veces peorAndrew Hunter, comisario de la exposición, destaca el trauma de pasar días en el campo de exterminio a la hora de explicar el realismo tenso que concentran las obras del artista. "Es esta perspectiva de la vida, no su método a la hora de pintar lo que hace de Colville un realista. Puedes empezar a no sentir nada".

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/2264234/0/alex-colville/pintura-




 


Poeta del Brasil

"Hay personas que nos hablan
y ni las escuchamos;
hay personas que nos hieren
y no dejan ni cicatriz
pero hay personas que simplemente ...
aparecen en nuestra vida
y nos marcan para siempre." Cecilia Meireles, poeta del Brasil.

Película por buscar: Full Moon in Paris, trailer


Patricia Petibon Les oiseaux dans la charmille


Momix Bothanica


Xavier Le Roy - Artista francés


Xavier Le Roy - Le Sacre du Printemps (c) Kaaitheater


Una visita a la plaza Xemaa el Fna en Marraquech


Recordaba haber leído una crónica de Mario Vargas Llosa sobre la plaza Xemaa el Fna de Marraquech, la fascinación que había sentido al imaginar ese espacio mágico que servía de concentración de tantas personas ofreciendo distintos espectáculos, pero especialmente recordaba que hablaba de los narradores de historias. La memoria engaña y  por más que busqué, no encontré el artículo.
Entonces busco otras fuentes y el primero que aparece es Juan Goytisolo, reciente premio Cervantes que viene viviendo en Marraquech por muchos años.
Acá comparto con ustedes distintos extractos de artículos que hablan de la plaza que pueden darnos más o menos una idea de ese lugar que concentra gentes de todas partes del  mundo árabe, lugar en el que se mezclan los idiomas, en donde se vende y se compra, se observa, se expresa, se propicia el encuentro y la mezcla, la diversión y la alegría de la fiesta.
La plaza  que irradia una fuerza y energía que lo envuelve y transforma todo, ha sido nombrada por la Unesco como Patrimonio oral  e inmaterial de la humanidad. En la que se puede encontrar los famosos narradores de historias que recordaban, músicos en trance, domadores de monos,  tambores, castañuelas metálicas, herboristas, predicadores, videntes, acróbatas, magos, expertos en cartomancia. Todas diferentes manifestaciones de arte por medio de la palabra, el gesto, el vestido y el sonido.
Los contadores de historias pueden hablar en lenguas Berever, árabe dialectal, árabe clásico. Entre todas estas lenguas se construye el habla de Marraquech.  Tambien existe un habla subterránea secreta llamada Ighouss.
Todos estos personajes tienen que dominar el arte del entretenimiento, seducir al público, atraerlo, llamar su atención apartarlo de su competencia.
Los narradores improvisan, sus protagonistas son analfabetos o semi. La mayoría de los cuentos son sobre el bien y el mal, la segunda vida, los cuentos de hadas. Es imposible seguir el hilo del cuento sin perderse en un mundo de vasos comunicantes y una técnica que no se puede calificar por falta de lógica. Los cuentos pueden durar un día o una semana, meses o años sin que se llegue a conocer el epílogo. El mando de la narración  de otros cuentos lo toma otro narrador después de la muerte de su primer autor.
El espectáculo se interrumpe por una carcajada, un aplauso, un baile improvisado o una canción de moda que se interpreta como un refrán.
Hay curadores  que ofrecen medicinas mágicas, afrodisiacos, para el embarazo, aborto, magia negra.  Es el punto de encuentro de los desafortunados, familiares de enfermos crónicos, enamorados frustrados.  Se venden plantas y huesos de animales molidos.
También están los videntes que realizan una charla íntima, venden solo palabras, predicciones, promesas, son los psiquiatras de los pobres, los maestros del alma del cliente. Se exige fe en las palabras que pronuncia el vidente.
Es como una gigantesca representación de actores en escena.
Palomas, reptiles, avestruces, cabritos; cuernos, burros. Los animales no muerden ni se escapan ni atacan al público. A veces los mismos animales son los que recolectan las propinas.
Esta plaza ofrece una oportunidad a toda persona que se crea apta para crear un espectáculo y diversión.
La plaza Jemaa el Fna no se detiene nunca y es un punto de unión de lenguas, culturas y tradiciones. Acá se reúnen ricos y pobres, gentes del campo y de la ciudad, jóvenes o viejos, sin importar su origen, condición social, edad, color político o religión.





 

Plaza de Yamaa el Fna Wikipedia


La Plaza de Yamaa el Fna  es la principal plaza y el más famoso lugar de la ciudad marroquí de Marrakech. Se levanta a escasos metros de la mezquita Kutubía, por lo que queda dominada por su alminar. Rodeando la plaza hay también varias mezquitas, más modestas, que acompañan a la Kutubía.
Hay varias hipótesis sobre el nombre de la plaza; según algunos[significa "asamblea de la aniquilación", ya que era el lugar donde se ajusticiaba a los que delinquían; también se sugiere[que "asamblea" o "reunión" es una referencia macabra al hecho de que se exhibían las cabezas cortadas de los ajusticiados rodeando la plaza, como si estuvieran celebrando una reunión. Otras teorías señalan que, puesto que la palabra ŷâmiʻ también tiene el significado de mezquita (aljama o mezquita mayor), podría significar "lugar de la mezquita destruida", en referencia a la mezquita almorávide que debió de alzarse allí.
La plaza es de grandes dimensiones y está rodeada por todos los lados, menos por uno, por la medina repleta de zocos clasificados por su actividad principal. En los bordes de la plaza se han establecido un buen número de cafés, como el café Francia, y restaurantes de todas las categorías, que abren sus terrazas hacia el espectáculo que se forma en esta monumental escena.
Todo en Marrakech gira en torno a Yamaa el Fna. Miles de personas se dan cita en este espacio público llenándolo de color, cultura y negocio. Contadores de cuentos, maestros exponiendo sus enseñanzas, encantadores de serpientes, danzantes, dentistas, vendedores de zumos de fruta, acróbatas, escritores de cartas, aguadores... un infinito número de actividades y personas que se juntan y van abarrotando la plaza y sus callejeas adyacentes según va llegando la noche.
Los puestos de comida especializados, cada cual en su hacer, inundan con la noche una parte de la plaza, que queda iluminada por cientos de lucecitas e inundada de humo con multitud de olores.
En el año 2001 la Unesco proclamó e inscribió en 2008 El espacio cultural de la Plaza Jemaa el-Fna en la Lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.1
En el año 2011 un atentado en uno de los cafés que rodean la plaza dejó un saldo de 14 muertos (11 turistas extranjeros y 3 marroquís) y 20 heridos.

Jemaa el Fna Square encantadores de serpientes, monos acróbatas, tatuajes con Jenaa


Art Tatum plays Tea for Two


Los fabuladores de Saki

El martes en ABRA, nuestro taller de lectura,  nos reimos mucho con la lectura de este cuento de Saki ( Héctor Hugh Munro) (1870) escritor naciudo en Birmania pero que vivió en Inglaterra. Admirado por Borges, con gran sentido del humor, caústico e irónico.
Saki dice: "Se conoce al hombre por las compañías que frecuenta" y juega con la idea de que el hombre llega a parecerse a sus mascotas. 
Considerado maestro del relato corto, ha sido comparado con O.Henry y con Dorothy Parker.  Describió la clase media victoriana.
En este cuento de los fabuladores encontramos a dos personajes encontrados, uno tratando de seducir al otro y el otro poniendo barreras hasta derribarlo.  


        
    

Los Fabuladores     

Era otoño en Londres, esa bendita estación entre la aspereza del invierno y las insinceridades del verano; una estación confiable cuando se compran bulbos y cada uno procede a registrar su voto, creyendo perpetuamente en la primavera y en un cambio de gobierno.
Morton Crosby estaba sentado en un banco en un apartado rincón de Hyde Park, disfrutando indolentemente de un cigarrillo y observando el paseo de un par de gansos árticos que pastaban lentamente; el macho parecía una edición albina de la rojiza hembra. Con el rabillo del ojo Crosby también advertía con cierto interés los vacilantes giros de una figura humana, que había pasado y vuelto a pasar por su asiento dos o tres veces a intervalos cada vez más cortos, como un cuervo cauteloso a punto de posarse cerca de un bocado posiblemente comestible. Inevitablemente, la figura vino a ubicarse en el banco a una distancia adecuada como para conversar con su ocupante original. La vestimenta desaliñada, la agresiva barba grisácea y la mirada furtiva, evasiva, del recién llegado, delataban al vendedor ambulante profesional, el hombre que soportaría horas humillantes de hilvanar historias y soportar desaires antes que aventurarse en un trabajo decente de media jornada.Durante un rato, el recién llegado mantuvo la mirada fija hacia el frente con una mirada enérgica aunque sin ver nada; luego su voz resonó con la inflexión de alguien que tiene una historia para contar digna del tiempo requerido por cualquier persona inactiva para escucharla.-Es un mundo extraño -dijo.Como la declaración no recibió repuesta, le dio la forma de una pregunta.-Me atrevo a decir que usted ha descubierto que éste es un mundo extraño, señor.-En lo que me concierne -dijo Crosby-, la extrañeza se ha agotado en el curso de treinta y seis años.-¡Ah! -dijo el de la barba gris-, podría contarle cosas que le costaría creer. Cosas maravillosas que me han sucedido realmente a mí.-Hoy en día no hay demanda de cosas maravillosas que han sucedido realmente -dijo Crosby con tono desalentador-, los escritores profesionales de ficción elaboran tanto mejor esas cosas. Por ejemplo, mis vecinos me cuentan cosas maravillosas, increíbles, que han hecho sus Aberdeen y chows y perros-lobos rusos, pero nunca los escucho. En cambio, he leído El sabueso de los Baskerville tres veces.El de la barba gris se movió incómodamente en su asiento; luego se aventuró en otro terreno.-Deduzco que usted es un cristiano profeso -observó.-Soy un miembro prominente y creo poder decir influyente de la comunidad musulmana de Persia Oriental -dijo Crosby, incursionando a su vez en el reino de la ficción.El de la barba gris se sintió obviamente desconcertado por este nuevo impedimento para una conversación introductoria, pero la derrota fue sólo momentánea.-Persia. Nunca lo hubiera tomado por un persa -señaló, con un aire algo apenado.-No lo soy -dijo Crosby-, mi padre era afgano.-¡Un afgano! -dijo el otro, sumido por un momento en un perplejo silencio. Luego se recuperó y renovó su ataque.-Afganistán. ¡Ah! Hemos tenido algunas guerras con ese país, pero me atrevo a decir que en lugar de luchar podríamos haber aprendido algo de él. Un país muy rico, según creo. No hay verdadera pobreza allí.Levantó la voz en la palabra "pobreza" sugiriendo un vivo sentimiento. Crosby captó la apertura y la evitó.-Posee, sin embargo, una cantidad de mendigos ingeniosos y de gran talento -dijo-; si yo no hubiera hablado tan despreciativamente de las cosas maravillosas que han sucedido realmente, le contaría la historia de Ibrahim y los once camellos cargados con papel secante. Además me he olvidado de cómo terminaba exactamente.-La historia de mi propia vida es curiosa -dijo el forastero, aparentemente ahogando todo deseo de oír la historia de Ibrahim- no siempre fui como usted me ve ahora.-Se supone que sufrimos un cambio completo cada siete años -dijo Crosby, como explicación del anuncio anterior.-Quiero decir que no siempre estuve en las circunstancias penosas en que me encuentro actualmente -prosiguió el forastero tercamente.-Eso suena algo ofensivo -dijo Crosby rígidamente-, considerando que usted está hablando en este momento con alguien considerado como uno de los hombres más dotados para la conversación de la frontera de Afganistán.-No lo dije en ese sentido -dijo apresuradamente el de la barba gris-, he estado muy interesado en su conversación. Aludía a mi infortunada situación financiera. Le costará creerlo, pero en este momento estoy sin un céntimo. Tampoco tengo la perspectiva de obtener ningún dinero durante los próximos días. No supongo que usted se haya encontrado nunca en esta posición -añadió.-En la ciudad de Yom -dijo Crosby-, situada al sur de Afganistán, que es también mi lugar de nacimiento, había un filósofo chino que decía que una de las tres bendiciones humanas era no poseer absolutamente ningún dinero. He olvidado cuáles eran las otras dos.-¡Ah! -dijo el forastero en un tono que no delataba ningún entusiasmo por la memoria del filósofo- ¿y él practicaba lo que predicaba? Ésa es la prueba.-Vivía muy feliz con muy poco dinero o recursos -dijo Crosby.-Entonces espero que tuviese amigos que lo ayudaran liberalmente cuando estaba en dificultades, como sucede conmigo actualmente.-En Yom -dijo Crosby- no es necesario tener amigos para obtener ayuda. Es algo natural que cualquier ciudadano de Yom ayude a un forastero.El de la barba gris se sintió ahora genuinamente interesado. La conversación había por fin tomado un giro favorable.-Si alguien como yo, por ejemplo, que se encontrara en dificultades no merecidas, pidiera a un ciudadano de esa ciudad de que usted habla un pequeño préstamo para ayudarlo durante algunos días de indigencia, digamos cinco chelines o quizás una suma mayor, ¿le sería otorgado como algo natural?-Habría ciertos preliminares -dijo Crosby-, lo llevarían a una vinería y le obsequiarían una medida de vino, y luego, después de una altisonante conversación, pondrían la suma deseada en su mano y le desearían un buen día. Es una manera indirecta de realizar una transacción simple, pero en Oriente todos los caminos son indirectos.Los ojos del que escuchaba relucían.-¡Ah! -exclamó, con una ligera mueca de desdén remarcando significativamente sus palabras- supongo que usted ha abandonado todas esas costumbres generosas desde que dejó su ciudad. Supongo que ahora no las practica.-Nadie que haya vivido en Yom -dijo Crosby con fervor- y recuerda sus verdes colinas cubiertas con árboles de albaricoques y almendras, y la fría agua que se precipita como una caricia desde las nieves de la altura y corre bajo los pequeños puentes de madera, nadie que recuerde esas cosas y atesore su memoria jamás abandonaría una sola de sus leyes y costumbres no escritas. Para mí son tan obligatorias como si todavía viviera en ese sagrado hogar de mi juventud.-Entonces, si yo le pidiera un pequeño préstamo... -empezó el barba-gris aduladoramente, acercándose en el asiento y rápidamente preguntándose qué cantidad podría pedir sin riesgo- si le pidiera, digamos...-En cualquier otro momento, con seguridad -dijo Crosby-, no obstante, en los meses de noviembre y diciembre está absolutamente prohibido para cualquiera de nuestra raza dar o recibir préstamos o donaciones; de hecho, no se habla voluntariamente de ello. Se considera que atrae la mala fortuna. Por tanto, cerraremos esta discusión.-¡Pero todavía es octubre! -exclamó el aventurero con un quejido ansioso y resentido, mientras Crosby se levantaba de su asiento-; ¡faltan ocho días para fin de mes!-El noviembre afgano comenzó ayer -dijo Crosby severamente y al momento siguiente caminaba a través del parque, dejando a su reciente compañero ceñudo y murmurando en el banco.-No creo una palabra de su historia -se decía a sí mismo- todas mentiras desagradables de principio a fin. Quisiera habérselo dicho en la cara. ¡Llamarse a sí mismo afgano!Los bufidos y gruñidos que emitió durante el siguiente cuarto de hora eran un fuerte apoyo a la verdad de aquel antiguo dicho: "Dos del mismo oficio nunca están de acuerdo".

Más sobre SAKI:

http://www.casadellibro.com/libro-los-fabuladores/9788415458227/2102450

Ave Maria con flauta peruana



Me llegó este precioso video que comparto con ustedes.

Nueva sede del Whitney en NY




El Whitney Museum of American Art inaugura su nueva sede en el 99 de la calle Gansevoort, en Nueva York. Es decir, junto a la calle Washington, en la zona del Meatpacking District, pegado a la High Line, la línea de tren convertida en parque elevado. Desde que en noviembre, con motivo de la retrospectiva de Jeff Koons se celebró la última gala y Adam Weinberg, el director, congregó a 600 personas -entre ellas a Cindy Sherman, el propio Jeff Koons, Chuck Close and Frank Stella-, sólo han pasado seis meses.
El traslado significa el cambio de localización de un vecindario rico a otro nuevo rico. La medida marca la primera vez que uno de los cuatro principales museos de Manhattan ha abandonado su buque insignia desde 1966. El tipo de gente que recibió con alegría las fortalezas de hormigón de Lloyd Wright y Breuer, y lo que tenían de símbolo, ahora está en la parte de abajo. Weinberg devuelve el museo a sus raíces, a un lugar de la identidad tribal bohemia y de galerías. Taylor Swift vive por aquí.
El nuevo edificio de Renzo Piano es un edificio asimétrico, extraño, muy angular. Cercano a los muelles del río Hudson, no lejos de donde desembarcaron los supervivientes del Titanic, juega con volúmenes de cristal y formas angulares. No es el mejor diseño de él, que ha conseguido verdaderas joyas museísticas (desde la Fundación de Menil a la Beyeler y la Nasher). La critica neoyorquina ha sido bastante despiadada. Michael Kimmelman (del 'New York Times') lo ha definido como "una fábrica o quizá un hospital"; Jeffrey Salz (del 'NewYork Magazine'), como "una compañía farmacéutica" y el crítico de arquitectura Justin Davidson ha escrito que "no hay nada transparente sobre este torpe 'kit' de terrazas salientes y superficies inclinadas: la cosa podría haber llegado en un paquete plano de Ikea y luego ha sido prodigiosamente mal montada".
Piano entreteje perfectamente interior y exterior en un edificio que aspiraba a ser hito urbano, pero que en sus fachadas es bastante insustancial. Hay que decir que su espacio interior es excelente. Piano ha sabido entender el lugar donde ha construido, hacer un espacio fácil para los conservadores y rendir un homenaje a Breuer.
Las galerías del abandonado edificio de Breuer tienen un perfecto sentido de recorrido, de escala, de ritmo, de fluidez. Fue una excelente arquitectura en todos sus sentidos: en carácter, en buen diseño, en adaptabilidad y en marca. Piano ha hecho referencia a Breuer, se ha hecho eco de los detalles, como la galería del vestíbulo y el ascensor gigante. Mientras Breuer repartió ventanas, manteniendo la experiencia artística secuestrada, el edificio de Piano se abre a la ciudad. Se ve el río, se ve la puesta de sol, se ve la calle, hay algo de continuación con el sentido industrial de la High Lane (el edificio como una suma de contenedores) e incluso el nuevo World Trade Center. Ventanas majestuosas y amplias terrazas invitan a los visitantes a salir o a mirar el exterior.
Sintomáticamente, a la vez que se anunciaban todos estos eventos de apertura aparecía en la prensa el obituario de Alfred Taubman a los 91 años:uno de los más importantes empresarios de centros comerciales y una de las personas más influyentes en el mercado del arte americano, pues fue presidente de Sotheby's entre 1983 y 2001. Este año fue procesado, junto con el presidente de Christie's, por manipular los precios y condenado a cárcel y a una multa de 7,5 millones de dólares para él y de 45 para Sotheby's. Esta tuvo que pagar asimismo 256 millones a clientes y Taubman unos 186. Aunque no reconoció la culpabilidad, aceptó la sentencia y los enormes costes derivados dando a la prensa un titular muy parecido a los de Warhol y Koons: "Vender arte tiene mucho en común con vender refrescos". Fue un gran filántropo de la Universidad de Míchigan y, por supuesto, del Whitney.
La exposición inaugural se titula 'America is hard to see' y presenta 600 obras de 407 artistas (de un fondo de 21.000 piezas de más de 3.000 artistas americanos). La pintura de Charles Sheeler, de Charles Demuth y de Edward Hopper al comienzo de la exposición conectan con la arquitectura de Piano. Los ascensores están customizados por Richard Artschwager. Desde dentro el edificio conecta con la ciudad, y estamos seguros que también con la gente. Weinberg, sin grandes retóricas ni tonterías, con la sencillez de su personalidad, ha conseguido un gran museo. El nuevo Whitney es una nueva 'chance' cultural, de disfrutar cómodamente de la historia del arte.http://www.elmundo.es/cultura/2015/04/28/553eb08ce2704ef3788b4571.html

Motivacion, salir zona de confort