martes, 23 de febrero de 2010

Musica de computadora

Nos sorprendemos cada día de lo que una computadora puede hacer y nos seguiremos sorprendiendo. Un instrumento que se nos dará para trasformar el mundo y ojalá hacerlo más habitable, más agradable, más humano.


El placer de silbar




El fin de semana mis amigos se sorprendieron al escucharme silbar como pajarito. A los niños les cuesta mucho trabajo silbar ( intentan, intentan hasta que un día lo logran) y no hay nada mejor que recibir un silbido como piropo. Mi papá silba y para mi el silbido siempre ha significado la alegría, el buen humor, la felicidad de estar vivo. En cierta oportunidad, en Venecia, compartimos una mesa en la plaza San marcos con una pareja de rusos. El, era concertista de silbido, los compositores creaban piezas musicales para que él las interpretase y gracias a su arte podía salir de su país en ese entonces restrictivo y prohibitivo de la Unión soviética.
















Ejercicio condicional


Este ejercicio, el de poner una oración condicional que comienza con Si... permite que salga de nosotros un pequeño poema. ¿Por qué no lo practican y me lo mandan para compartirlo?

Es fácil solo comenzamos con un Si... ( sucediera tal cosa, fuese de determinada manera, quisiese algo, etc), y luego respondemos lo que pasaría. Las oraciones condicionales son aquellas que establecen una condición que ha de cumplirse para que otra sea verdadera.


Por ejemplo: ( estas son mías)

Si tuviese todo el tiempo del mundo
Igual estaría perdida entre papeles.

Si mi corazón saltase de alegría
Temería que regrese a mi el invierno.

Si escucho la campana
Me levanto, corro, te encuentro.

Si observo los pájaros en lo alto
Escucho los mensajes de los muertos.

Si guardo mis palabras
Ellas, inquietas intentan escapar.

Si regreso cansada de tanto andar
Solo deseo perderme en la noche vacía.

Si susurras palabras en mi oído
Río y mi corazón se agranda en demasía.

Dante sin palabras

Los justos en el paraíso de Dante se entienden sin palabras: leen sus pensamientos reflejados directamente en la luz divina. La palabra es un pobre «Ersatz», espejismo engañoso, fuego fatuo, fantasmagoría del espíritu! nada más que sombra.

La palabra


La existencia misma del lenguaje, ¿no es un hecho mágico? ¿Cómo puede la palabra, un soplo sonoro —«aire herido», según Fernando de Herrera, el Divino; «humo de la boca», que se desvanece en el aire según el jeroglífico chino—, transmitir el amor, el odio, la alegría o el dolor, las ideas más intemporales y abstractas, el deseo y la voluntad, de una persona a otra? ¿Y además, fijarse ese soplo en papel, pergamino o celuloide, y viajar por todas las lejanías y perpetuarse por los siglos de los siglos?Angel Rosenblat

Pantagruel se topaba con palabras

Palabras congeladas, palabras de colores que explotan en el aire con la venida de la primavera



Según dice el libro IV de Pantagruel de Rabelais, Pantagruel y sus compañeros llegan al borde de un mar helado que comienza a derretirse y escuchan extraños sonidos: voces, gritos, insultos, relinchos de caballos, llantos de niños y mujeres, golpes de armas chocando entre si y el estruendo metálico de armaduras en movimiento, pero no ven a nadie.
Se trata de palabras y sonidos congelados que explotan en el aire al derretirse. Los viajeros toman varios puñados de estas palabras congeladas que son como dulces cristalizados de diferentes colores y tamaños: los hay azules, verdes, del color de la arena, rojos y dorados. Al derretirlos entre las manos pueden oírse los ruidos, gritos y palabras de una batalla de comienzos del invierno anterior cuyos sonidos quedaron congelados hasta que la primavera empezó a derretirlos.
Asombrados los viajeros quieren guardar algunas de estas palabras de hielo en aceite y luego cubrirlas con paja para preservarlas pero Pantagruel decide que no tiene sentido guardar cosas que nunca van a faltar como es el caso de las palabras.

lunes, 22 de febrero de 2010

El hombre con dos esposas




En los viejos tiempos, cuando a los hombres se les permitía tener muchas mujeres, hubo un individuo de mediana edad que tenía dos esposas: una de ellas era joven; la otra, una mujer vieja. Ambas lo amaban mucho y cada una deseaba que el hombre fuera como ella.El cabello del hombre empezaba a encanecer y eso no le agradaba a la joven, porque lo hacía demasiado viejo para ella. Por eso, todas las noches lo peinaba y aprovechaba para arrancarle cada cabello blanco que encontraba.Por su parte, la vieja veía con agrado cómo su marido iba encaneciendo, ya que no le gustaba que la tomasen como su madre. Por eso, todas las noches, con la excusa de arreglarle el pelo, le arrancaba cuanto cabello negro encontraba.La consecuencia fue que en poco tiempo el hombre quedó con la cabeza totalmente calva.
“El hombre con dos esposas”, fábula adjudicada a Esopo.(Traducido del inglés por Eduardo Berti)

Serenata de los andes

Serenata de los andes, música del Perú. Diferentes armonías compuestas por el nuestro querido saxofonista Jean Pierre Magnet





El arpa y los Beatles

En Wisconsin, en los setentas, una mañana me invitaron a un concierto de arpas. Unas viejitas voluntarias que atendían a los extranjeros pasaron en su carcocha a recogerme, yo tenía que usar algo peruano y me hice trenzas y me puse un sombrero puneño de muchos colores. El concierto fue bellísimo y como para cerrar con broche de oro nos convidaron pasteles. (Los pasteles americanos cubiertos de crema). Al regresar a casa, tenía a una japonecita vestida de Geisha a mi lado, y con las vueltas que dimos por un jardín botánico, me sentí mal. La japonecita me daba golpecitos en la espalda y las viejitas aceleraron para llegar pronto a mi casa. Ese día descubrí que estaba esperando a mi primer hijo. El arpa quedó grabada en mi mente junto con la felicidad de mi futura maternidad.






Y lo que una computadora puede hacer:

Serrat: hijo de la luz y de la sombra

Todo el mundo ama a Serrat, ahora que ha ganado un premio, la gente está contenta y claro, queremos escuchar su música y leer su discurso:



martes, 16 de febrero de 2010

Pequeño encuentro


¿Quién podría imaginar que encontraría una nueva amiga en la oficina de trámites de brevete? Posible pero cierto, aunque no deja de ser extraño.
A Cecilia también le habían robado la cartera y empezamos nuestra relación intercambiando estrategias para protegernos de futuras agresiones. Cuando nos enteramos que habíamos tenido la misma formación escolar, -distintos colegios pero igual método- costumbres, creencias, nos sentimos muy cómodas y sin perder el tiempo hicimos un rápido recorrido por nuestras vidas. Ella era viuda reciente, tenía una hija en las puertas del matrimonio y,- eso fue lo que más me interesó- estaba totalmente dedicada a la tradición Sufí. Precisamente yo estaba en búsqueda de cuentos sufíes, había ido a librerías, estaba descifrando un hermoso libro llamado: El collar de la paloma del alma, basado en las enseñanzas de dos sabios también sufíes. Nos llamaron para entregarnos nuestros documentos pero aún teníamos que ir a otra oficina a terminar el trámite. Cecilia vino en mi auto y durante la travesía nos abocamos a temas más profundos. ¿Existen almas más finas que otras? ¿Las personas que despreciamos son espejos nuestros? ¿Si uno ruega a Dios por un maestro, aparece pronto en su vida? Cecilia tenía un rostro que inspiraba una gran paz. Sus palabras parecían abrazos. Nadie que nos escuchase podría decir que hacía menos de una hora éramos absolutamente extrañas. Su maestro era de Afganistán. Había viajado a Estambul. Ella medita tres veces al día y ora todo el tiempo, casi con la misma naturalidad con la que respira. Hablamos de amor. Descubrimos otras coincidencias mientras tomábamos un jugo en la cafetería del local, amigos comunes, una manera parecida de mirar las cosas.
Esto lo escribí un miércoles 23 de setiembre de 1998. A Cecilia no la volví a ver pero no la he olvidado. Ahora pienso que hay personas con las que nos topamos en la vida con las que conseguimos una comunicación intensa y profunda y que eso hay que recibirlo como un regalo, ¿de quién? Una gratificación por haber estado dispuesta, abierta a tomar contacto con el que está en esos momentos a nuestro lado. A los pocos días ella me hizo llegar un cuento Sufí que me sirvió para un cuento que estaba escribiendo y ahora si hago un esfuerzo puedo recordar las sensaciones de alegría y gusto que tuve durante nuestro pequeño encuentro.





Fados de Carlos Saura

Qué música tan melodiosa, melancólica y dulce la portuguesa. La película "Fados" de Saura es algo que hay que ver y sentir. Nosotros la vimos en la Católica pero seguro se encuentra en video, el asunto está en buscarla.
El fado es la expresión más conocida internacionalmente de la música portuguesa reconocida mundialmente. En el fado se expresan los malos momentos de la vida a través del canto. Generalmente es cantado por una sola persona, acompañado por la viola, nombre con el que se conoce a la guitarra clásica, y guitarra portuguesa. Los temas más cantados en el fado son la melancolía, la nostalgia o pequeñas historias del diario vivir de los barrios humildes; pero especialmente la frustración y fatalismo. (Wikipedia)

lunes, 15 de febrero de 2010

Deseando un libro


En este post quería trasmitirles mi deseo por las cosas que vendran. Hay que tener ilusiones en este mundo en donde todo parece estar al alcance de la mano. Y saber esperar, me hablan de este libro y descubro en internet que ya hay una película basada en ella, entonces a esperarla y a buscar el libro. En Lima, no encontramos todavía todos los libros que deseamos pero tal vez alguien viaje y se lo podamos encargar. El amigo me dice: deja de leer lo que estés leyendo y lee "La elegancia del Erizo", que te encantará. Entonces paciencia y fuerzas mentales para estar segura de que más tarde o más temprano tendré el libro entre las manos.
La elegancia del erizo
Muriel Barbery
Título original: L'Élégance du hérisson
Editorial: Seix Barral
Año publicación: 2007 (2006)
Temas: Literatura : Narrativa

La elegancia del erizo de Muriel Barbery:
En el número 7 de la Rue Grenelle, un inmueble burgués de París, nada es lo que parece. Paloma, una solitaria niña de doce años, y Renée, la inteligente portera, esconden un secreto. La llegada de un hombre misterioso propiciará el encuentro de estas dos almas gemelas. Juntas, descubrirán la belleza de las pequeñas cosas, invocarán la magia de los placeres efímeros e inventarán un mundo mejor. La elegancia del erizo es una novela optimista, un pequeño tesoro que nos revela como sobrevivir gracias a la amistad, el amor y el arte. Mientras pasamos las páginas con una sonrisa, las voces de Renée y Paloma tejen, con un lenguaje melodioso, un cautivador himno a la vida.


Por ahora el trailer de la película que parece muy interesante:


Modo de mirar



¿Cómo mirar los cuadros en los museos o galerías?
Un experto, el pintor, escritor y crítico de arte John Berger" nos dice:


“El camino para aprender es simplemente mirar y estar mucho tiempo, todo el que quieras, para ver todo de un cuadro. La pintura es sobre el silencio, y a la gente no le gusta el silencio y no tiene tiempo suficiente, pero mi consejo es que tienes que ir, mirar lo que te guste, confiar en tus sentimientos y recordar que también tus sentimientos pueden cambiar con el tiempo” John Berger

Aquí un extracto a una de sus entrevistas:

–Escribir y pintar no son cosas tan diferentes. Sus libros están llenos de pintura.
–No creo que la pintura esté tan presente en mi escritura. Lo que sí está presente es lo visible, y lo visible es también el tema de la pintura. Lo visible es esa flor, la luz que le acaricia la oreja; se trata de algo esencial en mi escritura. Cuando comienzas a descubrir lo visible con tus ojos y con tu imaginación, que es, por cierto, lo que haces al dibujar, sobre todo si se trata de algo natural, como el ser humano, la geología, una flor, una colina, un paisaje, un animal, cuando empiezas a mirar esas cosas te haces consciente del orden increíble y de la complejidad que encierran. No sólo su apariencia, sino también su estructura te llevan a pensar que han sido creados. Y por tanto, hay una conexión entre la creación con “C” mayúscula y el modesto acto de crear. Creo que ésta es la razón principal por la que lo visible es tan importante en mi escritura. Y es también el motivo por el que al escribir una historia la concibo como si fuera un objeto, como una piña, como un iris, como un pájaro. Concibo mis historias como objetos visibles.





Alguien nos dice: No te rindas

No te rindas, hermosa canción en dos versiones. A veces necesitamos que nos digan: No te rindas, sigue adelante, sigue tejiendo.
Es interesante escuchar la misma canción cantada por diferentes cantantes. Es la misma pero es distinta.







jueves, 11 de febrero de 2010

Una novela: La soledad de los números primos





Me cuesta mucho encontrar una novela que me apasione, esta se lee de un tirón. Una historia de amor que descubre la debilidad de los personajes, nuestra propia debilidad. Paolo Giordano, de 26 años acaba de ganar premios y obtener el éxito con esta su opera prima que recomiendo con mucho gusto. El amor de Alice y Mattia nos conmueve y nos lleva a recordar momentos de soledad de nuestro propio mundo. Acá una entrevista al autor sobre su novela.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Dos fotografas de primera

Diane Arbus( New York)














Sam Taylor Wood(Londres)


Cuento zen


Cuento zen: Rutina

Había una vez un hombre muy pobre que vivía a la entrada de un profundo bosque. Apenas tenía para vivir y siempre se estaba quejando de su suerte miserable.

Una noche, cuando se disponía a cenar, alguien llamó a la puerta de su casa. Era un monje errante que le pidió alojamiento por esa noche. El hombre le acogió amablemente, compartió con él su humilde cena y luego le cedió su propia cama para que pasara la noche.

A la mañana siguiente, antes de partir, el monje le dijo:

— Has sido amable y hospitalario conmigo, por eso, en agradecimiento, te voy a confiar un tesoro. Delante mismo de la puerta de tu casa, ahí, en ese espeso bosque, vive un animal fabuloso que se llama Satori. Su vida transcurre en la copa de los árboles, allí come y duerme. El que consiga cazarlo no tendrá que preocuparse nunca más por nada; podrá conseguir todo lo que desee y vivirá en paz el resto de su vida.

El hombre se puso muy contento, y cuando el monje partió, fue al pueblo, compró un hacha e inmediatamente se puso a talar árboles.

“Con un poco de suerte -pensaba- lo sorprendo mientras duerme y antes de que se dé cuenta lo habré cazado”.

Pero el animal Satori era muy sabio y muy viejo, y además poseía la facultad de leer el pensamiento; por eso, cada vez que el hombre se acercaba al árbol donde él estaba, captando sus intenciones, se trasladaba a otro árbol cualquiera.

Así pasó el tiempo. Cada vez que el hombre se acercaba, el animal Satori se cambiaba de árbol. El hombre había talado ya muchos árboles, y aprovechaba la madera para venderla como leña en el pueblo.

Así sus problemas económicos se habían solucionado. Llegó el día en que ni siquiera pensaba en el animal. Cortaba un árbol, recogía la madera y se iba. El animal Satori también había dejado de temerle. No captaba en él ningún pensamiento amenazador.

Una mañana, estaba el hombre como de costumbre cortando un árbol, cuando el animal Satori cayó a sus pies. Estaba durmiendo en la copa del árbol y no había podido detectar en la mente del hombre ni un solo pensamiento que le avisara de su presencia.