Desde Lima, un relámpago de azul-cielo o azul-mar en nuestra mente o en nuestro corazón que ansían la belleza. Cuentos, poesía, música, cine, reflexiones, teatro, viajes, fotografía, entrevistas, danza y más.
domingo, 26 de julio de 2009
Un retratista del 900
Cándida Höfer:Abundancia ausente
"Un espacio no es más que una determinada luz en un momento preciso"Aprender haciendo
Para hablar del tema está un especialista Rogert Schank ( científico norteamericano de educación, fundador de "Socratic Arts" entrevistado por un científico ya amigo mío ( por que lo sigo) llamado Eduardo Punset que nos dice: Hay un proverbio chino que probablemente es de Confucio, o si no no se de quién es, y que dice: dime algo y lo olvidaré, enséñame algo y lo recordaré, pero hazme partícipe de algo y lo aprenderé. Un movimiento perpetuo
Sobre Besos- Otho pamuk
FRAGMENTO LITERARIO: literatura
Besos de cine en Venecia
Un relato del premio Nobel Orham Pamuk sobre la búsqueda de la felicidad
ORHAM PAMUK 20/07/2009
En un lugar cerca del puente de Rialto, por donde el mercado del pescado, había una pareja besándose. Tanto él como ella iban bien vestidos, eran altos, guapos y bien plantados. Les rodeaban los detalles arquitectónicos que hacen de Venecia lo que es, ventanas góticas, la agradable y suave luz vespertina y los colores anaranjados y rosados del sol poniente. Se encontraban en un espacio vacío justo al lado del Gran Canal. Estaban vueltos el uno hacia el otro, con los brazos rodeándose los cuerpos mutuamente, olvidados del mundo.
Como a todos, a mí también me entristece la felicidad de los demás
Con todo, por un instante no pude impedir preguntarme "¿Dónde estarán las cámaras?". Luego volví la cara hacia otro lado pensando que estaba feo mirar con curiosidad a una pareja que se besa. Como a todo el mundo, a mí también me entristece un poco la felicidad de los demás, pero esa vez no se me pasó por el alma una sombra semejante. Puede que fuera porque en esta ocasión había venido a Venecia para ser feliz.
Otra razón por la que podía mirar con ligereza y humorismo a una pareja que se estaba besando de todo corazón era que he emborronado bastante papel al respecto en mi última novela El museo de la inocencia. Fuera de la civilización occidental hay millones de personas, especialmente quienes, como yo, viven en países musulmanes, que en su vida cotidiana nunca ven a dos enamorados besándose en la boca (aunque, por supuesto, no es necesario estar enamorado para besarse así). En el mundo exterior a Occidente besarse en la boca (con la excepción de Brezhnev y Gromiko) es algo que se hace en el interior de las casas, en el dormitorio, o en las películas. Como cientos, miles de millones de ciudadanos del mundo similares a mí, yo también vi en el cine por primera vez a alguien besar en la boca, cuando era niño todavía no había televisión en Turquía. Recuerdo haber pensado si no les chocarían las narices.
La mejor escena de beso de la historia del cine, la más inolvidable, la filmó Hitchcock, pero no es la de Encadenados como normalmente se cree, sino la escena del tren de Con la muerte en los talones. En ella, en el estrecho compartimento del tren de Chicago, Gary Grant y Eva Marie Saint giran sobre sí mismos mientras se besan trazando casi un círculo perfecto. Quizás fuera para hacer sentir a los amantes del cine lo mareante que puede llegar a ser un beso. Pero en mi juventud, cuando veía en los cines de Estambul aquellas películas, aquellas escenas de besos, aquellas parejas que giraban ante la cámara, protestaba de lo artificiales que resultaban, probablemente porque todavía no había tenido una novia a la que besar a gusto.
Siendo joven, la primera vez en mi vida que vi a una pareja besándose en la calle fue en cierto barrio al que los ricos de Estambul iban a pasar el verano. Las dos estrellas de cine que estaban ante la cámara, antes de que el director dijera "motor" se echaban en la boca un par de rociadas del spray de menta-mentol que llevaban en la mano y luego se besaban. Aquel spray, hoy hace mucho olvidado, que se anunciaba en los periódicos de Turquía con la frase "¡Ya no se sentirá avergonzado después de comer ajo!" se puso de moda durante una época entre las chicas de nuestro barrio, que nunca besaban a nadie.
En mis primeros días en Venecia vi innumerables parejas besándose en las cercanías del puente de Rialto, aparte de aquella tan guapa. Otra cosa que me recordaba al cine cuando los veía era que detrás siempre tenían un paisaje hermosísimo, como en las películas. ¿Qué es lo que nos conduce a besarnos al ver un bonito paisaje? Debe de ser que por un momento nos damos cuenta de lo bellos que, en realidad, pueden ser este mundo y la vida. Además, tanto las estadísticas sobre turismo como los expertos en matrimonios afirman que hasta las parejas más desdichadas se sienten más próximas durante las vacaciones. Pero no todos los paisajes bonitos despiertan en nosotros el deseo de besar ni la sensación de felicidad. Algunos nos provocan temor, incluso una inquietud metafísica, otros paz y tranquilidad, y algunos, como me ocurre a mí en Estambul, amargura. De la misma forma que ciertas ciudades son lugares para trabajar, otras para divertirse, para huir de ellas sin ni siquiera detenerse, para pasar las vacaciones, para entristecerse y algunas para morir, Venecia es un lugar para ser feliz en opinión de los muchos turistas que acuden corriendo a ella. Comprendemos que se puede ser feliz en este mundo al sentir dentro de nosotros la profundidad del paisaje veneciano. Quizás sea esa alegría la que nos invita a besarnos...
El amable gobernador del Véneto, que me ofreció un regalo de bienvenida hablándome de las relaciones milenarias entre Venecia y Estambul, después de la ceremonia me apartó a un lado como hombre que se enorgullece de poseer una mujer muy hermosa y me mostró el paisaje que se veía desde su despacho. Salimos al balcón que daba al Gran Canal. Vi ante mí un panorama extraordinario, un canaletto viviente.
-Desde ahí la vista debe de ser aún mejor -dijo el gobernador sonriendo y señalándome el balcón del palazzo vecino.
Probablemente ese balcón es el lugar más adecuado del mundo para sentir que se puede ser feliz y besarse.
Traducción de Rafael Carpintero. Besos de cine en Venecia es el primero de los cuatro relatos que Orham Pamuk ha escrito para EL PAÍS.
miércoles, 22 de julio de 2009
¿Casualidad o coincidencia?

¿Casualidades o coincidencias?
Este viernes 24 de Julio mi papá cumple 90 años. Hoy me acordé de este texto y he estado buscándolo todo el día, la computadora, si una no es ordenada, esconde en rincones inesperados lo que buscamos con tanto afán. Pero yo soy percistente. Acá está el texto que comparto con ustedes celebrando la vida de mi padre.
Justo estaba preparando una clase en la que Paul Auster habla de la fortuna, del azar, de las sorpresas de la vida, de las casualidades.
Entonces yo estaba muy atenta dispuesta a descubrir las casualidades que la vida había preparado para mí.
Ese medio día salía mi papá de la clínica, con sus 83 años tras haber estado 20 días en ella sintiéndose cercano a la muerte a la que siempre ha temido. Antes de despedirnos de los médicos, mientras mi mamá pagaba la cuenta y recogía radiografías, prendimos la televisión, di la vuelta a todos los canales y me detuve ante una orquesta que tocaba canciones populares de diferentes países. Era una fiesta, el público bailaba, saltaba, aplaudía, caían globos y pica pica, el director de orquesta, un violinista encantador llamado Andre Rieu alentaba al público a que corease las canciones, todos se animaban a bailar y las imágenes de pequeñas flautas tocadas por preciosas chiquillas disfrazadas de soldados, se intercalaban con las de trompetas y tambores. Mi papá se quedó como hipnotizado frente al televisor, reconociendo las tarantelas y los clavelitos, Lily Marleen y Zorba el griego. El espectáculo parecía no tener fin y no faltaron fuegos artificiales y banderolas. El público aplaudía de pie y se paraba en los pasillos del teatro para bailar impulsados por tan maravillosa música.
Dos enfermeras entraron al cuarto y nos acompañaron a ver el final del espectáculo que coincidía con nuestra disposición a partir. Cuando terminó el concierto, yo me convencí de que el programa había sido emitido por la vida, en esa hora precisa, especialmente para animar a mi padre, para celebrar su salud, para felicitarlo porque se reincorporaba a la vida . Una fiesta que no debíamos desperdiciar.
Lo que puede emocionarme la música tocada en la calle con la gente tomada de los brazos siguiendo el ritmo. André Rieu es un promotor del amor a la música popularzandola es decir llevandola a la calle donde la gente. Se nota en su cara lo feliz que se siente y en los detalles el placer que tiene de compartir lo que tanto le gusta, la música tradicional que todos reconocemos y sentimos. La música despierta la alegría, el deseo de querernos, la sensación de estar felices y ser capaces de gozar. Un espectáculo en una la Toscana de italiana, una verdadera fiesta.
André Rieu nació el 01 de octubre de 1949 en Maastricht (Holanda). Comienza el aprendizaje del violín a la edad de cinco años y muestra un potencial enorme en la práctica de este instrumento. En 1967 sigue su formación musical al violín de acceso al Conservatorio de Música de Maastricht hasta en 1973, luego de 1974 a 1977 al de Bruselas. Con su característico estilo de difundir la música clásica, que en otrora era reservada para la clase elite y acomodada, André decidió ponerla al servicio del público jovén en cualquier sitio como las plazas o estadios.
Acá otra fiesta en algún pueblo alemán:
domingo, 19 de julio de 2009
Una visita relámpago al Uruguay

Dejarse llevar, esa es una de las claves, que te empuje el viento, que la casualidad o la circunstancia modifique tus planes, que sea otro el avión, otra la ciudad, otro el ánimo y el ritmo.
No tomar apuntes. No tener expectativas, no saber bien adónde se irá ni lo que nos espera. Llegar y ver esa luz, acostumbrarse a ella, ver el cielo tan azul y el agua sea del río o del mar que no te abandona.
Habíamos estado en Montevideo un par de veces pero solo de pasada.
Cuando cumplí 15 años viajé con mi mamá y entre otras paradas estuvimos en Montevideo, fui a un casino en Carrasco y aprendí que se puede perder la plata en minutos. Recordaba las casas de Punta del Este, la belleza del color del mar.
Alguna vez estuvimos en Uruguay con mis hijos mayores todavía chicos. Guardaba como fogonazos de recuerdos pero nada extraordinario. La memoria cada vez más oculta lo vivido quien sabe si para que volvamos a sorprendernos y podamos gozar con la novedad que se nos muestra tan hermosa.
Puedo decir entonces que es la primera vez que estoy en el Uruguay y voy bebiendo todo lo que me encanta y alzo los ojos para ver las casas antiguas que hablan de un tiempo vivido con absoluto esplendor.
La rambla nos hipnotiza, queremos ser esa pareja que pasea en la orilla del río, esos perros que se sumergen disfrutando de la alegría de mojarse y salir corriendo dejando que el viento le seque la piel.
Aún no ha amanecido pero desde la ventana del cuarto puedo ver la playa en penumbras anunciando el día.
miércoles, 15 de julio de 2009
El unicornio azul
Es experto en el juego de palabras, la ironía y la metáfora.
Espero lo disfruten:
martes, 7 de julio de 2009
Antony Mujer pájaro
Antony and the Johnsons es un grupo musical procedente de Nueva York liderado por el cantante y pianista Antony Hegarty, quien también es el compositor de todas sus canciones. Más que un grupo en sentido clásico, The Johnsons se puede considerar la banda de acompañamiento de Antony, quien da toda la personalidad al proyecto.Wikipedia
lunes, 6 de julio de 2009
Pequeños seres mágicos


Llevar a los niños al teatro es siempre un descubrimiento y una alegría. En el Centro Cultural de la Católica vimos "Mágicamente amigos" un teatro espectáculo del teatro de muñecos GRANITO CAFECITO compuesto por un colombiano y dos peruanos. Al final del espectáculo pudimos subir al escenario, preguntarle lo que queríamos a los artistas y tocar los muñecos a nuestro gusto.
TEATRO HUGO E INÉS, fue fundado por Hugo Suárez e Inés Pasic en 1986. Desde 1989 estos intérpretes, están interesados sobre las posibilidades expresivas de cada parte diferente del cuerpo: el pie, la rodilla, el vientre, el rostro, el codo, etc, conformando muñecos de carne y hueso y dando vida a personajes sorprendentes. El grupo ha mostrado su trabajo en festivales de todo el mundo con unánimes elogios de público y crítica.
"Cuentos pequeños" es un desfile pintoresco de divertidos personajes efímeros que, en los breves momentos de su existencia sobre la escena, pretenden atrapar aquellos pequeños momentos poéticos que se encuentran escondidos en la vida diaria. Estos personajes, con sus sueños y frustraciones, con sus éxitos y fracasos, nos narran el eterno drama de la tragicomedia humana.
miércoles, 1 de julio de 2009
Ellas en rojo
Trátame bién











