domingo, 31 de julio de 2011

Jaume Plensa, escultor

Jackson Browne y The band

Jackson Browne es un cantante norteamericano de rock, cantante, compositor y músico. Ha vendido 17 millones de discos solo en Estados Unidos.


Dawes es una banda de rock norteamericana de Los Angeles, California.

Dawes

Una película de amor en la Toscana

Hace unos días vimos en ABRA, nuestro taller, los poemas del poeta y director de cine Abbas Kiarostami, bellísimos textos cortos semejantes a los Haikus japoneses. Ahora en Buenos Aires se anuncia esta película que esperemos llegue a Lima aunque sea a un cine no comercial. En una entrevista el director dice que hizo la película especialmente para la actriz con la que venía encontrándose en diferentes eventos. Es una película de personas mayores, grandes, como dicen los argentinos a los mayores de 50. Tiene el corte de otras peliculas en las que los personajes se encuentran y tienen un tiempo limitado para compartir, en este caso se va el tren (¿El de la vida?) y conversan, reflexionan sobre la vida y por supuesto se aman. Romanticismo del bueno.

dirigia por Abbas Kiarostami, con Juliette Binoche.

Thelma and Louise

Recuerdo esta película con mucha emoción, dos mujeres en busca de su destino, escapando de sus vidas de las que no obtienen ni una gota de felicidad.

Viaje a Itaca



Serendipity, una palabra

Todo comenzó cuando conté que me estaban sucediendo algunas coincidencias, en menos de tres días, en lugares totalmente distintos había conocido a dos personas que conocían a una querida amiga mía que es argentina. Como si hubiese un hilo invisible que unía a las personas incluyéndome. Mi amiga Alicia me dijo que eso en inglés se llamaba "Serendipity". Jamás había escuchado esa palabra pero me encantó el sonido y además saber que existía una palabra para la cadena de coincidencias. Me puese a investigar un poco y aprendí que la palabra significa: hallazco afortunado o inesperado. Casualidad, coincidencia, accidente. Que en español se dice Serendipia y que la palabra Chiripa está vinculada siendo más popular. Chiripa quire decir casualidad, evento fortuito, revelación. ¿Se acuerdad del flautazo del burro, que lo toca de pura casualidad y se sorpende y los demás creen que es un burro flautista? Leyendo sobre Serendipity aprendes que muchos de los inventos de los que disfrutamos aparecieron por una suma de casualidades, sin ninguna intención, así por que sí, como magia, como si alguien hubiese querido que lo descubriésen.
Uno de los ejemplos más comunes en es post it que apareció en el mundo gracias a un error. Lo que si es muy importante para que estas cosas sucedan es la capacidad de observación, la sagacidad. Para ver con más claridad estas cualidades estoy colgando el cuento:" Los tres prícipes de Serendipi" que vienen de Ceylan hoy Sri Lanka que tiene como moraleja la prudencia para mostrar la inteligencia.
Antes de pasar al cuento recuerdo que una de las chicas del taller dijo que en Nueva York había una heladería que se llama Serndipity, busco y encuentro algo increíble: El Serendipity Sundae puede ser el helado que más le cueste en la vida. No porque usted sea intolerante a la lactosa o porque las calorías que consuma vayan a ser imposibles de quemar, sino porque al pagar la cuenta hay que cancelar veinticinco mil dólares. El helado está hecho de diferentes mezclas de cocoa de la mejor calidad de catorce países diferentes, cinco gramos de polvo de oro comestible y ralladura de trufa. ¿Se imaginan? Locuras que tiene la vida.

Sofisticaciones extremas que no consiguen llenar el vacío de cierta gente.


Los tres príncipes de Serendipi

El discípulo miró al maestro en la profundidad de la tarde.

- "Maestro, ¿es bueno para el sabio demostrar su inteligencia?"

- "A veces puede ser bueno y honorable permitir que los hombres te rindan honores."

- “¿Sólo a veces?”

- “Otras puede acarrearle al sabio multitud de desgracias. Eso es lo que les sucedió a los tres Príncipes de Serendip, que utilizaron distraídamente su inteligencia. Habían sido educados por su padre, que era arquitecto del gran Shá de Persia, con los mejores profesores, y ahora se encaminaban en un viaje hacia la India para servir al Gran Mogol, del que habían oído su gran aprecio por el Islam y la sabiduría. Sin embargo, tuvieron un percance en su camino.”

- “¿Qué les pasó?”

- “Una tarde como esta, caminaban rumbo a la ciudad de Kandahar, cuando uno de ellos afirmó al ver unas huellas en el camino: “Por aquí ha pasado un camello tuerto del ojo derecho".

- “¿Cómo pudo adivinar semejante cosa con tanta exactitud?”

- “Había observado que la hierba de la parte derecha del camino, la que daba al río, y por tanto la más atractiva, estaba intacta, mientras la de la parte izquierda, la que daba al monte y estaba más seca, estaba consumida. El camello no veía la hierba del río.”

- “¿Y los otros príncipes?”

- “El segundo, que era más sabio, dijo: “le falta un diente al camello.”

- “¿Cómo podía saberlo?”

- “La hierba arrancada mostraba pequeñas cantidades masticadas y abandonadas.”

- “¿Y el tercero?”

- “Era mucho más joven, pero aun más perspicaz, y, como es natural, en los hijos pequeños, más radical, al estar menos seguro de sí mismo. Dijo: “el camello está cojo de una de las dos patas de atrás. La izquierda, seguro"

- “¿Cómo lo sabía?”

- “Las huellas eran más débiles en este lado.”

- “¿Y ahí acabaron las averiguaciones?”

- “No. El mayor, picado en esta competencia, afirmó: “por mi puesto de Arquitecto Mayor del Reino que este camello llevaba una carga de mantequilla y miel.”

- “Pero, eso es imposible de adivinar.”

- “Se había fijado en que en un borde del camino había un grupo de hormigas que comía en un lado, y en el otro se había concentrado un verdadero enjambre de abejas, moscas y avispas.”

- “Se trata de un difícil reto para los otros dos hermanos.”

- “El segundo hermano bajó de su montura y avanzó unos pasos. Era el más mujeriego del grupo por lo que no es extraño que afirmara: "En el camello iba montada una mujer". Y se puso rojo de excitación al pensar en el pequeño y grácil cuerpo de la joven, porque hacía días que habían salido de la ciudad de Djem y no habían visto ninguna mujer aún.”

- “¿Cómo pudo saberlo?”

- “Se había fijado en unas pequeñas huellas de pies sobre el barro del costado del río.”

- “¿Por qué había bajado? ¿Tenía sed?”

- “El tercer hermano, absolutamente herido en su orgullo de adolescente por la inteligencia de los dos mayores, afirmó: "Es una mujer que se encuentra embarazada, hermano. Tendrás que esperar un tiempo para cumplir tus deseos".

- “Eso es aún más difícil de saber.”

- “Se había percatado que en un lado de la pendiente había orinado pero se había tenido que apoyar con sus dos manos porque le pesaba el cuerpo al agacharse.”

- “Los tres hermanos eran muy listos.”

- “Sin embargo, su sabiduría les trajo muchas desgracias.”

- “¿Por qué?”

- “Por su soberbia de jóvenes. Al acercarse a la ciudad, contemplaron un mercader que gritaba enloquecido. Había desaparecido uno de sus camellos y una de sus mujeres. Aunque estaba más triste por la pérdida de la carga que llevaba su animal, y echaba la culpa a su joven esposa que también había desaparecido.”

- “¿Era tuerto tu camello del ojo derecho?”, le dijo el hermano mayor.

- “Sí”, le dijo el mercader intrigado.

- “¿Le faltaba algún diente?”

- “Era un poco viejo”, dijo rezongando, “ y se había peleado con un camello más joven.”

- “¿Estaba cojo de la pata izquierda trasera?”

- “Creo que sí, se le había clavado la punta de una estaca.”

- “Llevaba una carga de miel y mantequilla.”

- “Una preciosa carga, sí.”

- “Y una mujer.”

- “Muy descuidada por cierto, mi esposa.”

- “Qué estaba embarazada.”

- “Por eso se retrasaba continuamente con sus cosas. Y yo, pobre de mí, la dejé atrás un momento. ¿Dónde los habéis visto?”

- “No hemos visto jamás a tu camello ni a tu mujer”, buen hombre, le dijeron los tres príncipes riéndose alegremente.

El discípulo también rió.

- “Eran muy sabios.”

- “Sí, pero el buen mercader estaba muy irritado. Cuando los vecinos del mercado le dijeron que habían visto tres salteadores tras su camello y su mujer, los denunció.”

- “¡Pero, ellos tenían razón!”

- “Los perdió su soberbia juvenil. Habían señalado todas esas características del camello con tanta exactitud que ninguno les creyó cuando afirmaron no haber visto jamás al camello. Y se habían reído del mercader, había muchos testigos. Fueron llevados a la cárcel y condenados a muerte ya que en Kandahar el robo de camellos es el peor delito, más que el rapto de esposas.”

- “¡Qué triste destino para los sabios!”

- “La cosa no acabó tan mal. La esposa se había escapado, y pudo llegar antes de que los desventaran en la plaza pública, como era costumbre para castigar a los ladrones de camellos. El poderoso Emir de Kandahar se divirtió bastante con la historia y nombró ministros a los tres príncipes. Por cierto, que el segundo hermano se casó con la muchacha, que estaba bastante harta del mercader.”

- “La sabiduría tiene su premio.”

- “La casualidad los salvó y aprendieron a ser mucho más prudentes a la hora de manifestar su inteligencia ante los demás.”


También hay una película romántica llamada Serendipity:

Paul Auster responde





Escuchar y ver a los escritores en sus entrevistas es algo muy especial que nos ofrece el internet. Tener al frente a uno de nuestros escritores favoritos, examinar sus gestos, su tono de voz, la manera en la que van sonando sus palabras y encadenándose. Encima podemos parar el video, retrocederlo y volverlo a mirar, para, si así uno lo desea, copiar alguna frase que nos toca o impresiona. En este caso copié parte de la lectura que Paul Auster hace sobre uno de sus libros al final de la entrevista. Lo real y lo imaginado son una misma cosa. Apenas noto ya la diferencia. Quizas real,puede que imaginado. Los pensamientos son reales, incluso son reales las ideas de cosas irreales.

Entrevista con Paul Auster:

Un cuento de Antonio Lobo Antunes





Antonio Lobo Antunes es un hombre encantador, siendo psiquiatra es medio filósofo o filosofo completo, estuve viendo sus discursos de agradecimientos a algunos de los premiso que ha recibido y conforme agradecía a las personas que habían sido sus maestros: un esquizofrénico , los africanos con un concepto original del tiempo mientras él estuvo en la guerra de Angola, una mujer que llegó tarde a curarse de cáncer, un niño llamado José Francisco en un hospital de pediatría que a pesar de mostrar una maravillosa alegría de vivir, murió. Antonio escribe un poco como nuestro Julio Ramón Ribeyro, por los que no tienen voz, por los que aún no la han encontrado, por los niños que mueren. Y nos dice:
Una de las cosas más hermosas de la literatura es que nos hace erguirnos en las patas traseras y proyectar una inmensa sombra, es lo que da dignidad y sentido a nuestra vida.
Admirador de Vonrad y de Chejov, si tuviera que escoger un autor se quedaría con Quevedo. Y afirma con énfasis que son solo dos las cosas importantes de la vida: el amor y la amistad. La amistad como una forma de amor.
Algo que dice me imprsiona y quiero recordarlo: Somos como casas muy grandes, dice, y solamente vivimos en dos habitaciones. Tenemos miedo de abrir las puertas y muchas veces intentamos abrirlas en pardes que no tienen puertas. Cuando escribes o lees algo muy bueno,se abren las ventanas y las puertas y todo, con los libros quizás tengas acceso a esos lugares, a partes tuyas tan importantes aunque a veces no deseamos conocer o negamos, intentamos olvidar y deseamos que no sean parte de nuestra vida.


TOM

Hay sorpresas así: he recibido una carta de amor anónima.

Un hombre que firma Solitario Orgulloso. Dice que me ve todos los días en el autobús cuando voy al trabajo, me sigue de lejos sin atreverse a hablarme, se da cuenta de que trabajo en Monteiro & Seabra, espera hasta las seis, en una esquina discreta (es Solitario y Orgulloso, de ahí la esquina discreta), a que yo salga por la puerta de cristal camino del autobús otra vez, me acompaña desde el otro extremo del vehículo, solitaria y orgullosamente, en el viaje hasta casa, mirándome en los momentos en que no miro a nadie, baja en la parada siguiente y viene a espiarme por la ventana iluminada de la cocina donde empiezo a preparar la cena. En cuanto llega mi marido y me da un beso en el cuello se marcha muerto de celos. Es también casado pero no duerme con su mujer en la misma habitación y por tanto besos en el cuello ni en sueños. No hay nada entre ellos. No se separa por los hijos y porque ella le da pena. Dos hijos, el segundo minusválido: algo en la columna, ingresos, medicinas carísimas. Una vida sin sentido y en esto yo que le doy sentido a su vida, sujeta a la barra del 46. No entiendo cómo una mujer de mi edad, sujeta a una barra, puede darle sentido a la vida de un Solitario Orgulloso, yo que no soy guapa, soy bajita, uso gafas y sufro horrores con este pelo tan frágil, que siempre se me queda en el cepillo. Mirando con atención, se nota la piel al trasluz. Mi marido no es un Solitario Orgulloso sino un Solitario Indiferente.

Fuera del beso en el cuello, tan rápido, ni siquiera un poco de charla, aunque más no sea. No tengo dos hijos: tengo una hija de veintiún años que estudia periodismo. Su pelo, pobre, también es frágil. Mi marido, en compensación, una melena que ofende. En ocasiones descubro a mi hija que, disimuladamente, nos espía a ambos, comparando mechones, y nos mira con odio. Si consiguiese un novio pienso que su odio se mitigaría. Pero no consigue ninguno. Se encierra en la habitación, en caso de que la llame grita Ya voy y casi nunca viene y, si viene, es a mirarme de reojo, refunfuñando. La llamamos Bela (de Florbela, como mi madre) y mi hija repite ¡Bela! Con asco. Aún hoy no consigo saber si mi marido se da cuenta. Y en medio de todo esto me llega el Solitario Orgulloso y la carta de amor.

Antes me gustaba recibir cartas: hasta me alegran los folletos de propaganda en el buzón, supermercados, cerrajeros (realizan todas las reparaciones con perfección y rapidez), persianas, tarimas flotantes listas para transformar mi piso en un yate. Unas primas me escribían desde el norte: se cansaron de escribir. Mi marido cierta vez una postal, cuando fue por motivos de trabajo a Galicia, pero insulsa, sin ternura: llego sábado João. Y ahora, cuando menos me lo esperaba, un hombre que se exalta por mi modo de abrazarme a las barras. Solitario Orgulloso, en mi opinión, es un seudónimo bonito. Una especie de vaquero galopando en una planicie de cardos, sin miedo a los indios, con escopeta y lazo, camisa a cuadros y ojos azules. El domingo vi en el centro comercial una camisa a cuadros y enseguida pensé que le quedaría bien. Desde que llegó la carta, he intentado descubrir si hay alguien en el 46 con los ojos azules. O con botas con espuelas, bebiendo de una cantimplora polvorienta y secándose la boca con el dorso de la mano en un movimiento viril. A lo sumo pañuelos que se suenan.

Tipos con cartera. Viejas. Alguna que otra muchacha cuyo pelo me supera, todas más altas que yo, todas menos rechonchas. Y el conductor, sin nada de paciencia, gruñéndonos con cualquier pretexto.

He escondido la carta en el cajón de la ropa interior, por debajo de los sostenes y de las bragas, aunque me cohíba que el Solitario Orgulloso descubra intimidades. Lencería color carne. El mismo domingo en que vi la camisa a cuadros en el centro comercial, vi un sostén con encajes negros (dos números por debajo de mi talla pero qué importa) y me lo compré. Tiene una rosa de gasa roja en el centro (inventan cada cosa) y ahora la carta está pegadita a los encajes. Tuve el cuidado de acomodar las palabras Solitario Orgulloso junto a la rosa, haciéndose compañía. De vez en cuando abro el cajón y allí están abrazados.

La carta llegó hace dos meses, el día veintisiete de julio, y desde entonces nada. Si observo desde el segundo piso de Monteiro & Seabra no hay nadie en la acera, lo que me angustia porque puede tener que ver con la esquina discreta, y en la esquina discreta un hombre que enciende un cigarrillo rascando la cerilla en el umbral. Debe de tener un nombre estadounidense, Ray, Nick, Bob. Bob ni por asomo, que es el perro de la planta baja. Ray o Nick. O Tom. Tom me gusta. Yo en la cocina con el agobio de la cena, ceñida por el sostén de la rosa, claro, y Tom dejando el sombrero sobre el frigorífico y acercándose a mí, ojalá que sin estropearme las baldosas con las espuelas. En lugar del beso en el cuello me da de beber de la cantimplora sin quitarse el cigarrillo de la boca. De puntillas casi le llego al mentón. Apoya la escopeta y el lazo en la encimera, se saca la pistola de la pistolera, la hace dar dos giros completos en el dedo y la enfunda otra vez. Lleva la camisa a cuadros del centro comercial. Huele a piel roja, a coyote, a búfalo. Lanza el cigarrillo al fregadero de una pulgarada. Se inclina hacia mí y yo erguida sobre mis zapatillas, con los ojos cerrados, aceptándolo. El cierre del sostén me lastima la espalda y ¿qué más da? Lo que cuenta es la rosa. De gasa. Hinchándose. Comienzo a arquear los brazos para acariciarle la cara y la voz de mi hija, desde la puerta ¿Vas a bailar el vira? con el odio de siempre, con la acritud de siempre. Si no me quejo de mi pelo ¿por qué razón sufre tanto por el de ella? Gracias a Dios no repara en Tom, así que siempre puedo responderle Para cenar hay guisantes con huevos escalfados señalando la cocina, mientras el olor a piel roja, a coyote y a búfalo se acentúa paso a paso y me lleva consigo camino del saloon donde unos desharrapados con revólver juegan a las cartas con una lentitud feroz y un tipo instalado frente a un piano vertical, con la chistera abollada, me sonríe sin parar de tocar.

domingo, 24 de julio de 2011

Joshua Bell viene a Lima

Saber que este famosísimo violinista vendría a Lima al Santa Ursula, me llenó de alegría. Será el domingo 21 de Agosto.
Extracto lo siguiente de una entrevista:
¿Qué podemos aprender de un profesor, según su criterio? ¿Cuestiones profesionales, o más bien humanas?

R. Los profesores son como padres, ¿sabe? Pueden guiarte. De cualquier forma, enseñar es imposible, no se puede enseñar nada a nadie, ni un profesor a un alumno, ni un padre a un hijo. Se debe aprender de la vida. Un padre puede ser el mejor ejemplo, guía a su hijo. El profesor es lo mismo, como músico válido. Por ejemplo, si el profesor es un músico honesto y le escuchas, aprenderás esta cualidad, esto es bueno. Pero el mejor profesor es el que enseña a pensar y no a tocar cada una de las notas o el alumno será una copia de su profesor. El buen profesor te enseña cómo pensar por ti mismo, descubre tu individualidad, esto es lo importante.

Creo que la música expresa los sentimientos y vivencias humanas, pero la música es más que eso. Es una manera de articular cosas que no podemos expresar sin ella, cosas que no pueden describirse propiamente con palabras. Habla sobre las experiencias humanas, sobre la física, sobre el universo, la verdad, Dios, si crees en él. Está más cerca de ser una revelación divina que solamente una historia sobre la vida, es algo más elevado.

Le hablo un poco de mi violín, porque es un instrumento muy especial. Es un Stradivarius hecho en 1713 y perteneció a un célebre violinista del siglo pasado llamado Hubermann, tan famoso en su tiempo como Kreisler. Le fue robado en el Carnegie Hall y nunca volvió a verlo. Desapareció durante cincuenta años y solamente en 1986 fue descubierto de nuevo. La persona que lo había robado tocó en cafés durante cincuenta años, sin decírselo a nadie. Es una historia interesante. Lo compré hace un año.

El público reconoce en usted mucha pasión por la música. ¿Cómo se mantiene fresco y no se sobresatura en su trabajo?

"Buena pregunta. Pienso que la variación es fundamental, no interpreto la misma obra todo el año, porque te puede cansar. Cambio mi repertorio a menudo y trato de hacer otras cosas, aparte de la música. Si puedo, evito practicar todos los días, eso me ayuda a volver con más ganas. Es un peligro sobresaturarse, porque la música puede perder su frescura. Lo más importante es abordarla con un sentimiento de 'descubrimiento'. Porque siempre hay algo nuevo por descubrir, incluso en los acordes que uno ha tocado toda la vida".
Bell apuesta por exportar a otros países el sistema Abreu: "No hay que educar a los jóvenes para que sean profesionales sino para que disfruten con la música, para que desde niños aprendan a entusiasmarse con los sonidos y la belleza que encierran las obras de los grandes maestros. Los que nos dedicamos a ello tenemos que hacer hincapié porque de la enseñanza depende el futuro".








Lisa Gerrard

Compositora y cantante australiana. Integrante principal de la desaparecida banda Dead Can Dance. A veces navegando en Youtube descubres algo inesperado como es el caso de esta cantante tan intensa.




Hildegarda

Sorpresas que trae la tele. Me quedé hasta media noche viendo esta película que trata la vida de la santa Hildegarda, escritora y música del medioevo. Si por casualidad se la encuentran en la programación, no dejen de verla.



Paul Auster y Tom Waits

La música de Tom Waits Inocent when you dreams sirve para la presentación de la película Smoke basada en el libro de Paul Auster. Y luego cuelgo la misma canción interpretada por Waits en sus años mozos.




La última de Woody Allen

Esperamos con mucho deseo la última película de Woody Allen. Una amiga que vive fuera me ha comentado que es una maravilla. Primero esperamos el festival de cine de la Católica. El buen cine trae a nuestra vida entusiasmo y alegría.

Midnight in Paris es la última comedia romántica que se ha estrenado del director neoyorquino. Está protagonizada por Owen Wilson y Rachel McAdams y se rodó en París el año pasado. El filme ha hecho historia en la carrera cinematográfica de Allen, ya que ha recaudado casi 29 millones de euros en EE UU desde su estreno el 6 de mayo. De esta manera, se ha convertido en la película de Allen más taquillera de toda su filmografía en EE UU.

Esta comedia que recrea cómo vivían artistas en los años veinte en París ha conseguido superar en recaudación a una de las películas de Allen más alabadas por la crítica, Hannah y sus hermanas, estrenada en 1986 y que hasta el pasado fin de semana encabezaba la primera posición de esta lista. Midnight in Paris se ha proyectado en 1.038 salas de todo el país. De las 10 películas que el cineasta ha estrenado en esta última década, solo tres superaron los 10 millones de euros, como Vicky Cristina Barcelona , protagonizada por Javier Bardem y Penélope Cruz, que hizo una caja de 17 millones de dólares y Match Point, que alcanzó una cifra similar.

El sol del membrillo y Antonio López

En el Museo Thyssen de Madrid. En el verano de 2011, está exponiendo una completa representación de la obra del artista español



Esta canción es parte de la película El sol del membrillo que trata, de buscar una relación entre la pintura y el cine, los dos como instrumentos Para capturar la realidad.
Pintores y cineastas no han dejado de observarse, quizás porque han tenido, y siguen teniendo, más de un sueño en común -entre otros, capturar la luz-, pero, sobre todo, porque su trabajo obedece, como señaló André Bazin, a un mismo impulso mítico: la necesidad original de superar el tiempo mediante la perennidad de la forma; el deseo, totalmente psicológico, de reemplazar el mundo exterior por su doble.( Esto nos lo dice Victor Erize)


Ballet La mesa verde

domingo, 17 de julio de 2011

Que bueno que haya buen teatro

No dejen de ir al teatro,  recomiendo con mucho gusto  a la obra ganadora de  este año del Concurso de Dramaturgia Peruana “Ponemos tu obra en escena” del Británico. Escrita y dirigida por Mariana de Althaus.
Actúan Vanessa Saba, Paul Martin, Ana Cecilia Natteri, Carlos Mesta, Sofía Rocha y Patricia Barreto.

En el Hotel Wonderland, se hospedan tres mujeres cada una en un cuarto y cada una  se reunirá con su pareja. El cuento de Alicia en el País de las maravillas, enlaza las historias. Si bien es un drama, porque trata temas existenciales,  tiene  humor del fino que despierta nuestras sonrisas. Saldremos de la obra dándole vueltas a los temas de la realización personal, de la maternidad y al de las relaciones humanas.
De jueves a lunes a las 8:00pm. Venta de entradas en Teleticket y en la boletería del Teatro Británico.

Felicitaciones al Cocodrilo verde

Felicitaciones al Cocodrilo verde por 10 años de excelente música, buena comida, su entusiasmo, su magia.
Y que siga la fiesta.

Tu cuerpo ante el mío

YO NO QUIERO MÁS LUZ QUE TU CUERPO ANTE EL MÍO



Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío:
claridad absoluta, transparencia redonda.
Limpidez cuya extraña, como el fondo del río,
con el tiempo se afirma, con la sangre se ahonda..

¿Qué lucientes materias duraderas te han hecho,
corazón de alborada, carnación matutina?
Yo no quiero más día que el que exhala tu pecho.
Tu sangre es la mañana que jamás se termina.

No hay más luz que tu cuerpo, no hay más sol: todo ocaso.
Yo no veo las cosas a otra luz que tu frente.
La otra luz es fantasma, nada más, de tu paso.
Tu insondable mirada nunca gira al poniente.

Claridad sin posible declinar. Suma esencia
del fulgor que ni cede ni abandona la cumbre.
Juventud. Limpidez. Claridad. Transparencia
acercando los astros más lejanos de lumbre.

Claro cuerpo moreno de calor fecundante.
Hierba negra el origen; hierba negra las sienes.
Trago negro los ojos, la mirada distante.
Día azul. Noche clara. Sombra clara que vienes.

Yo no quiero más luz que tu sombra dorada
donde brotan anillos de una hierba sombría.
En mi sangre, fielmente por tu cuerpo abrasada,
para siempre es de noche: para siempre es de día.


Miguel Hernandez